Reunión con la Directora Asistencial Zona Suroeste
El viernes 13 de agosto de 2021 acudí junto a otra compañera en representación de las familias pacientes del centro de salud a una reunión con M. Jesús Calvo, Directora Asistencial de la Zona Sureste, responsable de la atención al paciente del centro de salud Adelfas. la jefa de enfermería del centro, y el representante de la atención en mostrador de Adelfas.
Mantuvimos una larga conversación que os resumimos a continuación:
Son conscientes de la situación que está atravesando el centro de salud en cuanto a la atención pediátrica, pero, según ellos, poco se puede hacer porque la oferta laboral para los pediatras no es atractiva y se quedan muchas plazas e interinidades sin cubrir.
Y nos mandan el mensaje “de tranquilidad” de que el 1 de septiembre se incorporará una de las pediatras y el 17 de septiembre la otra. Y que seguirán tratando de cubrir la otra plaza vacante.
Aseguran que el centro de salud tiene unas ratios de pacientes por pediatra muy aceptables, respecto a la media general. Por ello han ideado un sistema que lo han denominado Centros Espejos, mediante el cual se trata de paliar las carencias en pediatría del uno con el personal del otro. El centro espejo de Adelfas es Pacífico. En realidad, este sistema se extendería a toda la atención primaria, no solo a las/os pediatras.
Esta situación que estamos viviendo ahora se perpetuará en el tiempo porque no hay pediatras que cubran plazas. En palabras textuales: “un pediatra que acaba de terminar su MIR no encuentra atractivo acudir a una consulta en un centro de salud porque no salva vidas y prefiere doblar turnos o guardias antes que coger una plaza de pediatra en un centro de salud”.
Dentro de que una plaza de pediatra en atención primaria resulte poco atractiva, está el hecho de que "no quieren trabajar por la tarde" (palabras textuales también), por eso están eliminando turnos de tarde pediátricos en los CS.
Desde nuestro punto de vista, están esquilmando todavía más el acceso a la sanidad pública de las familias, aparándose en una supuesta oferta laboral poco atractiva, que, en lugar de hacerla atractiva, se decantan por ir eliminando el servicio de pediatría en atención primaria).
Como ellos no ven solución a este problema están esbozando el sistema de centros espejos de cara al futuro, dando por hecho que no existirán pediatras en los centros de salud o quedarán muy pocos. En este modelo, que es el que están aplicando ahora ante la ausencia de pediatras, cobran protagonismo el personal de enfermería, los médicos de cabecera (que serían los que atenderían a las/os pequeñas con consultas no solucionadas en enfermería), y el pediatra sería un especialista de consulta para el médico de cabecera.
Así, como hemos comentado, en este sistema el peso de los pediatras sería mínimo, puesto que en primera instancia habría un “triaje” por parte del personal de enfermería que evaluaría a la niña/o. En esta evaluación, el propio personal de enfermería podría solucionar el problema del menor o lo podrían derivar al médico de cabecera para que lo evaluase. Derivado al médico de cabecera, si éste se ve inseguro/no puede recetar o evaluar, llamaría al “pediatra de guardia” para pedirle consejo, y atender al paciente.
Por lo visto, con menores de 7 u 8 años el médico de cabecera no está habilitado a marcar pautas de medicación (de ahí el problema que han tenido algunas familias de no conseguir la pauta ni la receta).
¿Qué pasa con el programa del Niño Sano? Según ellos el programa del Niño Sano sigue vigente y se atienden a los menores. Han descalificado lo que nos ha dejado por escrito la AMPap y nos dicen que siguen atendiendo a las revisiones contempladas, aunque reconocen que dilatadas en el tiempo por la situación que están viviendo.
Consideran que el paciente debe hacer un uso responsable del servicio de pediatría y no acudir a él “por unos mocos”. Han hablado de educar al paciente en el uso de la atención primaria. Han reconocido que ha subido el índice de mortalidad en enfermos crónicos en atención primaria por no poder hacer un seguimiento de estos por parte de los médicos de familia (si además les cargan con pediatría, ¿cómo va a acabar todo?)
- A todas estas cuestiones, las representantes de las familias del centro de salud hemos expuesto lo siguiente:
Hemos dejado claro que las familias nos encontramos en total desamparo con la ausencia de pediatras en atención primaria.
Hemos manifestado nuestra perplejidad, asombro e indignación de que se contemple un sistema asistencial en atención primaria sin la presencia de pediatras. Hemos pedido que se trabaje no solo en la solución del problema presente, sino en la resolución del problema de base, que es la captación de pediatras para los centros de salud.
Hemos comentado que en muchos casos no se han cubierto jubilaciones en pediatría, poniendo un ejemplo concreto que sucedió en el centro de salud Soldevilla, en el que de cuatro pediatras se pasaron a 3 por jubilación. Según la directora de área, no se perdió la plaza, sino que se reasignó a otro centro. Así les hemos hecho ver que se tapó un agujero para crear otro en el centro en el que se prescindió del pediatra, y que así se ha estado funcionando durante los últimos años, mucho antes del Covid, y que ahora estamos en este punto de colapso.
Hemos dejado claro que no entendemos que se contemple la puesta en funcionamiento de forma definitiva del sistema de Centros Espejos, cuando ha quedado patente que no funciona, que no se atiende a los menores y que se colapsan los hospitales.
Se ha contado con detenimiento el caso del hijo de Ana, que refleja perfectamente la situación que estamos viviendo, y solo han dicho que se revisará a ver qué es lo que ha fallado. No nos da la sensación de que se planteen su poca efectividad, en la que hemos insistido, por lo que, si todo sigue igual, lo acabarán implantando.
Tampoco se plantean trabajar en hacer una oferta laboral atractiva para pediatras.
Aunque reconocen que la atención pediátrica es fundamental en la prevención de enfermedades en la adolescencia, no creen tanto en la figura del pediatra, sino en el personal de enfermería y de los médicos de familia.
Hemos pedido que no se eche la culpa las familias de un mal uso del pediatra (se acude a él “por unos simples mocos”), puesto que, como en todos los aspectos de la vida, siempre hay un porcentaje que incurre en estas prácticas, pero no somos la fuente del problema.
Hemos incidido en los mensajes contradictorios que dan. Dicen de no acudir al hospital a urgencias, salvo en casos justificados, y sin embargo ahora se dice a las familias que acudan a pediatría de los hospitales. Y comentan que el paciente ha de saber hacer un uso responsable de la pediatría en atención primaria, lo que contrasta con los dos mensajes anteriores contradictorios por parte de las tres autoridades sanitarias.
No todo puede recaer en las familias, ni dar mensajes tan contradictorios.
Hemos hecho notar las discrepancias sobre el programa del Niño Sano y que las dos fuentes consultadas (ellos y la AMPap) son igualmente fiables y no sabemos si está o no en funcionamiento realmente (por nuestra experiencia diríamos que no). Han hablado de si lo que les motiva a la asociación son temas políticos, etc. La realidad es que no se está produciendo el seguimiento habitual y deseado.
- La conclusiones son:
Si no lo conseguimos parar, creemos que vamos a un sistema sanitario donde el servicio de pediatría desaparece de la atención primaria.
En muchos aspectos planteados no han sabido dar respuesta a lo planteado y se han escudado en la situación excepcional y que van a revisar el protocolo para que no se vuelva a producir. Y que en septiembre ya contaremos con pediatras.
Fdo. Familias distrito Retiro – Adelfas por el derecho a un pediatra en Atención Primaria