Construccion nuevo C.P. San Isidro de Daimiel

El problema

Muy señor mío:

Como bien saben el Colegio Público San Isidro de Daimiel, al que van nuestros hijos, es el más antiguo de la población, y uno de los más anticuados de la región. El edificio principal se construyó  a principios del siglo pasado, en la década de los años 30, y está a punto de ser un colegio octogenario. El edificio “nuevo”, destinado a educación infantil y al aula de educación especial es posterior, de la década de los sesenta.

Sin duda es un colegio que en su día fue pionero, y que imaginamos que cumplía toda la normativa existente en esos años en materia de instalaciones.  En la actualidad, este colegio es un referente educativo donde asisten cada día alrededor de 200 alumnos y que, sin embargo, no se acompaña de las instalaciones que merecerían sus alumnos y profesorado.

Pasamos a detallar las carencias inauditas que presenta este colegio:

· Es de otro tiempo el tener que ver cómo los alumnos de primaria, para poder ir al baño, deben cruzar el patio haga frío, llueva o nieve al encontrarse éstos en el exterior, ya que no hay baños suficientes para todos. El edificio principal cuenta únicamente con dos servicios (con una taza y un urinario) para toda la comunidad educativa (profesorado y alumnado). Indescriptible e inaceptable en estos tiempos.

· El pabellón de deportes. Ese que no tenemos, a pesar de que la Educación Física es una asignatura de obligado cumplimiento o troncal, como se describe en la página 97871 de la última legislación de la LOMCE (Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa), y a la que se le han aumentado el número de horas lectivas. Parece algo increíble en la entrada del año 2015, pero así es, nuestros hijos pasan horas y horas de gimnasia en blanco porque las condiciones meteorológicas les impiden practicar la actividad física al aire libre, y las pistas, una vez que cesa la lluvia, permanecen encharcadas varios días. No sólo no disponemos de pabellón de deportes o gimnasio, sino que además no existe en el centro ningún patio de recreo parcialmente cubierto susceptible de ser utilizado como pista deportiva. 

· El colegio no cuenta con la accesibilidad y supresión de barreras exigidas por la legislación vigente, lo que supone una problemática en el día a día de los niños que tienen movilidad reducida o cualquier tipo de discapacidad, al ser edificios que sólo disponen de escaleras para acceder hasta tres pisos de altura, siendo además de un material resbaladizo lo que ocasiona accidentes en días de humedad y lluvia, sobre todo entre los más pequeños.

 Además de las carencias descritas, queremos poner en su conocimiento las deficiencias que presentan ambos edificios y el mal estado general del centro. Si nos ponemos a enumerar todo es posible que esta carta se haga demasiada extensa en su lectura, con lo que expondremos muy brevemente dichas lacras:

· Hay humedades en ambos edificios, provienen tanto de fachadas como de cubiertas. 

· Las ventanas no abren por deterioro de las mismas, y en infantil es inaceptable por la peligrosidad que esto representa.

· Las persianas siempre están rotas por su antigüedad.

· Hay azulejos caídos y rotos por muchos rincones del centro, al alcance de los niños.

· Además de las humedades hay goteras visibles que todos los años, tras pintarlas, vuelven a salir, con el riesgo de provocar hongos que pudieran influir en la salud de los niños.

· También están los desconchones en muros perimétricos hechos de mampostería debido a su arcaica construcción, que no reúnen las condiciones de seguridad estructural requeridas para un centro educativo.

· El metal del vallado de las pistas está oxidado y representa un peligro real tanto a la hora del recreo como durante las clases de gimnasia.

· Las pistas se encuentran en un estado deplorable con el firme desgastado y deshecho, con lo que un día de lluvia representa varios días sin hacer ejercicio por encharcamiento.

· El arenero de infantil tiene salientes de hormigón en el suelo que es alarmante pues es donde están los más pequeños.

· Las raíces de los árboles han levantado el patio provocando grietas, con sus consecuentes y continuas caídas del alumnado, algunas graves. Nos indican que está en proceso de ser revisado, sin embargo aunque esto fuera así y cambiaran estos árboles, el resto del patio también tiene grietas y desniveles importantes.

· También existen goteras importantes en los techos de uralita de porches de acceso al colegio, lugar donde se forma la fila de entrada al colegio, mojándose de esta manera nuestros hijos en espera de que suene la sirena.

· Sospechamos que la cubierta del edificio principal es de amianto, un material en desuso al ser cancerígeno.

· Alrededor del patio existen puertas viejas y oxidadas al alcance de todos los niños.

