Que se cumpla la Ley 248-12 en la República Dominicana

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Los grupos formales e informales y las personas físicas protectoras de animales de República Dominicana exigen el cumplimiento de la Ley 248-12 sobre Protección Animal y Tenencia Responsable.

Los acontecimientos de las últimas semanas relacionados a algunos casos de rabia en Pedernales son el resultado de mala práctica en el manejo de los animales por parte del Estado; una teórica reorganización del Centro Antirrábico QUE NO SE HA MATERIALIZADO CON EL CONSIGUIENTE RESULTADO NEGATIVO; una indiferencia absoluta de las instituciones concernidas en la Ley 248-12 para su aplicación y efectividad; y los prácticamente inexistentes controles sanitarios en la línea fronteriza.

En las últimas semanas han sido envenenados centenares de perros y gatos en todo el territorio, cruelmente y en abierto desafío de la Ley 248-12. Animales que sobrevivían en las calles, e incluso animales dentro de sus hogares han tenido un final de sus vidas violento y desgarrador. Con dicha práctica se han puesto en riesgo la vida de niños y otras especies animales, pues las sustancias mortales, prohibidas de por sí, son esparcidas indiscriminadamente y en franco desprecio a cualquier forma de vida, y para colmo, los cadáveres PERMANECEN A LA INTEMPERIE CONVIRTIÉNDOSE EN FOCOS DE CONTAMINACIÓN.

La Ley 248-12 es clara y asigna responsabilidades diversas al Ministerio de Salud Pública, a los Ayuntamientos y las Juntas Municipales, a la Policía Nacional y el Ministerio de Educación. Sin embargo, a SEIS años de su promulgación, ninguno de dichos organismos ha cumplido las obligaciones impuestas por la ley. Si este instrumento jurídico hubiese sido implementado desde el momento mismo de su puesta en vigor, tal vez hoy no estaríamos llorando la dolorosa e innecesaria pérdida de las vidas infantiles por el virus terrible de la Rabia, que desnuda además los problemas de coordinación existentes.

Por todo lo anterior, hacemos un llamado a la sensatez, a la sensibilidad, al respeto a la ley por parte de la ciudadanía para que detenga los envenenamientos; y exigimos al gobierno y sus distintas instituciones el cumplimiento de LA LEY 248-12, su aplicación efectiva, especialmente de la parte persecutoria y sancionatoria de sus violaciones, y que disponga la inmediata implementación de medidas inteligentes de educación, información y prevención sobre la Rabia.