Masacre de gatos en edificio Las Termitas


Masacre de gatos en edificio Las Termitas
El problema
El día 10 de junio de 2019, una vecina de la localidad de Burlada (Navarra), presentó instancia en el Ayuntamiento de Burlada, indicando que en el edificio llamado Las Termitas, cuya demolición habían anunciado, habitaban colonias de gatos.
Haciendo caso omiso, el día 13 de junio de 2019 comenzaron las obras de derribo de dicho edificio, propiedad del Ayuntamiento de Burlada. Ese mismo día varias personas comenzaron a dar la voz de alarma, alertando que dentro del edificio había al menos una colonia de gatos, pero no paralizaron las obras.
Al día siguiente, 14 de junio, reanudadas las obras de derribo, a primera hora de la mañana se comprobó que salían gatos huyendo para salvar su vida de esa masacre antes de ser sepultados para siempre, inclusive vecinos vieron cómo un gato se tiraba desde la ventana de una vivienda de un cuarto piso, intentando salvar su vida escapando de tal masacre que se estaba produciendo, cayendo sobre una valla y saliendo corriendo malherido. Se dio aviso a la policía municipal de Burlada y al Ayuntamiento de Burlada, pero no paralizaron las obras. Numerosas personas se concentraron en el lugar solicitando la paralización de las obras, viendo cómo gatos adultos intentaban escapar subiendo a lo alto de los escombros, y gatas intentando salvar a sus cachorros de la muerte segura. La gran mayoría de gatos que conformaban la colonia han muerto sepultados por los escombros, sobre todo las crías, que sólo se han conseguido salvar tres, cuya madre los subió a lo más alto de los escombros, arriesgando sus delicadas vidas.
Al final, al mediodía del día 14 de junio, cuando ya todo el edificio estaba mermado a escombros y sus habitantes sepultados, se consiguió paralizar la obra. Se personaron el cuerpo de bomberos, quienes colocaron jaulas trampa para poder capturar y salvar de semejante horror a los pocos gaticos que hubieran sobrevivido, ya que no permitían acceder a la zona a personal ajeno a la obra. Día y noche desde el ingrato 14 de junio de 2019, voluntariado ha estado haciendo turnos para salvar a los pocos gatos supervivientes. Desde este día, particulares y asociaciones pro defensa animal han procedido a la captura de sólo dos gatas lactantes y tres cachorros de una de ellas. Todos los días y noches una madre gata busca incesantemente a sus cachorros una y otra vez entre los escombros, inclusive hasta con la maquinaria funcionando, arriesgando su vida con tal de poder encontrar vivos y sacar a sus bebés.
El lunes día 17 de junio, varios voluntarios nos presentamos en el Juzgado de Guardia, aconsejados por la Policía Municipal de Burlada, por el Seprona y por la Policía Foral, para interponer denuncia de lo que estaba ocurriendo, y solicitar ayuda. Debido a que el juez que estaba de turno no veía delito alguno al ser gatos quienes estaban sepultados sin poder salir, o habían ya fallecido, indicó a su personal que nos transmitiera que no presentáramos ninguna denuncia, y de presentarla, la archivarían en el momento, desestimándola.
Recordamos que son los Ayuntamientos los responsables de los animales abandonados y que es su obligación legal el amparo y recogida de estos animales, según el Art. 11.1 de la Ley Foral 7/1994, de 31 de mayo, de Protección de los Animales, donde expone:
“Se considerará animal abandonado aquel que no lleve ninguna identificación del origen o del propietario, ni vaya acompañado de persona alguna. En dicho supuesto, el Municipio correspondiente deberá hacerse cargo del animal y retenerlo hasta que sea recuperado, cedido o sacrificado.”
No sólo han fallecido gatos, sino multitud de crías de aves, no sólo de palomas, sino también de gorriones y cualquier otra especie que habitara los alrededores.
Apelamos a la justicia para que esta masacre no quede impune.
