Exigimos vivir en un medioambiente libre de contaminación

La causa

En Catemu llevamos décadas respirando veneno. Vemos como autoridades y medios se hacen cómplices del poder de una transnacional que con mucha propaganda y pequeñas ayudas sociales trata de tapar el hecho de que la gente se muere de cáncer, abundan las enfermedades respiratorias y cardiovasculares, se deteriora día a día el medio ambiente, y ellos continúan con su actividad, día y noche. Los y las habitantes de Catemu exigimos nuestro derecho constitucional a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, y que se preserve nuestro entorno natural para las generaciones venideras. No aceptamos ser una nueva zona de sacrificio.

Catemu es una comuna ubicada 100 kms al norte de Santiago. Aproximadamente el 50% de sus 14 mil habitantes viven en sectores rurales, dedicándose tradicionalmente a actividades campesinas. Se ubica en el Valle de Aconcagua, junto al río del mismo nombre. Catemu se traduce como “Valle hermoso”. Le hace honor a su nombre con su abundante vegetación, cielos azules, esteros, campos fértiles y generosos, que tradicionalmente han producido frutas y hortalizas para el consumo local y el abastecimiento de la región metropolitana. Esta realidad ha ido cambiando en el tiempo. La razón, en parte, se debe a su vecina, la fundición Chagres, donde se realiza la fusión de concentrados de cobre.

El 31 de mayo de 2021, el Gobierno declaró a Catemu “Zona latente” por dióxido de azufre (SO2). Esto significa que la concentración de contaminantes en el aire, agua o suelo se sitúa entre el 80% y el 100% del valor de la respectiva norma de calidad ambiental chilena, más permisiva que en otros países. El informe de la Superintendencia del Medio Ambiente identificó a la Fundición Chagres, controlada por la trasnacional Anglo American, como la fuente principal de las emisiones.

La actividad de fiscalización de la norma de calidad del aire corresponde a un examen de información para MP10 y SO2, donde se consideran los datos proporcionados por el titular Anglo American Sur S.A. Existen solo 4 estaciones de monitoreo, ubicadas, instaladas, administradas y controladas por Anglo American. La población pide a las autoridades hace muchos años, que se instalen estaciones independientes, y con cobertura más amplia.

La empresa y autoridades tratan la latencia por SO2 como un hecho independiente y aislado de la saturación por MP10, sin tener en cuenta que estos contaminantes se potencian en sus efectos. Además, producen efectos acumulativos en el tiempo. Por último, hay muchos otros elementos contaminantes que no están regulados y ni siquiera son medidos, por ejemplo, el MP2,5 y el Arsénico.

Catemu fue declarada zona saturada por MP10 (Material Particulado de mayor tamaño) en 2019, y a la fecha la Superintendencia de Medioambiente aún no ha evacuado un plan de descontaminación. El SEA (Servicio de evaluación Ambiental) sigue otorgando RCA’s (Resoluciones de Calificación Ambiental) favorables, para nuevos proyectos o expansión de los existentes, sin EIA (Estudio de Impacto Ambiental), basados en DIA’s (Declaraciones de Impacto Ambiental), que no consideran la acumulación de emisiones de los demás proyectos, y además no toman como línea basal la situación original antes de los proyectos, sino la ya existente, aunque esta implique niveles de latencia o saturación, aunque en nuestro entorno existan zonas de conservación de especies de flora y fauna endémicas que se encuenrtran en riesgo. Simulan procesos de participación ciudadana, que no son vinculantes: generan la ilusión de participación, mediante mecanismos difíciles de seguir, y finalmente no toman en cuenta las observaciones y peticiones de ciudadanos ni expertos.

Para el material particulado se ha acumulado evidencia que apoya su relación causal con mortalidad prematura de causa cardiovascular, respiratoria y cáncer pulmonar, así como un sinnúmero de efectos en la morbilidad: aumento de las hospitalizaciones por cardiopatía coronaria, insuficiencia cardiaca, asma bronquial, EPOC, efectos sobre el peso al nacer, la tasa de prematuridad y otras. Como diversos efectos se producen tanto ante la exposición aguda como crónica hay consenso en que se requiere regular ambos patrones temporales de exposición. 

Ha habido médicos en Catemu que han intentado visibilizar la realidad local, siendo primero ignorados, y luego despedidos.

El colegio médico de Chile ha señalado que se debe alcanzar normas de todos los agentes contaminantes, y no solo aquellos que son considerados actualmente en entre las normas de nuestro país. Los contaminantes que están regulados son solamente MP10, MP2,5 y SO2). Es decir, deben incluir también aquellos que son recomendados por la OMS y/o son considerados en las normas de otros países, por ejemplo, el arsénico.

