Gobierno Vasco, no maten a mi padre por su cáncer.
Gobierno Vasco, no maten a mi padre por su cáncer.
El problema
Gobierno Vasco, no maten a mi padre por su cáncer.
Hace un mes diagnosticaron a mi padre un cáncer de pulmón con metástasis en el hígado.
Tras realizarle las pruebas pertinentes, los médicos concluyeron que padece un tipo de cáncer de pulmón el cuál se puede tratar con un medicamento llamado Crizotinib, que no es quimioterapia, y que mejora de manera notable la calidad y la esperanza de vida de este tipo de enfermos. Mi padre comenzó el tratamiento con Crizotinib, prescrito por el departamento de Oncología de la Clínica Universitaria de Navarra y fue remitido al Hospital Universitario de Álava, pues es su hospital de referencia.
A la dirección del Hospital Universitario de Álava la calidad y esperanza de vida de mi padre no le importa, y le ha negado el tratamiento a pesar de estar cubierto por la Seguridad Social, entre otras cosas porque es un tratamiento caro: cada pastilla tiene un coste de 100 euros, y se deben tomar 2 pastillas al día. En su lugar dicen que se inyecte quimioterapia, y si sobrevive a dicho tratamiento, entonces ya verán.
Mi padre tiene 67 años y comenzó a trabajar en la obra a los 12. Ha cotizado más de 50 años a la seguridad social; y todo ¿para qué? Pues para que cuando mi padre necesite de la seguridad social, ésta le deje morir.
Su familia pedimos al Gobierno Vasco y a la Dirección del Hospital Universitario de Álava que aprueben el tratamiento con Crizotinib a mi padre.

El problema
Gobierno Vasco, no maten a mi padre por su cáncer.
Hace un mes diagnosticaron a mi padre un cáncer de pulmón con metástasis en el hígado.
Tras realizarle las pruebas pertinentes, los médicos concluyeron que padece un tipo de cáncer de pulmón el cuál se puede tratar con un medicamento llamado Crizotinib, que no es quimioterapia, y que mejora de manera notable la calidad y la esperanza de vida de este tipo de enfermos. Mi padre comenzó el tratamiento con Crizotinib, prescrito por el departamento de Oncología de la Clínica Universitaria de Navarra y fue remitido al Hospital Universitario de Álava, pues es su hospital de referencia.
A la dirección del Hospital Universitario de Álava la calidad y esperanza de vida de mi padre no le importa, y le ha negado el tratamiento a pesar de estar cubierto por la Seguridad Social, entre otras cosas porque es un tratamiento caro: cada pastilla tiene un coste de 100 euros, y se deben tomar 2 pastillas al día. En su lugar dicen que se inyecte quimioterapia, y si sobrevive a dicho tratamiento, entonces ya verán.
Mi padre tiene 67 años y comenzó a trabajar en la obra a los 12. Ha cotizado más de 50 años a la seguridad social; y todo ¿para qué? Pues para que cuando mi padre necesite de la seguridad social, ésta le deje morir.
Su familia pedimos al Gobierno Vasco y a la Dirección del Hospital Universitario de Álava que aprueben el tratamiento con Crizotinib a mi padre.

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Petición creada en 29 de diciembre de 2014
