
En esta ocasión y a falta de cabalgatas de Reyes que politizar con banderas esteladas, lazos amarillos y discursos sobre presuntos "presos políticos" y "exiliados", los esfuerzos de la Plataforma per la Llengua se centran en las compras "responsables" al estilo separatista y en un modelo de carta a los Reyes Magos en la que tras las líneas para escribir los regalos que se desean la entidad añade la frase "i poder jugar en català" como si jugar en catalán estuviera prohibido, perseguido o mal visto.
Comprar productos y sobre todo juguetes etiquetados en catalán, utilizar el buscador de juguetes en catalán de la Plataforma per la Llengua, denunciar a los comercios que no atiendan en catalán, que atiendan también en español o que vendan productos que no estén etiquetados en catalán en una aplicación creada al efecto por la propia Plataforma.
Esas son las normas para una "Navidad lingüísticamente responsable" dictadas por la referida Plataforma, una organización financiada por las administraciones públicas de Cataluña y compuesta por comisarios lingüísticos voluntarios, los mismos que espían en los patios de los colegios para saber en qué idioma juegan los niños.
Fuente: Libertad Digital