Patricia CarreraLeón, Spain
Sep 30, 2018

Estimado ciudadano del mundo defensor de Venezuela

Esta semana finalizó con un Carnicero hecho presa del horror que sabe le está esperando y presionado como nunca antes lo habíamos visto. No podía disimular en el avión cuando grabó el vídeo dando la espalda al Maestro Simón Rodríguez lo que no es un hecho aislado en la vida de un sátrapa que nunca estudió, que menosprecia a quien cada día vence las sombras y premia a aquellos que osan competir con él en ignorancia y maldad. Luego lo vimos huyendo de las preguntas de Carla Angola y aunque no respondió estoy segura que poco nos importa si finalmente tuvo tiempo de ir a visitar a sus sobrinos, delincuentes condenados por narcotráfico y quienes seguramente también ayudaron a expoliar mi país. Me he permitido la anterior licencia de desahogo porque sigo siendo una ciudadana absolutamente libre que voy a decir siempre lo que tengo que decir y bajo ningún pretexto dejaré de ser coherente. Cuando prometí hacer un sacrificio personal para agradecer a quienes firmaron la petición "Ciudadanos del mundo defendiendo a Venezuela" al que casi de inmediato se sumó mi amada paisana Vivianne Costa de Denais, te aseguré que no me rendiría hasta lograr los objetivos y por eso quiero transmitirte nuevamente mis mejores sentimientos por tu nobleza y apoyo.

Esta semana tocó el turno a la Corte Penal Internacional. Es la parte SEGUNDA de nuestra petición que todos sabemos se trata de un mecanismo de presión para que las denuncias ya interpuestas fuesen tramitadas, investigadas, sustanciadas y decididas. Hoy sigo convencida de que la presión ciudadana funciona y por ello nunca debemos callar ante la barbarie. Es bueno recordar que en mi petición sostuve que 600 casos de tortura en Venezuela, todos bajo un mismo patrón, 200 de ellos desde 2014 y centenares de presos por razones políticas, han sido denunciados por distintas ONG’s ante la Corte Penal Internacional y la situación sigue exactamente igual con estas víctimas de la barbarie que oprime la libertad de todo el pueblo venezolano. También mencioné que en 2013 Venezuela abandonó la Convención Americana sobre Derechos Humanos, sin haber cumplido totalmente con la condena establecida en 16 sentencias dictadas durante 1995 a 2012 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Desde entonces, los ciudadanos nos sentimos al margen del ordenamiento jurídico y, en consecuencia, desprovistos de toda protección a los derechos humanos que nos garantizan la Constitución de Venezuela y los tratados internacionales.

Hasta hace un año todo lo que contara sobre Venezuela sonaba a duda. Mucha gente no creía que lo que denunciaba era verdad. Hoy el mundo entero sabe perfectamente lo que ocurre en Venezuela y en estos últimos días de septiembre de 2018 la ONU, con el voto favorable de 23 países ha reconocido la crisis humanitaria en Venezuela e instado al régimen del Carnicero a aceptar la asistencia humanitaria. Vamos paso a paso. Esto no ocurre de la noche a la mañana. El camino ha sido muy duro pero te pido que  lo sigamos transitando con la absoluta convicción de que la peor diligencia es la que no se hace y que todos nosotros somos ciudadanos comprometidos con la defensa de la libertad sin fronteras ni complejos. 

También en estos últimos días de septiembre de 2018 en un acto sin precedentes sentimos de cerca la solidaridad de Argentina, Chile, Colombia, Paraguay y Perú al denunciar al régimen del Carnicero por crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional, basados en tres instrumentos, a saber: el informe sobre violaciones de DDHH publicado el pasado mes de junio por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU(1), paradójicamente el emitido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el que Luis Almagro pidió a varios especialistas quienes hicieron hincapié en las torturas y las catalogaron de ataque sistemático con intención política. Canadá dijo " PRESENTE" y el 29 de septiembre Francia también se sumó a este suplico y les aseguro que no será el último país que lo haga.

Si todo sigue por este camino, Venezuela estaría dando sus últimos pasos hacia la libertad. Sigamos presionando, porque un planeta sin derechos humanos apenas quedaría para investigaciones en las agencias espaciales.

La petición junto con más de una decena de miles de firmas que en 2017 llevé en mi mochila caminando casi 400 kilómetros para entregarlas en el Parlamento Europeo fue un acto genuino y valiente de ciudadanos moralmente comprometidos en la defensa de la libertad sin otras aspiraciones y muchos menos intereses oscuros. Nada ni nadie arrebatará de nuestros corazones la satisfacción que estamos sintiendo por nuestro espaldarazo a Venezuela.

Me quedo con ustedes! Los prefiero antes que a los políticos que han traicionado a mi patria.

Esta lucha tiene que seguir.

Somos ciudadanos del mundo defendiendo a Venezuela y actuamos con responsabilidad moral en el rescate de la libertad sin esperar a que lo hagan los partidos.

Gracias por hacer valer tu voz.

Patricia Carrera 

(1) Click para ver el Informe

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