Actualización de la peticiónApoyen proyecto de ley para que EL QUECHUA se enseñe en todos los colegios del PerúPara los que dicen: “Una ley no va a cambiar nada”

COMISION ORDINARIA CULTURA Y PATRIMONIO CULTURAL
30 jul 2015
No son pocos quienes sostienen que una ley de lenguas no sirve puesto que el reconocimiento de los derechos no impedirá que se sigan discriminando a los hablantes, ni que las lenguas dejen de esta en situación vulnerable. Pero me parece que si creemos en el Estado de Derecho y aceptamos que un principio del mismo el de la autoridad de la ley no podemos decir que la ley de lenguas no sirve:
Las leyes son normas cuyo objetivo fundamental es regular el espacio público de la sociedad. Dicho de otro modo, las leyes son los principios que permiten y promueven la convivencia de los hombres no como individuos aislados, sino como miembros de una colectividad. Las leyes no se establecen para normar o garantizar lo que un individuo puede o no puede hacer de manera independiente, sino lo que puede hacer u omitir en cuanto integrante de una sociedad.[4]
Hay un dicho popular que reza: “hecha la ley, hecha la trampa” y para que la trampa no sea la que impere, creemos que es necesario que los hablantes de las lenguas minorizadas conozcan sus derechos y ejerzan efectivamente el que tienen de vigilar, fiscalizar y controlar la esfera pública en lo que afecta directamente la vida de la sociedad, en este caso específico, al uso de la lengua indígena. Es pues necesario que se trabaje en lo que se ha venido a llamar la Vigilancia Ciudadana.
Para revertir los procesos de minorización lingüística es necesario, por un lado, la actitud de fiscalización de las organizaciones para hacer cumplir la ley en los ámbitos administrativos, judiciales, educativos, etc. y, por otro lado, las actividades a nivel local, regional y nacional que den espacios para el uso de las lenguas. Creemos que con estas acciones se contribuirá a hacer posible una nueva visión y actitud de la cuestión lingüística que tenga como objetivo lo señalado en la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos “corregir los desequilibrios lingüísticos de manera que asegure el respeto y el pleno desplegamiento de todas las lenguas y que establezca los principios de una paz lingüística planetaria justa y equitativa, como factor principal de la convivencia social.”
[1] Skutnabb-Kangas, Tove y Robert Phillipson 1994. “Linguistic human rights, past and present”, págs. 71-I 10. En: Tove Skutnabb-Kangas y Robert Phillipson (ed.) Linguistic Human Rights. Overcoming Linguistic Discrimination (Contributions to the Sociology of Languages, No 67). Berlín y Nueva York: Mouton de Gruyter.
[2] Aquí vale la pena señalar que a pesar de las acciones de la sociedad hegemónica que buscan asimilar e “integrar” a los pueblos indígenas, son cada vez más fuertes los procesos de reafirmación cultural en donde los pueblos indígenas piden la enseñanza de la lengua indígena como segunda lengua para “reaprenderla”
[3] En correo electrónico dirigido a una lista de correos el 13 de setiembre de 2007
[4] Rodríguez Zepeda” Estado de derecho y democracia.” Cuadernos de divulgación de la cultura democrática. Instituto Federal Electoral. En: http://deceyec.ife.org.mx/estado_de_derecho_y_democracia.htm#1
Nila Vigil
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