

¡Lo he logrado! Cociné una paella en plena Rambla. Este pequeño gran gesto demuestra que somos capaces, pero también que necesitamos apoyo y tiempos de descanso.
Hubo momentos en los que no podía caminar, momentos en los que tuve que sentarme a descansar, momentos en los que temblaba… pero aun así, lo conseguí: mi primera paella vegetariana de 60 cm (¡y apenas la tercera paella que hago en mi vida!) y salió rica, con el arroz al punto 😋 Gracias, Adam, por ayudarme!
Esto no va solo de una paella, va de demostrar que con adaptación y comprensión, las personas con enfermedades crónicas podemos aportar mucho. Pero si no se nos ofrecen puestos de trabajo adaptados a nuestras condiciones, no hay manera.
Las leyes deben cambiar ya, para que las empresas puedan contratarnos sin miedo a las bajas médicas y para que podamos contribuir desde nuestras capacidades reales, no desde nuestras limitaciones.
Porque sí, podemos, pero necesitamos que el sistema también lo crea.