Petition updateMantengamos en la ley la protección a las poblaciones silvestres de psitácidos mexicanosEl obtuso argumento de la CONABIO para quitar la protección a los psitácidos silvestres en la LGB

Dra. Patricia Escalante, Instituto de Biología, UNAMMexico, Mexico

Mar 9, 2017
El perico monje es conocida desde tiempos de Darwin como una especie “plaga” en Argentina. Como se ve en la gráfica se empezó a importar a México para el mercado de mascotas en el año del 2006 en grandes cantidades, lo que coincide con el cierre de Europa a la importación de aves por la gripe aviar.
Las importaciones fueron creciendo año con año. Por otro lado, en el 2008 se aprueba el art 60 bis 2 con la prohibición de seguir extrayendo pericos silvestres para el comercio. Como se ve en la tabla y en la gráfica, las cantidades que se dejan de extraer no tienen nada que ver con las cantidades de pericos monjes que se fueron importando “para cubrir la demanda de aves que se dejan de ofrecer debido a la prohibición”.
La Dra Patricia Ramírez, a quien subsidió la CONABIO para hacer el estudio, dice en su conferencia, (https://www.youtube.com/watch?list=PLiD-IJzweXR-SqwtruzZTbx74Nh3aK9v_&v=T4C2HR9P_-k) “las cotorras argentinas, originalmente fueron traídas a México como mascotas, y entonces algunas de ellas se escaparon y entonces escapándose se encontraron… esto fue ayudado porque con la ley que prohibe el comercio de psitácidos, resulta que México se convirtió, YA DESDE ANTES ERA, en el principal importador”.
“YA DESDE ANTES ERA” entonces ¿por qué echarle la culpa a la ley, si además los números de las que se dejaron de extraer no tienen que ver con las que se importaron? Dra. Ramírez, ¿donde está su objetividad? ¿por qué el sesgo sobre el efecto de la prohibición? No conocemos ningún esfuerzo suyo por la conservación de los psitácidos.
La prohibición no se puso para para afectar el comercio, que puede ocupar especies más convenientes como los agapornis y las ninfas, se hizo para proteger los pericos silvestres y dejar que sus poblaciones se recuperen.
Aunque en 2010 se estableció que no se deberían importar especies invasoras, la DGVS siguió otorgando permisos de importación hasta el 2015 para el perico monje.
Estos ejemplares pueden portar enfermedades para la fauna silvestre, y no se debían de haber importado. Mayor cuidado de no liberarlas se pudo haber tenido. (El hubiera ya no existe).
Pero no por eso se tiene que liberar la extracción y el comercio de nuestros pericos, loros y guacamayas silvestres, puesto que ninguna especie cuenta con poblaciones de las que se pueda hacer un aprovechamiento sustentable, de acuerdo a los expertos en psitácidos, las poblaciones están muy diezmadas y se deben dejar recuperar.
El transitorio que se propone no ayudará pues en 365 días no se pueden llevar a cabo los estudios para proponer las vedas, pues no hay recursos. Adios protección a los psitácidos silvestres de esta manera.
La demanda se puede bajar o cubrir con las especies más convenientes que ya están siendo criadas con ese fin.
Foto Javier Hernández Ramos
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