
“Mexicanas en pie de lucha. Reportajes sobre el Estado machista y sus violencias”, coordinado por Nayeli Roldán y con textos de Laura Castellanos, Valeria Durán, Ivonne Melgar, Claudia Ramos y Daniela Rea (Grijalbo, 2022), ejemplifica a través de entrevistas, recaudación y análisis de datos, entre otras metodologías periodísticas de alto nivel, cómo la violencia machista se ubica en la base del Estado Mexicano, desde los tres poderes, hasta la Academia y las instituciones. El tomo está compuesto por seis reportajes entre los que se encuentra “Feminicidios: justicia ciega” de Valeria Roldán, el cual retoma el feminicidio de Fátima Varinia Quintana Gutiérrez para ejemplificar los huecos legales y la ineptitud del Estado en la impartición de justicia para las mujeres y las niñas.
El reportaje es minucioso y, en él, se menciona el video manipulado que puso en libertad a José Juan Hernández Tecruceño, el cual ubicaba al feminicida en las instalaciones de la Escuela Sierra Nevada el día de los hechos.
A pesar de este reportaje (entre los mencionados anteriormente que verifican la participación de la escuela), la sentencia pública que hemos difundido, las etiquetas directas a la institución, los correos formales enviados y los mensajes directos, aún no recibimos respuesta por parte de ningún representante de la ESN con respecto a las medidas de reparación propuestas y a la insistencia en crear una mesa de trabajo conjunta con la familia Quintana Gutiérrez, sus acompañantes legales y el alumnado.
Desde el ex alumnado que ha trabajado en esta investigación esperamos que la Escuela Sierra Nevada tome estos textos de riguroso valor periodístico y decidan romper el pacto patriarcal que permite que las mujeres y las niñas sean asesinadas, humilladas y vejadas de múltiples maneras, todos los días. Justicia para Fátima y para las 11 mujeres que todos los días son víctimas de feminicidio en México.
Cerramos con palabras de Roldán en el texto mencionado:
“Casos en los que no se respetan las cadenas de custodia, no se toman perfiles genéticos, muestras de semen —cuando se presentan rastros de violencia sexual—, en los que se olvidan las evidencias, no se toman testimonios en presencia de abogados, se alteran grabaciones claves para las investigaciones, se olvidan vehículos y escenas del crimen que no son resguardadas correctamente […] En México el feminicidio no sólo es perpetrado por una persona, sino que también es encubierto por las negligencias de un sistema judicial”, (Roldán, V., 239)