
Querida comunidad,
Gracias por vuestro apoyo incondicional en esta causa. Hoy quiero compartir con vosotras/os una carta abierta al Ayuntamiento de Terrassa y al alcalde Jordi Ballart. Este relato recoge cómo nos hemos sentido como vecinas/os y familiares afectados/as por la construcción de una gasolinera a escasos metros de 96 viviendas en Sant Llorenç.
La gasolinera sigue avanzando a gran velocidad, pero nuestra lucha no termina aquí. Aún podemos hacer algo: dar visibilidad a nuestra causa para que quienes toman decisiones reflexionen sobre las consecuencias de este proyecto en la salud y la calidad de vida de las/os vecinas/os.
Os pedimos que, si os sentís identificadas/os con la carta, la compartáis en vuestras redes sociales utilizando el hashtag #StopGasolineraSantLlorenç y etiquetando a @ajterrassa, @jordiballartpastor y los medios de comunicación que consideréis.
La unión hace la fuerza. Cada publicación cuenta, cada voz suma.
Gracias por seguir apoyando a Sant Llorenç y por no permitir que la salud de nuestras familias quede en segundo plano.
Un saludo,
David Fernández
En nombre de las/os vecinas/os afectadas/os
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CARTA ABIERTA AL AYUNTAMIENTO DE TERRASSA Y AL ALCALDE JORDI BALLART
Estimado Ayuntamiento de Terrassa y Sr. Jordi Ballart,
Como familiar de una vecina afectada y en contacto permanente con el barrio de Sant Llorenç, quiero expresar, en nombre de muchas de las personas afectadas, nuestra profunda indignación y desamparo ante la inminente conclusión de las obras de la gasolinera en la Avenida del Vallès, a escasos 13 metros de un bloque de 96 viviendas. Las/os vecinas/os del barrio se sienten ignoradas/os, burladas/os y traicionadas/os en un proceso que desde el principio no ha tenido en cuenta su salud, bienestar ni sus preocupaciones legítimas.
Desde el inicio de esta situación, la falta de transparencia ha sido alarmante. Las obras comenzaron sin anunciarse formalmente en la zona, sin un cartel informativo que permitiera entender qué estaba ocurriendo y sin ningún aviso previo a la asociación de vecinos o al barrio afectado. Una gasolinera a esta proximidad no es un proyecto menor, y el hecho de que se haya manejado de manera tan opaca ya es motivo de indignación.
Cronología de un proceso fallido
En la primera reunión con el Ayuntamiento, las preocupaciones de las/os vecinas/os fueron ignoradas mientras todo el énfasis recaía en la normativa y en la supuesta imposibilidad de revocar la licencia. Se ofreció una segunda reunión, condicionada a que previamente se enviara toda la documentación pertinente para su estudio. Sin embargo, cuando la documentación finalmente fue enviada, la fecha de la reunión fue impuesta de forma unilateral por el Ayuntamiento, sin consultar ni coordinarse con la asociación de vecinos.
El día de esa segunda reunión, las obras seguían avanzando a toda velocidad, con entrada constante de grúas y camiones. Esto no solo contradecía el requerimiento de detener las obras hasta resolver el conflicto, sino que evidenciaba que la reunión era un mero trámite sin intención de atender las voces de quienes se verán directamente afectadas/os. La decisión ya estaba tomada: la gasolinera se haría, y las/os vecinas/os no tenían cabida en esa ecuación.
Además, la falta de transparencia en la gestión de este proyecto ha generado episodios de confusión e indignación en el vecindario. Las/os vecinas/os, muchas de ellas personas mayores, se han sentido ignoradas/os y desprotegidas/os en todo este proceso, enfrentándose a una situación que ha puesto a prueba su paciencia y confianza en las instituciones.
La salud y la ironía del discurso oficial
Resulta especialmente irónico, Sr. Ballart, leer sus publicaciones sobre zonas verdes, aire limpio y, especialmente, su orgullo de que Terrassa acoja este año la Marató de TV3, dedicada a las enfermedades respiratorias. ¿Cómo se puede hablar de aire limpio y salud respiratoria mientras se permite, y casi se fomenta, la instalación de una gasolinera junto a un bloque de 96 viviendas? Las/os vecinas/os de Sant Llorenç respirarán benceno, sufrirán contaminación acústica y lumínica, y verán cómo camiones de gran tonelaje transitan por calles cercanas a colegios. ¿Dónde queda la coherencia en este caso?
Nuestra lucha continúa
Hoy, con 488 firmas en nuestra campaña de Change.org y un barrio que no se rinde, quiero dejar claro que aunque las obras avancen, no renunciamos a que se escuchen las voces de las/os vecinas/os afectadas/os ni a que se priorice la salud de las familias de Sant Llorenç. Puede que esta gasolinera se termine construyendo, pero no siempre está todo perdido. Aún queda lugar para la reflexión, la humanidad y la rectificación. Desde aquí, invitamos a todas las personas y entidades que puedan solidarizarse con esta causa a alzar la voz y compartir esta carta abierta.
Esta es una llamada a la responsabilidad y a la coherencia, Sr. Ballart. No es demasiado tarde para demostrar que en Terrassa, las personas son lo primero.
Atentamente,
David Fernández
Familiar de una vecina afectada y en representación de las/os vecinas/os de Sant Llorenç