
Parece que la reivindicación de reacondicionamiento y reapertura de este complejo para las necesidades de los sevillanos y los andaluces ha despertado del letargo tanto al Ejecutivo como al Parlamento Andaluz. Digna, una vez más, de aplauso y de reconocimiento tanto la intención en el discurso como la recuperación de la memoria.
Pero, de forma igualmente necesitada de legitimidad, de memoria...pero sobre todo de celeridad es dedicar parte importante de esta infraestructura a la atención integral, investigación y formación en el Trastorno del Espectro Autista: un trastorno del neurodesarrollo que, actualmente, se encuentra en un cajón desastre a nivel de atención psico-sanitaria a todos los niveles (atención logopédica, terapia ocupacional y/o psicológica, fisioterapia....e incluso farmacológica) desde que a los 6 años se deja de impartir la Atención Temprana permaneciendo el diagnóstico. Desde esa fecha, la atención a este colectivo (y otros) deja de estar cubierto por Sanidad y pasa a ser planteada por entidades privadas o privado-concertadas que, bajo nomenclaturas variadas, realizan labores de terapéutica que debieran ser sufragadas por Sanidad dentro de su cartera de servicios y en infraestructuras de titularidad y gestión públicas por entero. El coste de las terapias en las entidades privadas, hasta el presente momento sin ninguna otra opción para las familias, suponen un desembolso enormemente gravoso....cuando no prohibitivo....para un porcentaje que se acerca a la practica totalidad de ellas. Se produce entonces la disyuntiva entre acometer las necesidades básicas de cualquier familia (comer, facturas, hipoteca) o hacer que la persona con TEA mejore y se normalice....ocasionándose situaciones verdaderamente dramáticas de incluso riesgo de pobreza extrema. La petición, además de una reivindicación, es un ruego. Por eso es tan importante que este colectivo tan grande y heterogéneo tenga un referente de atención integral, investigación y formación de auténtica calidad y absolutamente desprovisto de condicionantes económicos y sociales.