15 meses sin Miguel


Hoy se cumplen 15 meses desde que Miguel Carmona Menéndez murió en Ucrania.
15 meses.
Murió el 10 de junio de 2025, a las afueras de Ivano-Daryivka, en la región de Donetsk.
Y 15 meses después, Miguel sigue allí.
Tenemos las coordenadas de la posición en la que perdió la vida. Sabemos dónde está la trinchera. Sabemos que allí quedaron cuatro cuerpos: Miguel, un ucraniano y dos rusos.
Pero nosotros seguimos sin poder llevarnos a Miguel a casa.
No poder enterrarlo es una herida que no se cierra.
Para toda la familia es insoportable. Pero hay alguien para quien resulta especialmente difícil de comprender: su hijo, que hoy tiene 11 años y que todavía no ha podido despedirse de su padre como merece.
España sostiene política, económica y financieramente a Ucrania. Y, mientras tanto, las familias españolas de quienes murieron allí no podemos entender que no exista una presión suficiente para conseguir que se cumplan las obligaciones adquiridas y que nuestros muertos puedan regresar a casa.
No pedimos privilegios.
No pedimos nada que no sea legítimo.
Pedimos a Miguel.
Pedimos poder enterrarlo.
Pedimos que su hijo pueda tener un lugar al que acudir para hablar con su padre, llevarle flores y sentir que, aunque Miguel ya no esté, al menos descansa en casa.
Quince meses después, nuestra petición sigue siendo exactamente la misma:
**DEVOLVEDNOS A MIGUEL.**
No vamos a dejar de pedirlo.
No vamos a dejar de recordarlo.
Y no vamos a aceptar que el tiempo haga que su ausencia se convierta en silencio.