

Llamamiento en contra de cambio de nombre a #CasoFybeca


Llamamiento en contra de cambio de nombre a #CasoFybeca
La causa
Doctor
Galo Chiriboga
Ministro Fiscal General del Estado
Quito
Estimado Señor Fiscal General:
El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos CDH, varias organizaciones sociales del Ecuador, ciudadanos y ciudadanas trasladamos ante usted muy respetuosamente la preocupación por la intenciones de renombrar al caso conocido como "Fybeca" por el de "Las Dolores", caso que actualmente se desarrolla en la Corte Nacional de Justicia por las muertes ocurridas el 19 de noviembre del 2003 en la Farmacia Fybeca de la ciudadela Alborada al norte de Guayaquil, considerado por la Fiscalía General del Estado como grave violación a los Derechos Humanos. Recientemente hemos conocido que esta situación se deriva del pedido de los representantes de la Farmacia Fybeca dirigido a usted el 15 de enero del 2013.
El CDH fundamenta su reacción en las siguientes consideraciones:
- El intento de cambiar de nombre afecta negativamente a la identidad histórica de este emblemático caso en materia de Derechos Humanos en el Ecuador. El caso Fybeca encabeza la larga nómina de violaciones a los Derechos Humanos ocurridos en democracia y se ha constituido en un símbolo de lucha contra la impunidad. Renombrar al caso no es un asunto superficial sino que perjudica la reparación simbólica que el caso obliga para la posteridad.
- Renombrar el caso súbitamente ahora conduce a pensar en la protección de los intereses comerciales de la empresa farmacéutica frente a los efectos perjudiciales que posee el caso. Recordamos el rol contradictorio y poco colaborador, por decir lo menos, de los funcionarios de la farmacia para esclarecer los hechos.
- 8 ejecuciones extrajudiciales y 4 desapariciones forzadas fue el saldo del operativo policial más violento registrado en Guayaquil en la última década. Un conjunto de familias sufrieron estos daños irreversibles por parte de agentes de Estado que actuaron por fuera de la ley y algunas de estas familias fueron intimidadas en represalia por sus denuncias. Desde la observancia de los Derechos Humanos, excluir, separar o invisibilizar a unas personas del conjunto de afectados reconocidos constituiría un acto de discrimen. No todos los familiares del caso Fybeca tienen el nombre Dolores.
- El caso no es un hecho de sangre aislado. Desde la década de los 90, Guayaquil fue escenario de sistemáticas ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, torturas, detenciones arbitrarias cometidas por agentes de la fuerza pública en el marco de operaciones antidelictivas, registradas por el CDH. Recurrentes declaraciones de Estados de Emergencias y planes anti delictivos como los denominados “La Ley es la Ley”, “Más Seguridad” bajo el concepto de “tolerancia cero” promovido por William J. Bratton, entre otros, expresaron la incapacidad del Estado para garantizar la seguridad ciudadana de la población. Al mismo tiempo, ciertos sectores sociales y políticos reclamaron medidas represivas extremas creándose un clima que se reflejó en la matanza de Fybeca y en la impunidad que la ha cubierto durante años. Paralelamente, se registraba la acción de “Escuadrones de la Muerte o de limpieza social” en la ciudad de Guayaquil, hecho denunciado por el CDH en febrero de 2002 en su “Informe sobre Presuntos Ajusticiamientos en la Vía Perimetral de Guayaquil”.
Es decir, que el cambio de nombre contribuiría a difuminar el entorno social y político que rodeó al caso, conjunto de antecedentes indispensables para entender el caso.
- El CDH brinda su testimonio a favor de un conjunto de mujeres y niños afectados por el caso Fybeca que no han descansado durante estos casi once años de reclamar verdad y justicia. Ellos son los únicos que, con coraje, han construido dentro de caso Fybeca un símbolo defensa de Derechos Humanos. Solo previo al expreso consentimiento de todas ellas se puede cambiar de nombre a su lucha.
A la espera de su pronta respuesta nos suscribimos atentamente.
