
Hace 3 días nos despertamos con el odio en nuestro espacio público, parece que no nos dimos cuenta, pero hace ya tiempo que la ultraderecha entró a las instituciones; en nuestras calles nunca se fue, a pesar de la Transición y del inicio de la democracia en nuestro país. Este país aún tiene una tarea pendiente, hacer memoria, justicia y reparación para poder avanzar y crecer como sociedad.
Hoy el enemigo que nos presentan es un niño, una niña, es la infancia migrante, cuyos padres murieron o tuvieron que tomar la difícil decisión de enviar lejos, para intentar tener una vida mejor, lejos de las guerras, del empobrecimiento, de la persecución… Cuando un padre, una madre deciden situar a su hijo/a en una patera, sobre las peligrosas aguas del Atlántico, o del Mediterráneo, lejos de la tierra firme, es porque es más peligroso quedarse en tierra que sobre una embarcación de plástico.
Las fronteras políticas no pueden romper los lazos culturales y coloniales entre países. Nuestra historia está imbricada, entrelazada. La libre movilidad y circulación de todas las personas entre países es una quimera, sin pasaporte o, más específicamente, sin un pasaporte con privilegios este derecho desaparece.
Hace unos años conocí a Lamín, que había atravesado desiertos a pie, perdiendo a compatriotas por el camino, huyendo de la pobreza cronificada, estructural, de la opresión que ejercen los países del norte sobre los países del sur, dejando a mujer e hijos en su lugar de origen, embarcado en una aventura no elegida de final incierto. Después de atravesar desiertos y mares, de vivir de forma irregular, sin documentación y de, por fin, conseguir la residencia, un piso en régimen de alquiler y traer a su familia consigo, la banca, la despiadada banca, les desahució, dos menores en la calle. Todo un barrio levantado para defender a su vecino, porque lo más valioso que tiene este país es la solidaridad popular.
Lo hemos comprobado este último año, las redes de solidaridad vecinales han salvado a muchas familias, han realizado el trabajo para el que se crearon las instituciones de nuestro Estado de Bienestar. Hemos visto escenarios dantescos como las colas del hambre, y hemos tenido que escuchar de la presidenta de nuestra comunidad que las familias que no tienen pan que llevarse a la boca y que esperan en las colas del hambre son mantenidas y subvencionadas.
Los servicios sociales públicos, sin recursos, ni humanos, ni económicos, ni materiales, llevan años desbordados y no han podido asumir el impacto de la pandemia, los y las profesionales y las personas usuarias, sufren las consecuencias de las políticas neoliberales, de la necropolítica del gobierno de nuestra comunidad, que permite la muerte de las ancianas en las residencias.
Los nadies, los hijos de nadie, los dueños de nada, las personas que sufren el sinhogarismo han sido maltratadas, una vez más en esta pandemia, almacenadas en barracones, sin protección ni medidas higiénicos-sanitarias, sin derivación a un hospital cuando enfermaban. Aquel primer confinamiento, las personas sin hogar no tenían vivienda en la que refugiarse del virus.
La externalización de los servicios sociales públicos a grandes empresas del sector es algo que llevamos denunciando años, se traduce en precarización para las profesionales y en violencia institucional para las personas usuarias, en asistencialismo y caridad y no en justicia social.
En este contexto de desigualdad, Vox nos presenta al enemigo: la infancia migrante y nos infunde miedo, siembra el terror, en su discurso de odio las calles no son seguras pues los MENAS, subvencionados por el Estado, están apostados tras cada esquina para robarnos o violarnos. Nuestra identidad nacional está en juego y nuestras abuelas, no gozan de los privilegios de los menores migrantes no acompañados.
Este discurso de odio, supone la criminalización de los menores migrantes, en donde asocian migración a delincuencia, inseguridad y violencia. El discurso de odio se ancla y se siente cómodo nadando en la posverdad, en el fake, en el bulo. El racismo, antes velado, ahora se expone directamente en los mass media y no hay censura, los grandes lobbies de comunicación apoyan el discurso de odio. ¿Cómo es compatible este discurso con que veamos en sus filas a militantes que son personas racializadas, afrodescendientes, de origen latino, etc?
El racismo de Vox va de la mano de la aporofobia, sólo cierto perfil de persona racializada, con suficiente dinero en el bolsillo, es aceptada en las filas de la militancia y con roles específicos, no veremos nunca a una persona migrante, negra y pobre en los primeros puestos de su lista.
Vox, con forma de partido político, ha conseguido traer el fascismo a nuestras calles e instituciones y el 4 M tenemos la oportunidad de dejarle fuera de las instituciones, no podemos seguir subvencionando el odio con nuestros impuestos.
Ellos siembran el odio y ejercen la violencia directa contra nuestros menores. Ellos reabren debates que ya estaban superados, desestabilizando a la sociedad y frenando sus avances, los derechos de las mujeres, de los grupos minoritarios, de las personas migrantes y otros tantos están en juego. La sociedad que queremos construir, con valores como la igualdad, la fraternidad y la solidaridad peligra.
Desde el Tercer Sector, el sector de la intervención social, entendemos que la educación es la herramienta más poderosa y capaz de transformar la sociedad en general, nos nutrimos de disciplinas como la psicología, la pedagogía, la sociología y la antropología, ciencias sociales y humanas, somos agentes de cambio, facilitadores/as de aprendizajes, dinamizadores/as.
Buscamos qué hace click en la persona para que sea el propio motor de su transformación, pero, ¿qué hace click en una sociedad para que cambie su dinámica?
Hace 3 días lanzamos esta petición a través de change.org, hoy más de 90 mil personas habéis firmado solicitando la retirada del cartel racista de Vox en nuestro espacio público.
Queremos agradecerte sinceramente, con el corazón encogido, que hayas firmado. Pensamos que esto no puede quedar aquí y que, tenemos la oportunidad de revertir esta situación el próximo 4M. Del click al voto.
Sabemos que no nos lo han puesto fácil, el 4M es un día laborable, muchas no podrán permitirse dejar de trabajar para ir a votar al colegio electoral. Esto no es casualidad.
Las personas migrantes, las personas que trabajan en la economía informal no tienen permisos laborales, las internas trabajan 24 horas al día, y muchas otras que no podrán permitirse el acudir a votar.
Por eso, si no vas a votar, habla con tu vecina que sí quiere ejercer su derecho y no puede y vota por ella. Salgamos todas a demostrar también en las urnas lo que hemos demostrado en esta petición, en las calles y en los balcones.
El 4M, con tu voto, tenemos la oportunidad de que Vox y PP no accedan al Gobierno de la Comunidad de Madrid. No la desaprovechemos.
Tenemos que usar todas las herramientas a nuestra disposición: la recogida de firmas, la movilización social y el voto para cambiar las cosas, para proteger y defender a nuestra infancia, a las personas en situación de sinhogarismo, a las personas con enfermedad mental, a las mujeres que han sufrido las violencias machistas, a las migrantes, a las diversas, etc.
A nuestros profesionales del Tercer Sector, a nuestras sanitarias, a nuestros profesores.
Servicios Sociales, Sanidad, y Educación Públicas, Gratuitas y de Calidad.
Muchas gracias por luchar contra el odio.
#oportunidad4M