

Hola a todos. Como sabéis este fin de semana ha sido el Día Mundial contra el Cáncer de Mama. Os comparto algunas ideas de este artículo que se ha publicado en el Faro de Vigo hablando sobre mi reivindicación y la de Olga Vázquez: "La vida tras la Batalla".
"Este verano dos viguesas se encontraron por azar y tenían mucho más en común de lo que que se podían imaginar. Olga fue diagnosticada de un cáncer de mama en 2013 a los 45 años. Beatriz lo fuera dos años antes, en 2011, también a los 45 años. Ambas se sometieron a una doble mastectomía.
Olga en el momento del diagnóstico estaba trabajando como contable. Dos años después la empresa prescindió de ella. No tiene ninguna duda de que su despido lo motivó la necesidad de disponer de más largos y más frecuentes permisos para pruebas y citas médicas de control y revisión, el coste que supondría para la empresa una posible recaída.
Ahora Olga entendía el significado de la lucha de Beatriz. Recordaba lo que tantas veces le había escuchado decir en las entrevistas “el cáncer no es una oportunidad, ni las mareas de lazos rosas nos ayudan en nuestra reinserción laboral tras esta dura y grave enfermedad. Para la sociedad y los que gobiernan hay una realidad desconocida más allá del diagnóstico del cáncer: el gran impacto en todas las esferas (social, laboral) de la vida de las pacientes.”
Cuando Beatriz conoció a Olga era muy reciente la apertura de la gastrotienda gourmet que regenta en un pueblo costero de la Ría de Vigo a donde se desplaza a diario en barco. Beatriz le preguntó sobre lo duro de esta actividad en tienda-hostelería, contestó "sin ninguna duda es muy duro, muchas horas de pie y poco descanso, pero tengo que comer y pagar autónomos"
Los políticos se pelean por sillones; los enfermos y supervivientes por subsistir. El Rosa de la celebración se diluye en una borrasca oscura."
"La vida tras la batalla" (contra la Administración) es muy dura, pero seguimos. Gracias por estar ahí.