Tenemos constancia de la resolución de algunos problemas como la sede del AMPA, que prácticamente se venía abajo, y del arreglo de alguna que otra gotera, pero nos preguntamos si el poner parches a un colegio al que ya le pesan los años y que ha cumplido sobradamente su misión a lo largo de su existencia no es malgastar el dinero, en lugar de la construcción de un centro nuevo. Proyecto que ya se avaló hace años con aprobación del nuevo colegio San Isidro, para el cual se cedieron incluso los terrenos aledaños al existente. Sólo quedaba la adjudicación de la empresa constructora. Nos gustaría saber si este proyecto ha quedado en el olvido o si, con el paso del tiempo, alguien piensa que esta necesidad, insistimos aprobada institucionalmente, ha desaparecido o que las instalaciones han dejado de ser viejas, arcaicas e incluso peligrosas.

Lo que también parece haberse olvidado es el cierre de la fábrica de CIVINASA que está a escasos metros del centro escolar donde, cada día nuestros hijos respiran sus malos humos y contaminación, con las alarmantes consecuencias que esto conlleva. Ya se inauguró la nueva fábrica en la carretera de Valdepeñas lo que significaba el traslado aprobado hacia esta nueva fábrica y que implicaba el cierre de la antigua. A día de hoy ambas continúan funcionando y quisiéramos saber cuándo será el cierre definitivo ya previsto para años anteriores.

Y nos indigna pensar que no existen fondos para estas necesidades que les planteamos, máxime cuando tenemos conocimiento de obras terminadas y colegios inaugurados en esta comarca. Sería un agravio comparativo pensar que nuestros hijos no lo merecen. Según el RD 132/2010 del 12 de febrero publicado en el BOE, con fecha 12 de marzo del mismo año, nuestro colegio no cumple la normativa aprobada según se redacta en el artículo 3. (Requisitos de instalaciones comunes a todos los centros).

Por todo ello solicitamos retomen el proyecto olvidado en un cajón y reanuden la iniciativa de llevar a cabo el proyecto que nuestros hijos necesitan con urgencia; es decir, la construcción inmediata del nuevo colegio San Isidro. Porque no pueden mojarse cada vez que van al baño en invierno, porque no pueden quedarse en el aula cada vez que llueve en lugar de practicar gimnasia, porque no pueden continuar estando expuestos a la dejadez, abandono, desidia…, porque no pueden dejar de tener las mismas oportunidades que el resto de alumnos de su edad.

Rogamos nos remitan a la mayor brevedad una contestación, y que ésta sea una solución real y definitiva a la problemática planteada.

Reciban un afectuoso saludo.

 

Esta petición ha conseguido 829 firmas

El problema

Muy señor mío:

Como bien saben el Colegio Público San Isidro de Daimiel, al que van nuestros hijos, es el más antiguo de la población, y uno de los más anticuados de la región. El edificio principal se construyó  a principios del siglo pasado, en la década de los años 30, y está a punto de ser un colegio octogenario. El edificio “nuevo”, destinado a educación infantil y al aula de educación especial es posterior, de la década de los sesenta.

Sin duda es un colegio que en su día fue pionero, y que imaginamos que cumplía toda la normativa existente en esos años en materia de instalaciones.  En la actualidad, este colegio es un referente educativo donde asisten cada día alrededor de 200 alumnos y que, sin embargo, no se acompaña de las instalaciones que merecerían sus alumnos y profesorado.

Pasamos a detallar las carencias inauditas que presenta este colegio:

· Es de otro tiempo el tener que ver cómo los alumnos de primaria, para poder ir al baño, deben cruzar el patio haga frío, llueva o nieve al encontrarse éstos en el exterior, ya que no hay baños suficientes para todos. El edificio principal cuenta únicamente con dos servicios (con una taza y un urinario) para toda la comunidad educativa (profesorado y alumnado). Indescriptible e inaceptable en estos tiempos.

· El pabellón de deportes. Ese que no tenemos, a pesar de que la Educación Física es una asignatura de obligado cumplimiento o troncal, como se describe en la página 97871 de la última legislación de la LOMCE (Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa), y a la que se le han aumentado el número de horas lectivas. Parece algo increíble en la entrada del año 2015, pero así es, nuestros hijos pasan horas y horas de gimnasia en blanco porque las condiciones meteorológicas les impiden practicar la actividad física al aire libre, y las pistas, una vez que cesa la lluvia, permanecen encharcadas varios días. No sólo no disponemos de pabellón de deportes o gimnasio, sino que además no existe en el centro ningún patio de recreo parcialmente cubierto susceptible de ser utilizado como pista deportiva. 

· El colegio no cuenta con la accesibilidad y supresión de barreras exigidas por la legislación vigente, lo que supone una problemática en el día a día de los niños que tienen movilidad reducida o cualquier tipo de discapacidad, al ser edificios que sólo disponen de escaleras para acceder hasta tres pisos de altura, siendo además de un material resbaladizo lo que ocasiona accidentes en días de humedad y lluvia, sobre todo entre los más pequeños.