Fundición Chagres en el valle del Aconcagua tiene permiso para descargar al ambiente 35 toneladas/año de Arsénico. En el Río Aconcagua se encuentra la principal fuente de agua potable de la región, que abastece el consumo humano para más de 2 millones de habitantes. Cabe destacar que los otros grandes ríos de la región -Petorca y La Ligua- han sido despojados de sus aguas para satisfacer las necesidades de miles de hectáreas de monocultivos tropicales, para producir paltas de exportación, problema que también afecta los cerros del Valle de Aconcagua.

La Organización OMS y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPAUS)  han determinado que el arsénico inorgánico es un carcinógeno en seres humanos. Debido a su alta toxicidad, no ha sido posible determinar una dosis umbral ni un nivel seguro  de exposición  para efecto cancerígeno del arsénico.

El dióxido de azufre es un importante broncoconstrictor, desde los primeros minutos de exposición y su efecto aumenta con la actividad física, con la hiperventilación,  al respirar aire frío y seco y en personas con hiperreactividad  bronquial. La exposición a este contaminante puede producir efectos agudos y crónicos sobre la salud de las personas. El dióxido de azufre puede presentar efectos adicionales a los de salud tales como efectos sobre la vegetación, ecosistemas y materiales expuestos a este contaminante, ya que al mezclarse con la humedad del ambiente forma la lluvia ácida. Los óxidos de azufre se eliminan del aire mediante su conversión en ácido sulfúrico y sulfatos y de esta forma se depositan en forma de partículas sobre la tierra o en el mar, ya sea con la precipitación pluvial o sedimentándose, contaminando también el agua y el suelo. Los óxidos de azufre pueden inhibir el crecimiento de las plantas y ser letales para algunas de ellas cuando están expuestas a concentraciones moderadas durante largos periodos. Los efectos tóxicos de los óxidos de azufre para el ser humano son: dificultad para respirar, debido al espasmo o contracción de los bronquios, irritación de la garganta, de los ojos y tos; en cantidades elevadas puede llegar a ser mortal. También se ha encontrado una relación entre la presencia de óxidos de azufre en la atmósfera y el aumento de muertes por enfermedades crónicas, cardiovasculares y respiratorias.

Cómo no preguntarse si la presencia de MP10, SO2 y otros contaminantes en nuestro aire ha agravado los cuadros de pacientes con COVID en la zona?

Fundición Chagres dice tener el mejor desempeño ambiental de Chile. Lamentablemente, este dato no aporta mucho, dado que Chile se encuentra dentro de los 5 países con peor desempeño ambiental, capturando un bajo nivel de SO2, incluso tras la aplicación de la nueva normativa ambiental referida al 95% de captura de SO2, Chile se mantiene en el último cuartil de la industria mundial, la cual se compara con un 98% de captura de azufre en las funciones chinas, 99% en las fundiciones japonesas y 98,5% en las fundiciones alemanas.

Fundición Chagres dice dar Cumplimiento a las normativas. Recalcan su excelencia operacional, uso de tecnología de punta y un Modelo predictivo basado en condiciones metereológicas, único en su tipo, y nos dice que no tenemos de qué preocuparnos. Lamentablemente, científicos de nuestro país han demostrado que VIVIR CERCA DE UNA PLANTA CONTAMINANTE AUMENTA HASTA 100% EL RIESGO DE ENFERMAR O MORIR. Un estudio la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, comparó las tasas de mortalidad y morbilidad en las comunas en las que hay instaladas plantas termoeléctricas, papeleras y de producción o fundición de cobre en el país, incluido Chagres, detectando que el riesgo de morir o enfermar en ellas sube entre 20% y 100%. Otra investigación del Instituto de Ciencias Biomédicas de la U. de Chile, señala que hoy se tiende a pensar que todo nivel de concentración es peligroso y los países desarrollados avanzan hacia disminuir al máximo el material particulado y los gases. “Cualquier nivel aparentemente es riesgoso. El riesgo va aumentando a medida que va aumentando la concentración, mientras más dura la exposición mayor es el efecto”. Si la persona ventila más -como las embarazadas-, las partículas contaminantes presentes en el aire entran al pulmón y se cargan con más material contaminado. Lo mismo en quienes hacen ejercicio. Numerosos estudios determinaron una relación entre contaminación con material particulado y dióxido de azufre con el cáncer pulmonar.

