
Hace menos de quince días cambiamos un término, el de disminuido, por otro que tiene por fundamento dotar de la dignidad y el respeto a personas que bien por nacimiento o circunstancia sobrevenida viven con una discapacidad.
Pero hoy quiero hablar sobre aquellas cuya impronta en el mundo no podrá ejercerse con plenitud desde la aceptación y adaptación a sus circunstancias a causa de la intención deliberada de no enseñar a ser, estar y hacer en un mundo que ha de ser compartido por todos en lugar de ser la jungla que es hoy día.
Aquí un ejemplo asociado a TEA
Una circunstancia tan triste como familiar para muchos de nosotros.
Y justificada con un argumento tan mezquino como despreciable en donde los euros son el punto de inflexión respecto al ejercicio de atención indidualizada, la paciencia y la tolerancia tanto con los errores como con patrones burdos de conducta que tan tristemente se confunden demasiadas veces con agresividad.
Si eso fuera poco... atención a los comentarios a la noticia.
Hacen que uno lamente pertenecer al género humano.