Guayaquil, octubre 21 del 2014
La causa
Doctor
Galo Chiriboga
Ministro Fiscal General del Estado
Quito
Estimado Señor Fiscal General:
El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos CDH, varias organizaciones sociales del Ecuador, ciudadanos y ciudadanas trasladamos ante usted muy respetuosamente la preocupación por la intenciones de renombrar al caso conocido como "Fybeca" por el de "Las Dolores", caso que actualmente se desarrolla en la Corte Nacional de Justicia por las muertes ocurridas el 19 de noviembre del 2003 en la Farmacia Fybeca de la ciudadela Alborada al norte de Guayaquil, considerado por la Fiscalía General del Estado como grave violación a los Derechos Humanos. Recientemente hemos conocido que esta situación se deriva del pedido de los representantes de la Farmacia Fybeca dirigido a usted el 15 de enero del 2013.
El CDH fundamenta su reacción en las siguientes consideraciones:
- El intento de cambiar de nombre afecta negativamente a la identidad histórica de este emblemático caso en materia de Derechos Humanos en el Ecuador. El caso Fybeca encabeza la larga nómina de violaciones a los Derechos Humanos ocurridos en democracia y se ha constituido en un símbolo de lucha contra la impunidad. Renombrar al caso no es un asunto superficial sino que perjudica la reparación simbólica que el caso obliga para la posteridad.
- Renombrar el caso súbitamente ahora conduce a pensar en la protección de los intereses comerciales de la empresa farmacéutica frente a los efectos perjudiciales que posee el caso. Recordamos el rol contradictorio y poco colaborador, por decir lo menos, de los funcionarios de la farmacia para esclarecer los hechos.
- 8 ejecuciones extrajudiciales y 4 desapariciones forzadas fue el saldo del operativo policial más violento registrado en Guayaquil en la última década. Un conjunto de familias sufrieron estos daños irreversibles por parte de agentes de Estado que actuaron por fuera de la ley y algunas de estas familias fueron intimidadas en represalia por sus denuncias. Desde la observancia de los Derechos Humanos, excluir, separar o invisibilizar a unas personas del conjunto de afectados reconocidos constituiría un acto de discrimen. No todos los familiares del caso Fybeca tienen el nombre Dolores.
- El caso no es un hecho de sangre aislado. Desde la década de los 90, Guayaquil fue escenario de sistemáticas ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, torturas, detenciones arbitrarias cometidas por agentes de la fuerza pública en el marco de operaciones antidelictivas, registradas por el CDH. Recurrentes declaraciones de Estados de Emergencias y planes anti delictivos como los denominados “La Ley es la Ley”, “Más Seguridad” bajo el concepto de “tolerancia cero” promovido por William J. Bratton, entre otros, expresaron la incapacidad del Estado para garantizar la seguridad ciudadana de la población. Al mismo tiempo, ciertos sectores sociales y políticos reclamaron medidas represivas extremas creándose un clima que se reflejó en la matanza de Fybeca y en la impunidad que la ha cubierto durante años. Paralelamente, se registraba la acción de “Escuadrones de la Muerte o de limpieza social” en la ciudad de Guayaquil, hecho denunciado por el CDH en febrero de 2002 en su “Informe sobre Presuntos Ajusticiamientos en la Vía Perimetral de Guayaquil”.
Es decir, que el cambio de nombre contribuiría a difuminar el entorno social y político que rodeó al caso, conjunto de antecedentes indispensables para entender el caso.
- El CDH brinda su testimonio a favor de un conjunto de mujeres y niños afectados por el caso Fybeca que no han descansado durante estos casi once años de reclamar verdad y justicia. Ellos son los únicos que, con coraje, han construido dentro de caso Fybeca un símbolo defensa de Derechos Humanos. Solo previo al expreso consentimiento de todas ellas se puede cambiar de nombre a su lucha.
A la espera de su pronta respuesta nos suscribimos atentamente.
Guayaquil, octubre 21 del 2014
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Petición creada en 29 de octubre de 2014