Fundición Chagres dice usar “sólo” 42 l/s de agua fresca en sus procesos. En este momento, el caudal del río abajo de Catemu es de 400 l/s (0,4 m/s). Tenemos decreto de escasez hídrica, el agua escasea en los canales y en los APRs. (Agua Potable Rural). Aumentan los camiones aljibes repartiendo agua para la subsistencia en aquellos hogares donde simplemente las cañerías ya no volvieron a tener agua. Los campesinos pierden sus siembras y animales, pero las mineras aseguran su parte del río.

Fundición Chagres dice que no tenemos de qué preocuparnos, que la latencia se trataría sólo de una alerta. ¿Cuándo debemos preocuparnos entonces? ¿Cuando haya más enfermedades respiratorias, más muertos por cáncer, más deterioro en la vegetación, más escasez hídrica o cuando ya no quede nada de nuestro valle hermoso?

La Superintendencia de Medioambiente dice que están trabajando en el plan de descontaminación desde 2019, que con esta nueva declaratoria podrán robustecerlo. No podemos seguir esperando mientras la contaminación se acumula.

Exigimos nuestro derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Es deber del Estado velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza.

Chile tiene lugares llamados "zonas de sacrificio", centros poblados que tiempo atrás tuvieron gran belleza natural, como nuestros vecinos de Quintero-Puchuncaví-Ventanas, donde la vida humana y natural se destruyen a gran velocidad, todo tras la bandera del supuesto progreso de un sistema económico extractivista y depredador, que genera de recursos que van, en su mayoría, a manos de privados, dejando al país pobreza, contaminación y destrucción.

Exigimos, ni más ni menos, que se cumpla nuestro derecho. Que el Estado ejerza su rol y nos asegure la calidad del aire que respiramos, del agua que ingerimos, de los alimentos que están a nuestra disposición en nuestro vecindario, del suelo sobre el que nos movemos y sobre el que los niños juegan; que se asegure la protección, conservación y regeneración del medioambiente que vamos a dejar a las futuras generaciones. No aceptamos ser una zona de sacrificio. No vamos a esperar a que sea demasiado tarde.

Agradecemos el apoyo de las personas y organizaciones del Valle, de todo Chile y del Mundo entero, ya que permitir que se destruyan los ecosistemas de cualquier parte del mundo, es un daño a toda la Humanidad. Muchas gracias.

ORGANIZACIONES Y HABITANTES DE CATEMU Y EL VALLE DEL ACONCAGUA

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La causa

En Catemu llevamos décadas respirando veneno. Vemos como autoridades y medios se hacen cómplices del poder de una transnacional que con mucha propaganda y pequeñas ayudas sociales trata de tapar el hecho de que la gente se muere de cáncer, abundan las enfermedades respiratorias y cardiovasculares, se deteriora día a día el medio ambiente, y ellos continúan con su actividad, día y noche. Los y las habitantes de Catemu exigimos nuestro derecho constitucional a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, y que se preserve nuestro entorno natural para las generaciones venideras. No aceptamos ser una nueva zona de sacrificio.

Catemu es una comuna ubicada 100 kms al norte de Santiago. Aproximadamente el 50% de sus 14 mil habitantes viven en sectores rurales, dedicándose tradicionalmente a actividades campesinas. Se ubica en el Valle de Aconcagua, junto al río del mismo nombre. Catemu se traduce como “Valle hermoso”. Le hace honor a su nombre con su abundante vegetación, cielos azules, esteros, campos fértiles y generosos, que tradicionalmente han producido frutas y hortalizas para el consumo local y el abastecimiento de la región metropolitana. Esta realidad ha ido cambiando en el tiempo. La razón, en parte, se debe a su vecina, la fundición Chagres, donde se realiza la fusión de concentrados de cobre.

El 31 de mayo de 2021, el Gobierno declaró a Catemu “Zona latente” por dióxido de azufre (SO2). Esto significa que la concentración de contaminantes en el aire, agua o suelo se sitúa entre el 80% y el 100% del valor de la respectiva norma de calidad ambiental chilena, más permisiva que en otros países. El informe de la Superintendencia del Medio Ambiente identificó a la Fundición Chagres, controlada por la trasnacional Anglo American, como la fuente principal de las emisiones.

La actividad de fiscalización de la norma de calidad del aire corresponde a un examen de información para MP10 y SO2, donde se consideran los datos proporcionados por el titular Anglo American Sur S.A. Existen solo 4 estaciones de monitoreo, ubicadas, instaladas, administradas y controladas por Anglo American. La población pide a las autoridades hace muchos años, que se instalen estaciones independientes, y con cobertura más amplia.

