The Guinnes world record hotel Puntagrande El mas pequeño del mundo


EL HOTEL PUNTAGRANDE , UN ACTIVO INSULAR
El hotel Puntagrande, uno de los hitos turísticos de la isla de El Hierro, anuncia el cierre de sus puertas a fin de año. Es una mala noticia.
Desde hace casi dos siglos el embarcadero de la Punta Grande de la Frontera viene siendo parte de la historia de la isla. Como único muelle de atraque disponía de un pequeño almacén con techo de colmo. A finales del siglo XIX, con el tráfico de los correíllos a vapor, se erigió el edificio de dos plantas de la consignataria Aucona, que facilitaba el tráfico de mercancías, mediante falúas y un importante pescante. Se importaba de casi todo, incluso las famosas tejas marsellesas que se han convertido en seña de identidad de la arquitectura herreña, y se exportaban los frutos de la isla, su vino y el agua del pozo de Sabinosa, famosa por sus propiedades medicinales. En alguna ocasión la prestancia del edificio lo convirtió en improvisada sala de fiestas para actos sociales de todo el municipio
Con la apertura de la carretera hasta el puerto de la Estaca en los años 30, cayó en desuso el embarcadero de la Punta, hasta alcanzar un estado ruinoso el edificio. Afortunadamente, en los años 70 siendo a la sazón el caserón propiedad de la familia llamada popularmente ”los Villarreales”, éste fue adquirido por uno de sus herederos, Francisco Padrón Vergara y su socio Lamberto Wagner, de nacionalidad sueca. Con gran entusiasmo y no pocos sacrificios llevaron a cabo la restauración, o mejor dicho la rehabilitación del edificio hasta convertirlo en un hotelito, que llegó a entrar en el libro Guinness como el más pequeño del mundo, y que atesoró varios galardones, medalla de plata del Gobierno de Canarias, o placa de bronce del Ministerio de Información y Turismo por citar algunos. Todo ello gracias al empeño y dedicación de muchas personas que contribuyeron al éxito del establecimiento, desde los propios titulares hasta arendatarios como Noemi Chinosi o Miguel Torres. Como justo colofón al impacto social y comercial del hotel, le fue otorgada en 2018 la distinción de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Sitio Etnológico. En dichas fechas el Hotel Puntagrande estaba en manos de la familia de David Nahmias, que transformó el hotel, también con un derroche de medios y entusiasmo, en un establecimiento de lujo, sin duda el de más calidad de la isla.
Lo que ocurrió entonces fue que las necesidades de un establecimiento de tal categoría entraron en conflicto con las costumbres de los pescadores, por ejemplo en el acceso a la Punta, que hubo de organizarse para que no se convirtiera en un parking, o en el libre acceso a la terraza del hotel, tolerado en ocasiones por los antiguos titulares, pero difícil de aceptar bajo los dormitorios de unos clientes cuyo sueño había de garantizarse. Como asimismo las autoridades han venido descuidando la entrada al embarcadero , en su día reformado y habilitado por los proppios dueños del hotel, se ha suscitado un clima de enfrentamiento donde no debería haberlo, ya que el propio hotel se ha convertido en un hito cultural y un imán turístico que beneficia a toda la isla, y cuyo entorno ha de estar lógicamente a su altura.
Esperemos por ello, que en aras de conservar un establecimiento hotelero que es historia viva de El Hierro, los buenos oficios de los estamentos oficiales consigan conciliar los deseos de los pescadores y las necesiddes de la gestión del hotel con el mínimo perjuicio de ambos, lo que sin duda beneficiaría los intereses que han de prevalecer, que son los de la isla entera.