
Bueno pues, ahí va mi versión del acoso en el coro:
Ser niña cantora de Tepotzotlán fue uno de mis más grandes orgullos siendo pequeña. El coro me dio muchísimas tablas para hablar en público y me enseñó el hermoso lenguaje de la música, mis compañeros eran casi mis hermanos y dejé de lado cualquier compromiso escolar y familiar con tal de no faltar a mis amados ensayos. Pero desafortunadamente existe un Dark Side, que además nadie se había atrevido a denunciar....hasta ahora...
Jamás había falta a un concierto o a una gira, hasta que, a punto de hacer nuestra primer gira internacional a Cuba, a mi papa lo atropellaron en la moto, tuvimos muchos gastos y no podíamos costear mi viaje ( o eso fue lo que mis papás me dijeron en ese momento). Avisé al director del coro y se molestó muchísimo, me pidió no decirle nada al resto de los niños para que no se sintieran inseguros de cantar sin mi (como si toda la responsabilidad fuera mía).
En el primer ensayo después de esa gira, llegué y nadie me hablaba, ni las mamás, ni los niños, ni nadie. Entramos al salón de ensayos y ya que estábamos todos sentados, el director me pidió que tomara mis cosas y me saliera del salón, vino detrás de mi y sus palabras fueron estas: Me da mucha pena tener que decirte esto, porque fue debido a que tus papás no te dejaron ir a la gira.....”Estabas en el coro”, así que vete. Salí llorando con el corazón roto en mil pedazos, y corrí lo más rápido que pude hasta mi casa con mi mamá y mis tías. En ese momento se me cayó el mundo, porque no sólo era mi director de coro, era mi amigo, era quien me estaba preparando para presentar mis exámenes en la ahora Facultad de música de la UNAM e iba a ser mi pianista acompañante en esos exámenes.
De un día para otro me quede sin mi actividad favorita, sin amigos, sin repertorio para mis exámenes y sin la posibilidad de hacer examen para otra carrera porque ya se habían pasado las convocatorias.
Poquitos días después cumplí 18 años y recibí una llamada del director y pues...no era para desearme feliz cumpleaños, era para decirme que si yo quería, podía seguir dándome clases particulares y podíamos seguir preparando mi repertorio para el examen en su casa; “Como ya eres mayor de edad, podemos ponernos de acuerdo entre nosotros dos para ver cómo me pagas las clases. Al fin tus papás no se tienen porque enterar.” Y yo así de: Mmmmm perdón??? O sea me acaba de correr del coro, le dijiste a todos los niños mil mentiras de mi, pero quieres darme clases particulares??? Cómo que algo no cuadraba, no??
Algunos me van a decir: Ay!!! Solo por eso ya crees que es acoso?. Pues no, no solo por eso, sino porque para llegar a este punto ya habían pasado 3 años de depositar mi confianza completa en este tipo, yo tenía 15 años y el profe se me hacía guapo, me encargaba un montón de tareas dentro del coro y eso me hacía sentir como que era la consentida, me llevaba todos los días a mi casa después del ensayo y pasábamos hasta 2 horas platicando de mil cosas en su carro y no faltó de repente una mano en la pierna o un beso de despedida cerquita de la boca, incluso en alguna ocasión me dijo: “Las mamás de los otros niños andan diciendo qué hay algo entre tú y yo, pero es solo porque nos llevamos muy bien y porque te traigo a tu casa. No es la primera vez que me sucede, pero siempre son malentendidos”. En ese momento no sentí que pasara nada malo, al contrario, sentí como que había como un “coqueteo secreto” entre nosotros pero yo jamás pensé que que fuera en serio, era una niña de 15 años descubriendo su sexualidad y bueno, si hubiera sido un amiguito de la secundaria podríamos de ir que sería igualdad de condiciones, pero aquí estamos hablando de que la otra persona era un adulto de treinta y tantos años “coqueteando” con una de sus alumnas de coro menor de edad!!!! Que chingados??????? Así que bueno, no era raro que Justo al cumplir 18, se sintiera con el poder de dar un pasito más.
Hoy me llegó una petición de para destituir irrevocablemente a esta persona de su cargo como director de no se que cosa de la UNAM y cuando me puse a leer todo lo qué hay en su contra me sentí fatal. Usa el mismo modus operandi con todas, las trabaja desde que son menores y al cumplir la mayoría de edad ZAZ!!! Y lo peor es qué mi historia es de las más leves.
Hablé hoy con mis papás y me dijeron: Nosotros sospechábamos algo así y por eso no fuiste a Cuba, porque no quisimos exponerte. PUM! Tengo un nudo en la garganta. Mi papa se lo quería madrear en aquel entonces, pero yo le pedí que no lo hiciera porque así tal cual cómo le sucede a las víctimas de violencia intrafamiliar, yo me sentía súper herida pero aún lo quería mucho.
Además del acoso, siempre fue violento a la hora de enseñar, Golpeando el teclado, aventando las partituras, burlándose de quién desafinaba, una vez nos prohibió salir al baño hasta que nos saliera bien la canción y una de las chiquitas de 6 o 7 años no se aguantó y se hizo pipí enfrente de todos ���. Se enojaba y se iba a su casa, dejándonos ahí solos sin saber que hacer, haciéndonos sentir culpables y poca cosa, había una niña a la que le apodaba “La mascota” porque era muy chiquita y cantaba muy quedito, así que le decía que su voz no importaba, que solo estaba de adorno. Otro de los chiquitos tuvo una gastritis tan cañona que casi se desmaya en un concierto porque tenía Pánico a equivocarse. Y saben que es lo más triste??? Que al siguiente ensayo ahí estábamos todos otra vez, dando lo mejor para no “defraudar” a nuestro director, recibiendo un montón de maltrato.
Amigos ex niños cantores, perdón por no defenderlos de este cabrón. No tuve la madurez ni el valor para decir NO, pero saben qué? Ahora todos somos adultos y en nuestras manos está hacer algo al respecto para que ningún Niño cantor y ningún otro alumno de cualquier edad pase por lo mismo que nosotros.
Si tu historia se parece a la mía o es peor, no estás sola, no es tu culpa y no tienes por qué quedarte callada.
Publicación original: https://web.facebook.com/MorBarCec/posts/2705058429622854