
Una de las mayores preocupaciones sobre los videojuegos es su naturaleza interactiva. En un videojuego, el jugador se inmersa en el personaje y en la historia mucho más, por el hecho de ser responsable de todas sus acciones y consecuencias. Lastimosamente, en los videojuegos con contenido excesivamente violento y amoral, estos personajes son asesinos a sueldo, criminales, soldados en guerras horrendas, etc.
Por ende, las probabilidades de producir desensibilizacion y trauma en los jugadores, especialmente cuando estos son niños y adolescentes, es muy alta y cuando hay una adiccion, es una apuesta muy segura, en comparación a ver películas o series violentas, las cuales de por si ya pueden tener consecuencias bastante perjudiciales para la mente.