La empresa y autoridades tratan la latencia por SO2 como un hecho independiente y aislado de la saturación por MP10, sin tener en cuenta que estos contaminantes se potencian en sus efectos. Además, producen efectos acumulativos en el tiempo. Por último, hay muchos otros elementos contaminantes que no están regulados y ni siquiera son medidos, por ejemplo, el MP2,5 y el Arsénico.

Catemu fue declarada zona saturada por MP10 (Material Particulado de mayor tamaño) en 2019, y a la fecha la Superintendencia de Medioambiente aún no ha evacuado un plan de descontaminación. El SEA (Servicio de evaluación Ambiental) sigue otorgando RCA’s (Resoluciones de Calificación Ambiental) favorables, para nuevos proyectos o expansión de los existentes, sin EIA (Estudio de Impacto Ambiental), basados en DIA’s (Declaraciones de Impacto Ambiental), que no consideran la acumulación de emisiones de los demás proyectos, y además no toman como línea basal la situación original antes de los proyectos, sino la ya existente, aunque esta implique niveles de latencia o saturación, aunque en nuestro entorno existan zonas de conservación de especies de flora y fauna endémicas que se encuenrtran en riesgo. Simulan procesos de participación ciudadana, que no son vinculantes: generan la ilusión de participación, mediante mecanismos difíciles de seguir, y finalmente no toman en cuenta las observaciones y peticiones de ciudadanos ni expertos.

Para el material particulado se ha acumulado evidencia que apoya su relación causal con mortalidad prematura de causa cardiovascular, respiratoria y cáncer pulmonar, así como un sinnúmero de efectos en la morbilidad: aumento de las hospitalizaciones por cardiopatía coronaria, insuficiencia cardiaca, asma bronquial, EPOC, efectos sobre el peso al nacer, la tasa de prematuridad y otras. Como diversos efectos se producen tanto ante la exposición aguda como crónica hay consenso en que se requiere regular ambos patrones temporales de exposición. 

Ha habido médicos en Catemu que han intentado visibilizar la realidad local, siendo primero ignorados, y luego despedidos.

El colegio médico de Chile ha señalado que se debe alcanzar normas de todos los agentes contaminantes, y no solo aquellos que son considerados actualmente en entre las normas de nuestro país. Los contaminantes que están regulados son solamente MP10, MP2,5 y SO2). Es decir, deben incluir también aquellos que son recomendados por la OMS y/o son considerados en las normas de otros países, por ejemplo, el arsénico.

Fundición Chagres en el valle del Aconcagua tiene permiso para descargar al ambiente 35 toneladas/año de Arsénico. En el Río Aconcagua se encuentra la principal fuente de agua potable de la región, que abastece el consumo humano para más de 2 millones de habitantes. Cabe destacar que los otros grandes ríos de la región -Petorca y La Ligua- han sido despojados de sus aguas para satisfacer las necesidades de miles de hectáreas de monocultivos tropicales, para producir paltas de exportación, problema que también afecta los cerros del Valle de Aconcagua.

La Organización OMS y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPAUS)  han determinado que el arsénico inorgánico es un carcinógeno en seres humanos. Debido a su alta toxicidad, no ha sido posible determinar una dosis umbral ni un nivel seguro  de exposición  para efecto cancerígeno del arsénico.

El dióxido de azufre es un importante broncoconstrictor, desde los primeros minutos de exposición y su efecto aumenta con la actividad física, con la hiperventilación,  al respirar aire frío y seco y en personas con hiperreactividad  bronquial. La exposición a este contaminante puede producir efectos agudos y crónicos sobre la salud de las personas. El dióxido de azufre puede presentar efectos adicionales a los de salud tales como efectos sobre la vegetación, ecosistemas y materiales expuestos a este contaminante, ya que al mezclarse con la humedad del ambiente forma la lluvia ácida. Los óxidos de azufre se eliminan del aire mediante su conversión en ácido sulfúrico y sulfatos y de esta forma se depositan en forma de partículas sobre la tierra o en el mar, ya sea con la precipitación pluvial o sedimentándose, contaminando también el agua y el suelo. Los óxidos de azufre pueden inhibir el crecimiento de las plantas y ser letales para algunas de ellas cuando están expuestas a concentraciones moderadas durante largos periodos. Los efectos tóxicos de los óxidos de azufre para el ser humano son: dificultad para respirar, debido al espasmo o contracción de los bronquios, irritación de la garganta, de los ojos y tos; en cantidades elevadas puede llegar a ser mortal. También se ha encontrado una relación entre la presencia de óxidos de azufre en la atmósfera y el aumento de muertes por enfermedades crónicas, cardiovasculares y respiratorias.

