
El pasado 9 de febrero se celebró una concentración ciclista delante del muro que cierra el acceso a la vía GC500 que llega llega a la localidad de Playa de Mogán.
En julio de cumplen tres años de cierre de la vía, si han leído bien, tres años de una carretera importante para el sector turístico y laboral, por no hablar de las importancia para los comerciantes de la localidad de Playa de Mogán. La única alternativa para vehículos que no sean automóviles, es un rodeo de unos 35 km con una subida a un puerto de montaña de unos 12 km.
Unos 150 ciclistas nos concentramos delante de la carretera reclamando una solución inmediata y que Cabildo de de Gran Canaria y Gobierno autonómico de Canarias dejen de echarse la culpa de la dejadez y desidia por no solucionar el tema.
Es una vergüenza que la propia administración que se publicita como isla del deporte sea la que incumple la obligación de velar por la gestión correcta de sus ciudadanos y no generar ningún perjuicio a los contribuyentes.
Las soluciones propuestas no han sido o aceptadas o no siquiera escuchadas. En el caso del Cabildo entienden por tráfico solo coches, el resto no lo es. Aspecto que dice bien a las claras de su nivel de cultura en aspectos de movilidad moderna.
Al final parece ser que se ha de protestar de otra forma, gritando, molestando, realizando entrevistas y obligando a que te escuchen. Los que lanzas un mensaje a la población de cómo ser han de hacer las cosas si quieres que te atiendan.
Vergüenza han de sentir que hayamos tenido que llegar a esta situación. Y dudas de que la sientan. En lugar de solucionar el problema y que ambas administraciones discutan de que fue primero si el huevo o las gallina posteriormente, no ellos han dicho que yo, administración, tengo razón y que se perjudique el ciudadano.
Tiempo al tiempo, todo llega y no tenemos prisa.