
Quiero agradecer a todos quienes han firmado esta petición, me alegra saber que somos muchos quienes aún tenemos fe y luchamos por nuestros derechos como ciudadanos, el Papa Francisco años atrás dijo a los jóvenes “hagan lío” y sin duda es algo que estamos intentando hacer ahora. La intensión de esta campaña no es crear Misas masivas o poner en riesgo de contagio a nuestros hermanos, solo buscamos darle la relevancia a nuestro derecho a culto amparado por la actual Constitución de Chile.
Hoy el gobierno respeta el derecho a salir a comprar al mall y a supermercados, a comer fuera en restaurantes, a salir de vacaciones y ahora incluso valora el beneficio a ejercitar dando 1 hora y 30 para hacer deporte libremente en las mañanas. Sin embargo, aún no se valora el derecho a culto, la necesidad del alma al culto.
Para el católicos es obligación ir el Domingo a Misa, así como para todos es obligación pagar impuestos, trabajar para tener dinero, estudiar (entiéndase entonces “obligación” como una necesidad para lograr un beneficio en mi vida).
¿Por qué la necesidad de ir a Misa el Domingo?
Primero que todo porque Dios es la razón de nuestra vida y estamos dispuestos, se supone, a todo lo que sea por amor a Él. En segundo lugar la participación en la misa es necesaria para una correcta vida cristiana vivida en comunidad; de este modo se va construyendo la Iglesia.
“El domingo, en el que se celebra el misterio pascual, por tradición apostólica ha de observarse en toda la Iglesia como fiesta primordial de precepto. Igualmente deben observarse los días de Navidad, Epifanía, Ascensión, Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Santa María Madre de Dios, Inmaculada Concepción y Asunción, San José, Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y, finalmente, Todos los Santos.” (Canon 1246).
¿Quiénes están obligados?
El código de derecho canónico establece que “las leyes meramente eclesiásticas obligan a los bautizados en la Iglesia católica…, siempre que tengan uso de razón suficiente y, si el derecho no dispone expresamente otra cosa, hayan cumplido siete años” (Canon 11).
El pasado 2020 gran parte de la región metropolitana (hablo de esta ya que es donde vivo) no pudimos celebrar ninguna de las fiestas primordiales antes nombradas a excepción de la Inmaculada Concepción. Y solo pudimos asistir a un número muy limitado de Domingos al templo.
Esta pandemia se ha alargado más de lo que nadie se pudo haber imaginado y así como las fases de Paso a Paso se han modificado para mejorar, creo que es el momento oportuno para solicitar un permiso a culto durante los fines de semana, por supuesto con aforo limitado y con las medidas sanitarias correspondientes, pero si siendo consecuente y respetando las necesidades de quienes profesamos una religión.
Los invito a seguir compartiendo esta petición.
Atentamente,
Natalia Contreras Muñoz