Cómo no preguntarse si la presencia de MP10, SO2 y otros contaminantes en nuestro aire ha agravado los cuadros de pacientes con COVID en la zona?

Fundición Chagres dice tener el mejor desempeño ambiental de Chile. Lamentablemente, este dato no aporta mucho, dado que Chile se encuentra dentro de los 5 países con peor desempeño ambiental, capturando un bajo nivel de SO2, incluso tras la aplicación de la nueva normativa ambiental referida al 95% de captura de SO2, Chile se mantiene en el último cuartil de la industria mundial, la cual se compara con un 98% de captura de azufre en las funciones chinas, 99% en las fundiciones japonesas y 98,5% en las fundiciones alemanas.

Fundición Chagres dice dar Cumplimiento a las normativas. Recalcan su excelencia operacional, uso de tecnología de punta y un Modelo predictivo basado en condiciones metereológicas, único en su tipo, y nos dice que no tenemos de qué preocuparnos. Lamentablemente, científicos de nuestro país han demostrado que VIVIR CERCA DE UNA PLANTA CONTAMINANTE AUMENTA HASTA 100% EL RIESGO DE ENFERMAR O MORIR. Un estudio la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, comparó las tasas de mortalidad y morbilidad en las comunas en las que hay instaladas plantas termoeléctricas, papeleras y de producción o fundición de cobre en el país, incluido Chagres, detectando que el riesgo de morir o enfermar en ellas sube entre 20% y 100%. Otra investigación del Instituto de Ciencias Biomédicas de la U. de Chile, señala que hoy se tiende a pensar que todo nivel de concentración es peligroso y los países desarrollados avanzan hacia disminuir al máximo el material particulado y los gases. “Cualquier nivel aparentemente es riesgoso. El riesgo va aumentando a medida que va aumentando la concentración, mientras más dura la exposición mayor es el efecto”. Si la persona ventila más -como las embarazadas-, las partículas contaminantes presentes en el aire entran al pulmón y se cargan con más material contaminado. Lo mismo en quienes hacen ejercicio. Numerosos estudios determinaron una relación entre contaminación con material particulado y dióxido de azufre con el cáncer pulmonar.

Fundición Chagres dice usar “sólo” 42 l/s de agua fresca en sus procesos. En este momento, el caudal del río abajo de Catemu es de 400 l/s (0,4 m/s). Tenemos decreto de escasez hídrica, el agua escasea en los canales y en los APRs. (Agua Potable Rural). Aumentan los camiones aljibes repartiendo agua para la subsistencia en aquellos hogares donde simplemente las cañerías ya no volvieron a tener agua. Los campesinos pierden sus siembras y animales, pero las mineras aseguran su parte del río.

Fundición Chagres dice que no tenemos de qué preocuparnos, que la latencia se trataría sólo de una alerta. ¿Cuándo debemos preocuparnos entonces? ¿Cuando haya más enfermedades respiratorias, más muertos por cáncer, más deterioro en la vegetación, más escasez hídrica o cuando ya no quede nada de nuestro valle hermoso?

La Superintendencia de Medioambiente dice que están trabajando en el plan de descontaminación desde 2019, que con esta nueva declaratoria podrán robustecerlo. No podemos seguir esperando mientras la contaminación se acumula.

Exigimos nuestro derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Es deber del Estado velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza.

Chile tiene lugares llamados "zonas de sacrificio", centros poblados que tiempo atrás tuvieron gran belleza natural, como nuestros vecinos de Quintero-Puchuncaví-Ventanas, donde la vida humana y natural se destruyen a gran velocidad, todo tras la bandera del supuesto progreso de un sistema económico extractivista y depredador, que genera de recursos que van, en su mayoría, a manos de privados, dejando al país pobreza, contaminación y destrucción.

Exigimos, ni más ni menos, que se cumpla nuestro derecho. Que el Estado ejerza su rol y nos asegure la calidad del aire que respiramos, del agua que ingerimos, de los alimentos que están a nuestra disposición en nuestro vecindario, del suelo sobre el que nos movemos y sobre el que los niños juegan; que se asegure la protección, conservación y regeneración del medioambiente que vamos a dejar a las futuras generaciones. No aceptamos ser una zona de sacrificio. No vamos a esperar a que sea demasiado tarde.

Agradecemos el apoyo de las personas y organizaciones del Valle, de todo Chile y del Mundo entero, ya que permitir que se destruyan los ecosistemas de cualquier parte del mundo, es un daño a toda la Humanidad. Muchas gracias.

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Petición creada en 10 de junio de 2021