 Además de las carencias descritas, queremos poner en su conocimiento las deficiencias que presentan ambos edificios y el mal estado general del centro. Si nos ponemos a enumerar todo es posible que esta carta se haga demasiada extensa en su lectura, con lo que expondremos muy brevemente dichas lacras:

· Hay humedades en ambos edificios, provienen tanto de fachadas como de cubiertas. 

· Las ventanas no abren por deterioro de las mismas, y en infantil es inaceptable por la peligrosidad que esto representa.

· Las persianas siempre están rotas por su antigüedad.

· Hay azulejos caídos y rotos por muchos rincones del centro, al alcance de los niños.

· Además de las humedades hay goteras visibles que todos los años, tras pintarlas, vuelven a salir, con el riesgo de provocar hongos que pudieran influir en la salud de los niños.

· También están los desconchones en muros perimétricos hechos de mampostería debido a su arcaica construcción, que no reúnen las condiciones de seguridad estructural requeridas para un centro educativo.

· El metal del vallado de las pistas está oxidado y representa un peligro real tanto a la hora del recreo como durante las clases de gimnasia.

· Las pistas se encuentran en un estado deplorable con el firme desgastado y deshecho, con lo que un día de lluvia representa varios días sin hacer ejercicio por encharcamiento.

· El arenero de infantil tiene salientes de hormigón en el suelo que es alarmante pues es donde están los más pequeños.

· Las raíces de los árboles han levantado el patio provocando grietas, con sus consecuentes y continuas caídas del alumnado, algunas graves. Nos indican que está en proceso de ser revisado, sin embargo aunque esto fuera así y cambiaran estos árboles, el resto del patio también tiene grietas y desniveles importantes.

· También existen goteras importantes en los techos de uralita de porches de acceso al colegio, lugar donde se forma la fila de entrada al colegio, mojándose de esta manera nuestros hijos en espera de que suene la sirena.

· Sospechamos que la cubierta del edificio principal es de amianto, un material en desuso al ser cancerígeno.

· Alrededor del patio existen puertas viejas y oxidadas al alcance de todos los niños.

Tenemos constancia de la resolución de algunos problemas como la sede del AMPA, que prácticamente se venía abajo, y del arreglo de alguna que otra gotera, pero nos preguntamos si el poner parches a un colegio al que ya le pesan los años y que ha cumplido sobradamente su misión a lo largo de su existencia no es malgastar el dinero, en lugar de la construcción de un centro nuevo. Proyecto que ya se avaló hace años con aprobación del nuevo colegio San Isidro, para el cual se cedieron incluso los terrenos aledaños al existente. Sólo quedaba la adjudicación de la empresa constructora. Nos gustaría saber si este proyecto ha quedado en el olvido o si, con el paso del tiempo, alguien piensa que esta necesidad, insistimos aprobada institucionalmente, ha desaparecido o que las instalaciones han dejado de ser viejas, arcaicas e incluso peligrosas.

Lo que también parece haberse olvidado es el cierre de la fábrica de CIVINASA que está a escasos metros del centro escolar donde, cada día nuestros hijos respiran sus malos humos y contaminación, con las alarmantes consecuencias que esto conlleva. Ya se inauguró la nueva fábrica en la carretera de Valdepeñas lo que significaba el traslado aprobado hacia esta nueva fábrica y que implicaba el cierre de la antigua. A día de hoy ambas continúan funcionando y quisiéramos saber cuándo será el cierre definitivo ya previsto para años anteriores.

Y nos indigna pensar que no existen fondos para estas necesidades que les planteamos, máxime cuando tenemos conocimiento de obras terminadas y colegios inaugurados en esta comarca. Sería un agravio comparativo pensar que nuestros hijos no lo merecen. Según el RD 132/2010 del 12 de febrero publicado en el BOE, con fecha 12 de marzo del mismo año, nuestro colegio no cumple la normativa aprobada según se redacta en el artículo 3. (Requisitos de instalaciones comunes a todos los centros).

Por todo ello solicitamos retomen el proyecto olvidado en un cajón y reanuden la iniciativa de llevar a cabo el proyecto que nuestros hijos necesitan con urgencia; es decir, la construcción inmediata del nuevo colegio San Isidro. Porque no pueden mojarse cada vez que van al baño en invierno, porque no pueden quedarse en el aula cada vez que llueve en lugar de practicar gimnasia, porque no pueden continuar estando expuestos a la dejadez, abandono, desidia…, porque no pueden dejar de tener las mismas oportunidades que el resto de alumnos de su edad.

Rogamos nos remitan a la mayor brevedad una contestación, y que ésta sea una solución real y definitiva a la problemática planteada.

Reciban un afectuoso saludo.

 

Los destinatarios de la petición

Ayuntamiento de Daimiel
Ayuntamiento de Daimiel
Consejería de Educación de Castilla La Mancha
Consejería de Educación de Castilla La Mancha

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Petición creada en 10 de abril de 2015