
2019 empieza como un año más justo para las mujeres científicas. Y es gracias a vosotras y vosotros, que habéis firmado esta petición que empecé en marzo de 2018 y que por fin ha dado sus frutos.
A finales de 2018, el Gobierno acordó en el Consejo de Ministros la aprobación de la Acción Estratégica de Salud 2019, que esta vez incorpora medidas para que los periodos de interrupción por embarazo o baja de maternidad de las investigadoras no sean tenidos en cuenta a la hora de evaluar sus méritos. Es decir, que esos periodos no serán contabilizados como periodos en los que las científicas deberían haber seguido trabajando. Según la nota de prensa elaborada por el propio Ministerio de Ciencia: “Con el objetivo de proteger a la mujer investigadora y favorecer su carrera científica con la conciliación familiar, se han incrementado los supuestos de interrupción de la actividad investigadora en la valoración de los méritos evaluables en diversas ayudas de recursos humanos”.
En concreto, el artículo de la convocatoria que resulta novedoso y que es lo que yo reclamaba en mi petición en Change.org es el 9, en referencia a la evaluación y selección de solicitudes. Dice así: “En aquellos casos en los que para la valoración de cualquier tipo de mérito se establezca un periodo de evaluación definido en el tiempo, de la contabilización del plazo correspondiente se excluirán las interrupciones debidas a los motivos que se citan a continuación: a) Periodos de permiso derivados de maternidad o paternidad, adopción, o guarda con fines de adopción o acogimiento disfrutados con arreglo a las situaciones protegidas que se recogen en el Régimen General de la Seguridad Social. Se aplicará una ampliación de un año por cada hijo” y también “c) Incapacidad temporal durante el embarazo por causas vinculadas con el mismo, con baja médica superior a 2 meses. Se aplicará una ampliación de un año que se acumulará, en su caso, a la ampliación recogida en el apartado a)”.
Además, también en 2018, el Ministerio de Ciencia decidió crear el Observatorio ‘Mujeres, Ciencia e Innovación’ para la Igualdad de Género, un organismo que hará seguimiento en las administraciones de que no se produce acoso laboral y/o sexual y también llevará a cabo medidas e iniciativas para que las mujeres científicas no abandonen sus carreras porque se las penaliza más que a los hombres. Este Observatorio, que ha entrado en vigor ahora en enero de 2019, estará dirigido por la Secretaria de Estado del Ministerio de Ciencia, Ángeles Heras, con quien nos reunimos en septiembre tras acudir para entregar las 300.000 firmas recogidas en mi petición en Change.org y comentarle nuestras propuestas.
Sabemos que aún queda muchísimo por hacer y que la política tiene que actuar ya si realmente quiere implementar medidas que reduzcan la desigualdad y la brecha de género. Una brecha que no solo existe en el ámbito científico, sino en cualquier ámbito. . La apuesta de la dirección del ISCIII por la igualdad ha quedado patente. Aunque son conscientes de que queda trabajo por hacer, han iniciado el camino hacia el cambio.
Es además muy importante que los gobiernos de las diferentes comunidades autónomas se sumen al cambio. En Galicia, de momento, no ha habido ningún avance significativo, a pesar de que el pasado mes de abril el Parlamento de Galicia aprobó, por unanimidad, una proposición no de Ley para instar a la Xunta a dirigirse al Gobierno central con el fin de que modificase las bases de las convocatorias para garantizar que se incluyesen cláusulas de no discriminación de las mujeres por razón de maternidad, y a revisar las situaciones recientes en que hubiesen tenido lugar. Urge pasar de las palabras a los hechos.
Aun así, toca celebrar. Gracias al esfuerzo colectivo generado alrededor de esta petición y del movimiento #oCientíficaoMadre, finalmente el cambio que reclamaba al ISCIII ha llegado para avanzar hacia la igualdad real. GRACIAS. Hoy siento que quizá ya no tantas mujeres tienen que elegir entre ser científicas o ser madres. Y, lo que es más importante, hemos conseguido visibilizar la situación de las mujeres en la ciencia, y que este sea un tema de debate, hasta el momento profundamente silenciado, lo que estoy segura que dará origen a más cambios a favor de la igualdad real.