
"Cuando el cáncer se vuelva peor...", dice Wilson, oncólogo aquejado de un grave cáncer, mejor y único amigo del Dr. House en la serie de televisión que este último protagoniza. "El cáncer es aburrido", le contesta House, cerrando así esta serie que pasará a la historia de la televisión.
Ojalá fuera el aburrimiento la única mala costumbre del cáncer.
Sería más fácil olvidarlo.
El cáncer no se cura sin mayores consecuencias. El cáncer puede remitir, en cambio las secuelas se quedan y, en muchas ocasiones, no volvemos a recuperar la calidad de vida anterior a la enfermedad.
El cáncer es una enfermedad que trasciende más allá de la problemática médica, empobrece a muchos pacientes. El cáncer afecta al trabajo, economía, recursos, relaciones familiares y sociales del enfermo, etc
La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) afirma que la supervivencia el cáncer se ha duplicado en los últimos 40 años y se sitúa en el 55, 3 por ciento en los hombres y el 61,7 por ciento en las mujeres.
Si el sistema no garantiza a los enfermos una protección social, económica y laboral los obliga a pelear por la subsistencia. Luchar por la subsistencia no es vivir.
Hoy, en el Día Mundial del Cáncer, el recién estrenado Gobierno debe poner su atención en un problema sin resolver, un asunto pendiente. El cáncer no entiende de agendas políticas. No hay más tiempo que perder: tienen que trabajar de inmediato en un un cambio legislativo que garantice una seguridad jurídica y protección suficiente al enfermo.
Os dejo por aquí los tres artículos publicados hoy:
- Cuando el cáncer se vuelve peor (Salud a Diario)
- Cuando el cáncer te condena a la pobreza: "No se puede sobrevivir para malvivir" (NIUS Diario)
- Día Mundial del Cáncer: Una estrategia para vivir más y mejor (República de las ideas)
Te pido que compartas y difundas, por favor. ¡Muchas gracias!