Detengamos el proyecto de remodelación de la Alameda de A Estrada

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 500!


El gobierno local de A Estrada pretende acometer próximamente los trabajos de ampliación y remodelación total de la Alameda siguiendo las directrices de un proyecto que cambiará de manera drástica e irremediable la configuración histórica de este lugar emblemático de la villa. Es cuando menos sorprendente que un proyecto de estas características, impacto urbanístico y visibilidad para el pueblo no haya sido objeto de un concurso de ideas de arquitectura abierto a todos los profesionales. Tampoco dice mucho de la gestión municipal, que el proyecto no haya sido expuesto y debatido públicamente de manera intensa.  

Lo que se conoce del proyecto de remodelación y ampliación (que se limita a lo publicado en la prensa y algunas planimetrías y pseudo-infografías de dudosa lectura) supone la destrucción de la alameda tal y como la hemos conocido hasta ahora proponiendo una nueva configuración que, mucho nos tememos, no posee la calidad arquitectónico-paisajística que este lugar se merece.

En primer lugar, puede decirse que la motivación primera del proyecto publicado es la de BORRAR. Borrar árboles significativos, borrar recorridos, cierres y límites conocidos, borrar referentes (como la fuente o la pérgola), borrar por borrar… Cabe preguntarse si un pueblo tan mal tratado patrimonialmente hablando, puede seguir permitiéndose el lujo de seguir borrando.

Así: ¿es que la demolición del conocido como “chalé de los Campos” era indispensable? O, por el contrario, ¿no podría haber sido el objeto de una segunda reflexión, menos impulsiva y más en consonancia con estrategias de reutilización y revitalización del patrimonio construido? La ciudad, lo urbano, no sólo se construye a partir de hitos, de monumentos, de excepciones, sino también y sobre todo a partir del tejido «vulgar», a partir de lo que permanece, de lo que está cargado de historia, de memoria, mismo si desde un punto de vista «académico» su valor es relativo (la palabra vulgar viene del latín "vulgaris", perteneciente a la gente común). El chalé formaba parte de la memoria colectiva, de la imagen histórica de la Alameda. No es difícil imaginar que un nuevo uso podría haber dado una nueva vida a este chalé arquitectónicamente anodino y, de paso, articular y secuenciar la extensión de la Alameda.

En segundo lugar, cabe preguntarse por la PERTINENCIA de la intervención. Decía Robert Venturi que la arquitectura debe ser siempre culturalmente pertinente con el fin de evitar caer en lo arbitrario. Con buen criterio, nos enseñó que la pertinencia está ligada a las referencias, a las culturas cercanas, al locus, al contexto, a la historia, a los deseos, a las ambiciones compartidas… Así, quien firma el proyecto de remodelación de la Alameda, reconoce con su diseño su ignorancia y demuestra ser impermeable a todas estas premisas. Ignora la historia del lugar, sus recuerdos, sus invariantes, su evolución. Ignora el contexto. E ignora la tradición a partir de la cual se han construido las «Alamedas». Y lo demuestra porque impone al lugar formas, composiciones, secuencias (y quizás materiales, tal el proyecto es impreciso) extraídas irreflexivamente de otros contextos. Porque hace «tabula rasa», porque se niega a entablar diálogo con el contexto en un soliloquio autorreferente, pretencioso, irrespetuoso…

Así pues, borrado e impertinencia. Porque, ¿cuál es la pertinencia de la demolición (del borrado) del cierre y de la pérgola entre la Alameda y la plaza del Concello? Porque, más allá de la desaparición de un elemento cargado de significado, supone la desfiguración del espacio urbano que forman y del que forman parte. La pérgola y el muro definen las secuencias; marcan el estar dentro, fuera o en el umbral, estableciendo con claridad los ámbitos de lo lúdico (la Alameda) y de lo ceremonial (la plaza del Concello). Su demolición supone la destrucción del ámbito propio de la casa del Concello, exponiendo impropiamente su fachada principal a una desafortunada e inacabada fachada urbana, la de la rúa Justo Martínez. Además, conlleva traer a primera línea de composición el palco de la música, el cual siempre ha “vivido escondido” entre los árboles, regalándonos el placer cada domingo de “escoitar á banda” tranquila e íntimamente EN la Alameda. 

 

Pidamos al Concello de A Estrada la paralización inmediata del proyecto y la convocatoria de un concurso de ideas de arquitectura abierto, a fin de seleccionar la mejor propuesta que permita asegurar la conservación, puesta en valor y ampliación de este lugar emblemático de nuestro pueblo.



Hoy: Miguel cuenta con tu ayuda

Miguel Camba necesita tu ayuda con esta petición «Concello de A Estrada: Detengamos el proyecto de remodelación de la Alameda de A Estrada». Únete a Miguel y 259 personas que ya han firmado.