

Sigamos pidiendo por una reconversión real no queremos un ZOO ENCUBIERTO! Los animales ya han sufrido demasiado, ENVIOS A SANTUARIOS Y RESERVAS! Mandá tu tuiter haciendo click acá: https://ctt.ec/o1Ebv Estimados y estimadas concejales de la Ciudad de Córdoba
El Concejo Deliberante de Córdoba, tiene en sus manos las vidas de 1300 animales, es una oportunidad histórica de hacer las cosas bien y lo que corresponde, no queremos un zoo encubierto con otro nombre.
Se está tratando en el Concejo Deliberante de Córdoba el proyecto para reformar el zoológico en "parque de la biodiversidad". Sin embargo, se pretende continuar con la exhibición y no se pone como eje el traslado a reservas o santuarios de aquellos animales que estén en condiciones de serlo.
Les escribimos para prevenirlos de caer en una trampa a la que sin querer los están arrastrando los entusiastas de los “buenos zoológicos”. En el afán de imitar a los países desarrollados les están proponiendo un modelo de “Zoo moderno” a los gobernantes que sólo es económicamente viable dónde los visitantes pueden pagar una entrada que supera los 50 euros. Un norte imposible, que nos dejará a mitad de camino: no contamos con los millones necesarios para hacer las modificaciones de los recintos para que los pocos animales exhibidos se vean cómo en su ambiente natural, una ilusión por otra parte, ya que por más grande que sea la jaula no dejará de serlo. Estos millones que se pretenden invertir en continuar con el viejo modelo de exhibición de animales raros bien podrían ser destinados a ayudar a la fauna nativa, local, cordobesa y argentina. Siendo el uso de los recintos sólo transitorio y sin tener que lidiar con una adecuación de los espacios para el público se puede hacer mucho más con mucho menos.
La ciudadanía, en buena parte, ya se ha manifestado en contra de la continuidad del viejo zoológico. ¿Les van a presentar una leve mejora pagada con cientos de millones cada año de sus propios bolsillos? Porque es un modelo que no cierra ni ética ni económicamente. Seguirá habiendo protestas y descontento social, las visitas seguirán bajando y el Estado seguirá teniendo que pagar el alimento de animales que nunca debieron estar allí en primer lugar, que bien podrían estar disfrutando de una vida mejor en un santuario. Es el Estado quién con el dinero de todos los cordobeses deberá pagar los sueldos de todo el personal ocupado en mantener un modelo que al público ya no le interesa y que no aporta nada a la conservación. Son los animales cautivos los que pagarán el último precio de una transformación inconclusa.
Proponemos una transformación que no persigue metas impuestas por los países del Norte, un cambio que ve y atiende las necesidades locales y busca poner la institución al servicio de la conservación, desechando las ideas anticuadas de la exhibición de fauna y la atracción del visitante con animales “estrella”. Que el Zoo sea transformado en un espacio interdisciplinario de intercambio entre los científicos, los técnicos y el visitante, que sea el semillero de nuevas ideas para que juntos cuidemos mejor la naturaleza. Un centro de rehabilitación de fauna nativa, un centro de investigación, un centro para la educación ambiental dónde se enseña el valor de la libertad y del respeto hacía todos los animales.
Les pido que no se aferren al pasado, que tengan hoy el coraje de emprender un camino que incorpora derechos para estos animales que tanto han sufrido a manos del ser humano. Es hora de que pongamos los zoológicos al servicio de sus víctimas y honremos los esfuerzos y la voluntad de tanta gente que está pidiendo este cambio.