
Esto supone el acercamiento de los autobuses de nuevo a la Plaza del Ayuntamiento y al Mercado Central con la correspondiente alegría para los ciudadanos, ancianos, personas con movilidad reducida, gente con carrito de la compra y vecinos en general, que ya pueden acceder de nuevo sin necesidad de hacer varios transbordos o teniendo que llegar tras pegarse una buena caminata al dejarlos el autobús a cientos de metros de su destino. También supondrá la descongestión de otras calles adyacentes como puede ser la Gran Vía donde se había redireccionado el tráfico que ya no podía acceder a Colón aumentando el tráfico considerablemente.
Ahora la izquierda intentará alarmar y justificar su “chapuza”, perdón sus medidas, con una subida del tráfico en Colón, obviamente que subirá el número de coches que accedan, es que de eso trata justamente la medida de permitir y no de prohibir que los coches que quieran puedan acceder a la misma, pero con la diferencia que el doble carril permitirá que se circule más fluido que en la actualidad obteniendo una disminución de los atascos, de los trayectos y por consiguiente de la polución, y es que Colón se había convertido en una serpiente estancada multicolor de coches en un solo carril donde apenas podían avanzar y donde con la mejor de las suertes un vehículo tardaba 20 minutos en atravesarla.
El anterior gobierno lo único que había conseguido cerrando Colón es reconducir el tráfico a otras calles cercanas (como la mencionada anteriormente Gran Vía como si no estuviera a 150 metros de Colón y no fuera el mismo centro que esta), y pese a los titulares alarmistas de la izquierda ¡vuelve el colapso al centro! no se dejen engañar, el centro histórico es el barrio del Carmen, la Plaza de la Reina o si me apuran la Plaza de Ayuntamiento, pero no es Colón (que es el primer anillo de circunvalación de la ciudad junto a la Calle Xàtiva y Guillem De Castro) y si Colón es centro también lo son las Grandes Vías (segundo anillo) a escasos metros de esta, calles donde se ha masificado el tráfico con las medidas de la izquierda, guardemos la hipocresía para otro momento.
La apertura de Colón además posibilitará que la gente de fuera de la ciudad pueda volver al centro y hacer sus compras como había hecho toda la vida, ya que no todas las poblaciones tienen transporte público que lo facilite y acababan yéndose a centros comerciales de las afueras por comodidad, con el correspondiente cierre de locales en el centro, siendo este es uno de los motivos principales por el que la asociación de Comercios del Centro y del Mercado Central solicitaban efusivamente la reapertura de Colón, ya que cuanto más gente pueda acceder (en transporte público, caminando o en vehículo privado) más compras se realizarán, y aún hay gente que lo justifica diciendo ¡es que se compra andando! Obviamente, pero primero se debe poder acceder.
La apertura también permitirá mayor facilidad de acceso a los vecinos del barrio que en ocasiones tenían que hacer auténticas gincanas para poder acceder a sus domicilios y tardaban el doble de lo habitual, con el consiguiente consumo de combustible y polución generada para el medioambiente.
La apertura de Colón es una medida que la ciudad necesitaba y que esperemos que sea el inicio de otras que signifiquen el adiós a las imposiciones, prohibiciones (y en ocasiones situaciones de peligro )y la bienvenida a un consenso entre todos.