Cordobeses contra el Zoo
17 May 2020

"LADRAN, SANCHO..."

Ayer el pasquín municipal publicó un articulo, "El futuro del Zoológico de Córdoba, en debate" en el que su autor, de cuyo nombre no puedo acordarme, intentó una demolición de la iniciativa que fundé en el verano de 2013-2014, Cordobeses contra el Zoo.

Es la primera vez que en siete años de actividad La Voz del Interior nos menciona, y que lo haga ahora de forma tan destructiva para nada me sorprende. Este diario siempre estuvo del lado de los defensores del tenebroso Zoológico. Y eso a pesar de estar administrado el sórdido campo de concentración por una peligrosa mafia, que llegó dos veces a la concesión a través de trampas urdidas por las administraciones de Giacomino y de Mestre hijo. Desafío a los involucrados que me procesen por calumnias.

Los problemas del Zoológico no comenzaron ayer, por causa de la cuarentena. Baste mencionar que quien esto escribe denunció penalmente junto al abogado Christian Casas Cassataro el día 12/10/2016 la dirección del sórdido establecimiento por maltrato animal. La denuncia fue tomada tan en serio por el entonces fiscal del medio ambiente que tres días después encabezó un allanamiento de la perimida institución, en el curso del cual comprobó el maltrato de 13 individuos pertenecientes a otras tantas especies superiores.

Seis semanas después, el 30 de noviembre, inicié otra demanda, esta vez patrocinada por Beatriz Torres como abogada y co-denunciante en ausencia de Christian, por otros 21 casos de maltrato. Un nuevo allanamiento de la fiscalía hizo públicos viejos abusos: la denuncia alcanzó trascendencia nacional y fue replicada por medios internacionales.

En todo este periodo, primero en soledad absoluta, luego en compañía de un entusiasta grupo de jóvenes que está asumiendo los destinos de esta iniciativa, asumí la tarea, desde un comienzo, de registrar la situación de los animales del Zoológico y las condiciones de sus tétricos recintos en visitas periódicas, varias veces por año

Hemos denunciado la situación de los leones y de los otros grandes felinos; de los hipopótamos que flotan en medio de sus excrementos; de la enfermedad y muerte, ocultadas por la dirección del hipopótamo pigmeo; el escándalo de la mutilación de los flamencos para impedir su vuelo; el estado nauseabundo de la laguna central, que recibe las aguas servidas de las albercas de los hipopótamos; la conducta obsesivo compulsiva del oso pardo macho, filmado en actos de automutilación, y muchos otros casos de maltrato Todos los casos pueden seguirse en nuestro perfil de Instagram y nuestra página "Cordobeses contra el Zoo" en Facebook.

El ninguneo del autor del libelo a mi persona y a la iniciativa que lidero me revela que los zoonazis, defensores de las jaulas y del cautiverio, están preocupados. El vídeo de un vecino, publicado por nosotros, denunciando la situación de los tigres de bengala y de los yaguaretés, tuvo 250000 visitas en tres días: mucho más, por cierto, que el número de ejemplares que el valetudinario matutino consigue publicar; otros vídeos y posts nuestros alcanzan las decenas de miles de reproducciones. La gente, en Córdoba, no quiere más el Zoo en su configuración actual: no quiere más la existencia de jaulas, ni de cautiverio, ni de maltrato animal.

Pero no deformen el sentido de nuestra causa: nosotros tampoco buscamos el cierre inmediato, sino un cierre progresivo y responsable. Queremos, en la medida de lo posible, que se traslade a lugares más dignos a los individuos de especies superiores que en estos momentos, famélicos, absuelven su existencia en condiciones infamantes.

No mientan sobre nuestros propósitos. Nosotros también bregamos por que el hospital universitario no solo continúe atendiendo animales en estrés sino que, además, atienda a animales de la calle. El hospital veterinario, creemos, debe ser transformado en un instituto de excelencia en el campo de la medicina animal.

Pero nosotros, a diferencia de ustedes, zoonazis, no queremos más jaulas.

Nosotros abogamos por una CÓRDOBA SIN JAULAS.

A diferencia de ustedes no justificamos con mentirosos argumentos sobre investigaciones inexistentes o una educación equivocada el cautiverio de seres vivos.

Nosotros exigimos una ciudad de CORDOBA SIN CAUTIVERIO.

Continúen desfigurando nuestra iniciativa, ustedes también, pseudo organizaciones de defensa de los animales que le hacen el juego a este campo de concentración sosteniendo que las jaulas tienen que seguir existiendo, pero mejoradas.

Ustedes saben que solo es cuestión de tiempo. La batalla cultural ya está ganada.

La mayoría de los cordobeses y de los ciudadanos de buena voluntad de todo el mundo quieren parques eco ambientales de otra naturaleza, y no el tenebroso Zoológico de Córdoba,

Queremos en un plazo razonable una CORDOBA SIN ZOO y una ARGENTINA SIN ZOOLÓGICOS en defensa de la dignidad de la vida y del derecho animal.

Dr..phil. Raúl Marquez Súllivan
Fundador y ex Director,
actualmente editor y consultor
de Cordobeses contra el Zoo

Si pensás que el cautiverio animal es una forma de maltrato, apoyanos firmando nuestra petición en

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