

Situación actual (10 de agosto de 2025)
Este verano, nuestra tierra está viviendo una campaña de incendios más dura que la del año pasado. Solo en la provincia de León hay nueve incendios activos, dos de ellos en nivel 2 de gravedad, lo que significa que amenazan núcleos habitados y espacios naturales protegidos. Los focos más preocupantes están en Yeres y Llamas de Cabrera, en El Bierzo, donde se ha evacuado a vecinos y se vigila de cerca el entorno de Las Médulas. También hay fuegos en Orallo, Fasgar, Sésamo, Villaverde de los Cestos, Cabañas de Dornilla, Anllares del Sil y Filiel.
En Zamora, la situación tampoco es tranquila. Hay tres incendios activos, uno de ellos en nivel 2 en Molezuelas de la Carballeda, con evacuaciones hacia Rionegro del Puente. En Alcañices, el fuego ha afectado incluso al casco urbano, y en Zamora capital, un incendio junto al Bosque de Valorio obligó a un despliegue urgente.
Salamanca suma dos incendios, uno en Monsagro, que ha arrasado más de 2.500 hectáreas, y otro en Candelario, más contenido pero aún activo. En total, más de 3.300 hectáreas quemadas en la región, y el verano aún no ha terminado.
Y mientras todo esto ocurre, la Junta de Castilla y León ha decidido desmantelar las torres de vigilancia forestal. En León, han pasado de 20 torres operativas a solo 12. En Zamora y Salamanca, también se han eliminado puestos clave. La vigilancia humana se sustituye por cámaras automáticas, que no siempre detectan a tiempo, no conocen el terreno y no avisan con la misma precisión.
Comparativa con 2024:
En lo que va de año (y aún no ha terminado el verano) la situación ha empeorado. Más incendios simultáneos, mayor gravedad, y zonas naturales en peligro.