
Asociaciones como FEUMVE han reunido casi 4.000 firmas para que los niñas y niñas dispongan de una opción vegana en los comedores.
Pediatras ,nutricionistas y psicólogos denuncian el desconocimiento de una realidad cada vez más extendida.
"Las familias que nos vemos obligadas a usar el servicio de comedor nos encontremos con dos posibles escenarios", cuenta Noelia a El Caballo de Nietzsche. "O bien les quitan los productos de origen animal del plato, dando como resultado una opción sin proteína y poco saciante, o bien les toca resignarse. En el primer caso se ven sometidos a bullying, lo que afecta gravemente a su desarrollo emocional. En el segundo, vuelven llorando a casa porque no quieren comer animales muertos, en palabras textuales suyas".