

Abrazaremos por última vez a nuestras tres clarisas, Sor Pilar, Sor Immaculada y Sor Isaura, el próximo 12 de febrero en su despedida, de 9:30 a 10:30, en el día de puertas abiertas del monasterio de Pedralbes por la celebración de Santa Eulalia, en un acto de gratitud, amor y respeto por lo que han significado para la ciudad de Barcelona. Me atrevo a decir que son un trozo del alma de esta ciudad.
Como detallo en este artículo para la Red de Lectores de La Vanguardia.
Pero, ¿qué pasará después?
Para el colectivo que luchamos para que las clarisas se queden (o vuelvan) al monasterio de Pedralbes, aún nos queda recibir la respuesta a la carta que enviamos al Santo Padre Francisco. Ahora, solo Él, puede abrirnos paso a un nuevo rayo de esperanza.