
Académicos piden a la Uady rendir homenaje póstumo a Efraín Calderón Lara.
El arqueólogo, Alfredo Barrera Rubio, director del Centro de Estudios e Investigaciones Sociales y Culturales Efraín Calderón Lara (CEISC), uno de los promotores de este iniciativa junto con el activista Pedro Quijano Uc, comentó a La Jornada Maya que la importancia de que se rinda esta reconocimiento es porque fue un egresado de la Uady quien aplicó sus conocimientos para el beneficio de la clase trabajadora.
Esto, según destacó, lo hizo de acuerdo a ley, no como un guerrillero, en una época donde había un monopolio férreo del estado hacia los trabajadores y no había autonomía sindical.
“Es un ejemplo lo que debe ser un profesionista universitario: aplicar sus conocimientos de manera desinteresada al servicio de la comunidad”, manifestó.
Apoyó a los trabajadores para que puedan organizarse, crear sus sindicatos con el fin de tener un empleo digno con prestaciones básicas que marcaba a la ley.
“Su legado principal es su lucha, aplicando la ley”, afirmó.
El investigador indicó que el legado del Charras ha sido invisibizado por las autoridades universitarias, pues luego de su asesinato se generó un movimiento estudiantil que paralizó la universidad. Se le cambió al nombre al auditorio anexo al edificio central por Efraín Calderón Lara; sin embargo, las autoridades de la Uady de ese momento lo quitaron y dejaron el de Felipe Carrillo Puerto.
También la comunidad estudiantil colocó una placa conmemorativa a un costado de la puerta del oficio central, y la retiraron. “Todo lo que se hizo para honrar su memoria fue borrado por las autoridades universitarias”, manifestó.
En estos años, precisó, no hubo ningún intento por parte de la casa de estudios por reconocer su labor y su lucha: hay indiferencia hacia los valores universitarios, consideró.
Ya que, según expuso, se han otorgado otros reconocimientos a extranjeros, académicos, entre otros.