

La vorágine de la actualidad nos anestesia, imagino que por pura supervivencia, pero me resisto a pensar que esto pasará a ser "la triste noticia del verano en nuestro país".
Ha quedado demostrado que faltan expertos al frente, vigilancia y personal cualificado (y bien pagado). Cuatro personas han perdido la vida intentando salvar nuestros hogares y nuestro patrimonio natural. ¿Qué más tiene que pasar para que salgamos del algoritmo y exijamos a nuestros representantes que se sienten a elaborar juntos un plan integral de prevención y mantenimiento de nuestro patrimonio medioambiental? Esto no es un juego político, como nos quieren hacer ver. Son nuestras raíces, nuestro hogar y, también, parte de nuestro futuro.
Por todo esto, pido vuestro apoyo para seguir haciendo el mayor ruido posible y que lo que ha ocurrido este verano, como ya pasó hace meses con la DANA, no se olvide.