
Esta es Lady, del Santuario de Elefantes en Chapada dos Guimarães, Mato Grosso, bañándose en un azud (pond, en inglés. açude, en portugués del Brasil).
Es ahora la casa de Mara, 50 años, nacida en un zoológico alemán, después de cinco décadas de cautiverio en circos argentinos, rescatada del Zoológico de Buenos Aires, y en donde vivíó en los últimos años. Mara ya se amigó con Maia, y está saliendo de su aislamiento de medio siglo para conocer por fin la vida gregaria propia de su especie en un ambiente natural, seguro y digno.
El informe del Santuario de Elefantes destaca que sus ojos antes grises y tristes ahora han mutado en una mirada brillante y feliz.
Una posibilidad que no tuvieron Peruca, 75, del Zoológico de Córdoba, Argentina, muerta el 25/9/2013, ni Pelusa, fallecida en el Zoo de La Plata en junio de 2018, ni tampoco Flavia, 46, muerta en marzo del 2019 en el Zoo español de Córdoba. Como no la tienen hasta ahora 1200 animales de 240 especies en nuestro tenebroso Zoológico y sus tétricas jaulas.
El caso de Mara nuestra que sí, se puede, que hay santuarios donde animales que estaban en un sórdido e injustificable cautiverio pueden recibir espacios seguros y dignos en la Argentina y también en otras partes del mundo. Y si no, hay que crearlos.
BASTA DE JAULAS - NO AL CAUTIVERIO - TRASLADO DE LOS ANIMALES A SANTUARIOS - NI EXÓTICOS NI AUTÓCTONOS - CIERRE PROGRESIVO Y RESPONSABLE DEL ZOOLÓGICO DE CÓRDOBA EN LA ARGENTINA - CORDOBESES CONTRA EL ZOO