

Esta es una calle típica del pueblo. En calles así vive el 99,9% de sus habitantes, calles por las que prácticamente solo pasan sus residentes. Así es como vivíamos en Las Dunas hasta hace muy poco, hasta que en el ayuntamiento, con su desquiciada reorganización del trafico, decidieron hacer de nuestra urbanización una carretera interurbana con un tráfico insoportable.
No estamos dispuestos a tolerar esta situación, no queremos vivir en una carretera comarcal que a ratos se convierte en circuito de carreras, no queremos estar en una situación de permanente peligro e inseguridad y bajo las constantes amenazas de conductores frenéticos, no queremos ruido, contaminación y basura, no queremos que nos ninguneen, somos igual de pueblo que los que viven más arriba, queremos que nos devuelvan lo que nos han quitado.
Son el Ayuntamiento, nuestros representantes, los que tienen que remediar esta situación anómala que ellos mismos han creado y favorecido, los que tienen que transmitir nuestro mensaje, los que nos tienen que defender, los que tienen que luchar por nuestros intereses, los que tienen que hablar con las correspondientes instituciones, los que deben y pueden reclamar y apelar a otros niveles de la administración, los que en mejores condiciones están para hacerlo, a quienes más van a oír. No pueden cruzarse de brazos, no pueden cargarnos el muerto, no pueden decir que no es su problema, no pueden ignorarnos, somos sus vecinos, somos sus ciudadanos y merecemos mucho más respeto del que nos han mostrado hasta ahora.