Por una escalada sostenible en la finca de Valdecabras: NO a la prohibición

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 Las primeras escaladas clásicas en la provincia de Cuenca datan de la década de los 70 y en los 80 se equipan las primeras vías de deportiva, es sobre los años noventa cuando se empiezan a desarrollar las primeras vías en esta parte de la finca particular “Dehesa Terrazgo de Valdecabras” (aproximadamente nueve mil hectáreas de superficie), propiedad de Explotaciones Forestales TATI S.L., ubicándose la famosa “Ciudad Encantada” en el corazón de la misma finca, la cual recibe miles de visitantes al cabo del año, entre los cuales se encuentran escaladores en sus días de descanso.

Esta zona es muy apreciada y de gran valor para todos los escaladores conquenses así como para los escaladores que vienen unos días de visita a Cuenca. Esto es así debido tanto a la calidad de las vías que allí se encuentran (algunas de las de mayor dificultad de la provincia) como al maravilloso entorno natural donde estas se ubican: el monte típico de la serranía conquense, formado por un mosaico forestal de pinos negrales, robles quejigos, arces de Montpelier, guillomos, enebros, aligustres, aromáticas, etc… en donde también podremos apreciar si agudizamos la vista ejemplares de corzo, jabalís, ciervos y diversas aves en vuelo como el alimoche en primavera cuando llega de su migración desde África.
Lógicamente también es una zona muy apreciada para los conquenses que practican senderismo, carrera por montaña o espeleología, los cuales también están teniendo problemas por la prohibición en el acceso a la finca a la hora de practicar sus actividades.
Los escaladores siempre hemos procurado ser escrupulosos en el cuidado y conservación de este entorno en el que practicamos nuestro deporte y nunca hemos afectado de manera negativa a la finca de Valdecabras ni a sus intereses, tampoco hemos mermado ningún recurso natural de la misma.
Desde 2015 los terrenos de esta finca de la serranía conquense se encuentran afectados por el vigente instrumento “Plan de Gestión de Serranía de Cuenca” ES4230014/ES0000162 (Cuenca y Guadalajara) de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla la Mancha, en el cual se establece que la actividad de escalada se encuentra permitida y la apertura de nuevas rutas sometida a autorización ambiental previa. Esta normativa en vigor la dicta el propio órgano con competencias ambientales a nivel regional y este instrumento de gestión es un proyecto cofinanciado por el FEADER (Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural), el Gobierno de España mediante el MAGRAMA (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) además de por la propia Junta de Comunidades de Castilla la Mancha.
A pesar de esta normativa en vigor desde el 2015, las últimas vías que se equiparon en esta zona son anteriores a este año, en donde los escaladores ya habíamos comprendido que este sector no debía seguir creciendo y así lo hicimos, todo ello en una zona que se mantiene limpia y bien conservada, como no podía ser de otro modo.

¿Porqué ahora esta prohibición, cuando la zona permanece estable y con un instrumento de gestión ambiental y de usos vigente?

La escalada es un deporte que se practica en la naturaleza, como algunos otros, y que por supuesto requiere una regulación normativa que compatibilice nuestro derecho a escalar con la necesidad de conservar el ecosistema donde esta se practica, de ahí el vigente instrumento de gestión y nuestro criterio bajo este prisma conservacionista, de ahí que nos parezca totalmente fuera de lugar e injusta una prohibición que, lejos de ser motivada por argumentos medioambientales, tiene un origen ideológico o de propiedad únicamente, es decir, “esta gran finca es mía y no quiero ver a nadie dentro de ella”, privando al usuario o deportista del uso y disfrute de una actividad no lucrativa, que no es de uso consuntivo, que no consume ni agota ningún recurso natural propiedad de esta finca (de los cuales habría que poseer licencia de aprovechamiento). Una actividad, ya sea el pasear, correr, hacer espeleología, montar en bicicleta o escalar en el monte, que aporta salud al individuo, le pone en contacto directo con la naturaleza y le forma en unos valores de respeto por la naturaleza enriqueciéndole a su vez cómo persona.
La Zona de Cuenca (hoces del Júcar, Huecar y Valdecabras) es la escuela de escalada de mayor importancia de toda la zona centro del país, generando a su vez un saludable turismo de escalada que beneficia a la ciudad de Cuenca en forma de alquileres de diversos alojamientos turísticos y viviendas para todo el año, comidas y cenas en bares y restaurantes, compras en multitud de tiendas, turismo urbano, etc…
Por todo ello desde la Federación de Deportes de Montaña de Castilla la Mancha solicitamos a María del Carmen Elorrieta Correcher y herederos, que se replanteen su negativa y no prohíban la actividad de escalada en sus terrenos, ya que entendemos no les causa absolutamente ningún perjuicio ni daño de ningún tipo y con esta prohibición están perjudicando y afectando negativamente a todos los conquenses y visitantes que practican este tipo de actividades en la naturaleza. Solicitar a la propiedad de la finca que no afecte ni influya negativamente en la Zona de Escalada de Cuenca.

 



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