
El día 23 de septiembre de 2025 se anunció que el proyecto del cuarto muelle de cruceros en Cozumel quedó sin efectos, tras la decisión de la Semarnat de revocar la autorización de impacto ambiental.
El muelle pretendía construirse frente al arrecife Villa Blanca, un ecosistema de enorme valor ecológico y turístico. Desde que se dio a conocer, habitantes, pescadores, buzos y activistas advirtieron que su construcción pondría en riesgo corales, especies marinas y la última playa pública de la zona.
Lo que empezó como preocupación local se transformó en un movimiento colectivo: más de 174,000 personas firmaron en Change.org para exigir la cancelación. Cada firma se convirtió en un recordatorio de que la ciudadanía organizada puede defender su entorno.
Ese esfuerzo tuvo eco en las más altas esferas. El mismo 23 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el proyecto carece de autorización federal vigente y subrayó que cualquier desarrollo futuro deberá pasar por una revisión ambiental estricta y con participación comunitaria.
Hoy, Cozumel conserva sus arrecifes y playas gracias a la fuerza de la ciudadanía. A cada firma, a cada movilización, a cada persona que no se rindió.
Gracias a quienes firmaron y alzaron su voz, la defensa de Cozumel es ahora un ejemplo de participación ciudadana con impacto nacional.