Hace varias semanas, Israel declaró un cese al fuego, y la esperanza de que Palestina finalmente viviera dignamente estaba más cerca que nunca. Lamentablemente, esa promesa duró muy poco.
Hace apenas unos días, Hamas entregó tres cuerpos que no eran rehenes, y como respuesta, Israel volvió a atacar. Pero recordemos: Israel no solo va contra Hamas, sino que sus ataques afectan principalmente a personas inocentes: bebés, mujeres y hombres que sin deberla ni temerla están pagando por actos que no cometieron.
Es evidente que se están cometiendo crímenes de guerra, y sin embargo no se están tomando medidas efectivas para detenerlos. Miles de personas han perdido la vida, en su mayoría civiles, y la pregunta sigue siendo: ¿dónde está la ONU?
Esto ya no se trata únicamente de ayuda humanitaria: exigimos un cese al fuego inmediato para proteger a quienes más lo necesitan.
No dejemos de alzar la voz. Palestina nos necesita más que nunca.