El problema
El día 10 de junio de 2019, una vecina de la localidad de Burlada (Navarra), presentó instancia en el Ayuntamiento de Burlada, indicando que en el edificio llamado Las Termitas, cuya demolición habían anunciado, habitaban colonias de gatos.
Haciendo caso omiso, el día 13 de junio de 2019 comenzaron las obras de derribo de dicho edificio, propiedad del Ayuntamiento de Burlada. Ese mismo día varias personas comenzaron a dar la voz de alarma, alertando que dentro del edificio había al menos una colonia de gatos, pero no paralizaron las obras.
Al día siguiente, 14 de junio, reanudadas las obras de derribo, a primera hora de la mañana se comprobó que salían gatos huyendo para salvar su vida de esa masacre antes de ser sepultados para siempre, inclusive vecinos vieron cómo un gato se tiraba desde la ventana de una vivienda de un cuarto piso, intentando salvar su vida escapando de tal masacre que se estaba produciendo, cayendo sobre una valla y saliendo corriendo malherido. Se dio aviso a la policía municipal de Burlada y al Ayuntamiento de Burlada, pero no paralizaron las obras. Numerosas personas se concentraron en el lugar solicitando la paralización de las obras, viendo cómo gatos adultos intentaban escapar subiendo a lo alto de los escombros, y gatas intentando salvar a sus cachorros de la muerte segura. La gran mayoría de gatos que conformaban la colonia han muerto sepultados por los escombros, sobre todo las crías, que sólo se han conseguido salvar tres, cuya madre los subió a lo más alto de los escombros, arriesgando sus delicadas vidas.
Al final, al mediodía del día 14 de junio, cuando ya todo el edificio estaba mermado a escombros y sus habitantes sepultados, se consiguió paralizar la obra. Se personaron el cuerpo de bomberos, quienes colocaron jaulas trampa para poder capturar y salvar de semejante horror a los pocos gaticos que hubieran sobrevivido, ya que no permitían acceder a la zona a personal ajeno a la obra. Día y noche desde el ingrato 14 de junio de 2019, voluntariado ha estado haciendo turnos para salvar a los pocos gatos supervivientes. Desde este día, particulares y asociaciones pro defensa animal han procedido a la captura de sólo dos gatas lactantes y tres cachorros de una de ellas. Todos los días y noches una madre gata busca incesantemente a sus cachorros una y otra vez entre los escombros, inclusive hasta con la maquinaria funcionando, arriesgando su vida con tal de poder encontrar vivos y sacar a sus bebés.
El lunes día 17 de junio, varios voluntarios nos presentamos en el Juzgado de Guardia, aconsejados por la Policía Municipal de Burlada, por el Seprona y por la Policía Foral, para interponer denuncia de lo que estaba ocurriendo, y solicitar ayuda. Debido a que el juez que estaba de turno no veía delito alguno al ser gatos quienes estaban sepultados sin poder salir, o habían ya fallecido, indicó a su personal que nos transmitiera que no presentáramos ninguna denuncia, y de presentarla, la archivarían en el momento, desestimándola.
Recordamos que son los Ayuntamientos los responsables de los animales abandonados y que es su obligación legal el amparo y recogida de estos animales, según el Art. 11.1 de la Ley Foral 7/1994, de 31 de mayo, de Protección de los Animales, donde expone:
“Se considerará animal abandonado aquel que no lleve ninguna identificación del origen o del propietario, ni vaya acompañado de persona alguna. En dicho supuesto, el Municipio correspondiente deberá hacerse cargo del animal y retenerlo hasta que sea recuperado, cedido o sacrificado.”
No sólo han fallecido gatos, sino multitud de crías de aves, no sólo de palomas, sino también de gorriones y cualquier otra especie que habitara los alrededores.
Apelamos a la justicia para que esta masacre no quede impune.
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Petición creada en 21 de junio de 2019