Petition updateNo precaricen los servicios de bomberos del País VascoARGUMENTOS DE LA SOLICITUD DE MODIFICACIÓN DEL PROYECTO LEY DE BOMBEROS DE EUSKADI
Javier LapresaBERANGO, Spain
Aug 11, 2015
En Europa hace más de una década que la tendencia es unificar los SPEIS (Servicios de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento) lo que está teniendo muy buenos resultados. Esta tendencia puede verse a través de los estudios que realiza la Federación Europea de Jefes y Oficiales de Bomberos (FEU). Así mismo, en la UE la tendencia también ha sido otorgar la responsabilidad y autoridad en materia de emergencias a los bomberos profesionales. Por otra parte, para hacer una valoración más completa de este proyecto debemos también analizar la normativa en materia de Gestión de Emergencias. Los SPEIS se encuadran dentro de la Protección Civil, competencia que está transferida a cada autonomía. Este hecho junto a la inexistencia de un marco jurídico nacional que regule los Servicios de Bomberos dificulta sus capacidades de servicio público al ciudadano. Previsiblemente, en la CAPV serán 3 las futuras leyes (15/2012, bomberos y gestión de emergencias) que tracen la respuesta que los poderes públicos ante las situaciones de riesgo. Todas ellas deberán ser compatibles e integrables, de modo que deben redactarse de forma paralela y no secuencial, como está ocurriendo, para que cada administración ofrezca una respuesta acorde a sus competencias. Es fundamental que se coordine la manera de interactuar todos los grupos de acción del Sistema Vasco de Atención de Emergencias. Especialmente de los grupos de intervención (DAEM, SPEIS, Policías y Emergencias Osakidetza, principalmente). Ha de ser un escenario de integración, de coordinación y de unión donde la dirección deberá recaer en la agencia más idónea en cada caso. Los SPEIS carecen de una clara y homogénea regulación de competencias, mezclándose sus funciones con otros colectivos de emergencias, por lo que es común encontrar múltiples cuerpos que compiten por realizar las mismas funciones Defendemos y apostamos por Servicios de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento que ofrezcan respuestas integrales ante emergencias. Que participen activamente en la planificación y respuesta de las Tácticas Operativas ante emergencias ordinarias: incendios urbanos, forestales, accidentes de tráfico, asistencias técnicas, atención y transporte sanitario, rescate en montaña, rescate acuático y subacuático, unidades cinológicas (perros para rescate) etc. Así como en la planificación, respuesta y rehabilitación en las emergencias extraordinarias, acorde a los Planes de Protección Civil (básicos, territoriales o especiales). La disciplina de Prevención de incendios, ha de ser una de las piedras angulares de los SPEIS, velando por el cumplimiento de las normativas de Protección Contra Incendios y Autoprotección, promoviendo la divulgación de la necesidad de ella, participando en campañas y simulacros de evacuación, concienciando a la sociedad de la importancia de la Prevención. En la actualidad esta disciplina se realiza en un porcentaje muy pequeño de servicios. Los SPEIS deberían ser ejecutivos en cuanto a las competencias sancionadoras ante infracciones de las normativas contra incendios. Debe reclamarse como propia la competencia de investigación de incendios, para procurar definir origen y casusa de los mismos, para definir posibles responsabilidades, para modificar procedimientos operativos, así como para evaluar si las medidas preventivas son adecuadas o no. Prueba de que el proyecto de ley aprobado es incompleto y no mejora la situación actual, es que en la orden de la consejera por la que se inicia el procedimiento de elaboración del proyecto de ley , se detallan 11 conclusiones, que compartimos, sobre la problemática de los SPEIS. El citado proyecto debiera corregir y mejorar dichas deficiencias. A nuestro entender, no lo hace. Mencionamos algunas de ellas: • Falta de definición clara de la naturaleza y funciones de los servicios de bomberos y los parámetros para determinar su estructura y dotación humana y material. • Al margen de las funciones principales, existen diferencias entre las actividades realizadas por los distintos servicios. • Se constata la disparidad organizativa existente en los servicios. • Existe igualmente gran heterogeneidad en el despliegue operativo frente a un incidente. • Dentro de una misma categoría profesional existen diversidad de perfiles competenciales en cada servicio. Para homogeneizar los criterios de selección es conveniente fijar unos criterios de categoría profesional en función de los perfiles competenciales. • La heterogeneidad de la formación de nuevo ingreso actual plantea problemas en la movilidad de los funcionarios debido a la ausencia de “homologación” formativa, que acaba con la duplicidad de la formación y consumo innecesario de recursos. • La formación en la promoción interna conlleva un consumo de recursos importante. • La formación en prácticas debería estandarizarse mediante programas y módulos documentados. Como novedad el anteproyecto introduce figuras como bombero auxiliar (bombero part-time, a tiempo parcial o localizable, según diferentes bibliografías), bomberos de empresa y bomberos voluntarios. Respecto a los bomberos auxiliares, no hay ningún informe técnico que recomiende su creación para un territorio con 25 parques de bomberos, 2,2 millones de habitantes y una extensión de 7000 Km2. Los modelos de bomberos part-time funcionan en el norte de Europa y bajo características de territorios y sociedades totalmente diferentes a la nuestra. A medio-largo creará problemas de homogenización con los bomberos profesionales, la figura del bombero auxiliar, da lugar a una falsa creencia de que tienes Bomberos profesionales, cuando realmente tienes personal poco entrenado y formado, con tiempos de respuesta bastante más largos, con poca experiencia en intervenciones, con una dudosa coordinación con los bombero profesionales, con dificultades en las empresas en que trabajan y de dudoso encaje legal La solución no es introducir en el mapa figuras alternativas, sino coordinar, homogeneizar y fomentar las funciones de los aprox. 1.100 bomberos profesionales de Euskadi. Así como la de mejorar las 11 conclusiones del “Estudio de la situación actual de los formación de los Servicios de Extinción de Incendios y Salvamento de la CAPV”. Sin perder de vista que es un servicio público esencial y debe ser desarrollado por profesionales, agentes de la autoridad. Finalmente denunciamos la no regulación en el proyecto de los Bomberos Forestales, ámbito en el que la gestión privada ya está presente. Tal y como se señala en la exposición de motivos, el presente anteproyecto se fundamenta la Ley 15/2012 de Ordenación del Sistema de Seguridad Público de Euskadi. En su artículo 60.2, se considera a los Bomberos Forestales como un servicio esencial. Y el presente anteproyecto ni los menciona. Pero curiosamente sí que se regulan los servicios de bomberos voluntarios y bomberos de empresa, considerados por la misma ley (Art. 60.3) como servicios complementarios. Por todo ello: Pedimos una Ley que regule los diferentes SPEIS de Euskadi, que verdaderamente facilite una prestación de servicio homogéneo y básico al ciudadano y que aborde las dificultades anteriormente señaladas. Y no una ley, que sin consenso técnico alguno, evolucione la Ley 1/1996 de Gestión de Emergencias a modo de la inclusión de nuevas figuras que merman y deterioran la profesionalidad de estos Servicios, así como la de sus miembros.
Copy link
WhatsApp
Facebook
Nextdoor
Email
X