LA SOCIEDAD CIVIL EXIGE AL ESTADO VENEZOLANO EFECTUAR CAMBIOS URGENTES


LA SOCIEDAD CIVIL EXIGE AL ESTADO VENEZOLANO EFECTUAR CAMBIOS URGENTES
El problema
RESUMEN
Cada hora, tres personas mueren en Venezuela.
Debido a la paralización de la economía y el crecimiento del desempleo, el incremento de la criminalidad, la escasez y la inflación, diariamente merman cada vez más nuestras capacidades adquisitivas y empeoran nuestra calidad de vida.
No sólo hemos sufrido la anulación del sistema democrático y la república que fundamenta al poder autónomo de la soberanía popular; sino que además estamos viviendo tiempos donde la barbarie comienza a arrinconar a la civilización.
Hemos sufrido un significativo atraso en todas las áreas de nuestra sociedad. Ni cada vida, ni cada estómago, tienen semanas, ni meses para esperar por medicamentos o comida. Mucho menos podemos darle más demoras al combate contra la criminalidad desbordada.
Consideramos que la Asamblea Nacional debe ejercer todas las vías constitucionales a fin de que se cumpla su misión de crear los cambios indispensables en el más breve tiempo.
Un referendo revocatorio no es la única acción que permite la Constitución Nacional para este fin; ya que aún respetando sus beneficios es quizá la que más demore en ejecutarse.
Tenemos que considerar que este proceso revocatorio según maniobras dilatorias infringidas por el sector oficialista, pudiera concretarse en SEIS MESES como mínimo… un tiempo extremadamente largo que jamás permitirá recuperar las vidas de las más de 14.000 personas que potencialmente pudieran fallecer en este lapso; sin contar con el inmenso sufrimiento que padeceremos todos los venezolanos en estos próximos 180 días.
A fin de que prontamente se minimicen los trágicos hechos que sufrimos sistémicamente, sugerimos muy respetuosamente a los distinguidos Diputados, el que en la Asamblea Nacional, sin más demoras se inicien los siguientes procesos:
- Salvar a la República de Venezuela y su sistema democrático, desconociendo a todas las autoridades nacionales que violen a la Constitución Nacional,
- comenzar la sustitución de las autoridades del Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, según corresponda por ley;
- iniciar un proceso de enjuiciamiento Político, bien sea por la incompetencia de diferentes miembros del Ejecutivo Nacional, a los fines de que esa institución declare el abandono de sus cargos y la correspondiente destitución según reza en el Artículo #233 de la Constitución; o
- iniciar un proceso de enjuiciamiento Político, que investigue la presunta doble nacionalidad del actual Presidente de la República, lo cual, de ser demostrado, impondría su destitución inmediata, por incumplirse el Artículo 227 de la Carta Magna;
La inconstitucionalidad anula al régimen madurista como un Estado reconocido por gobiernos de otros países y en consecuencia a ser penado por la Carta Democrática y por muchas otras instancias internacionales. Esto se hace en breve plazo.
Los ya descritos son muy importantes cambios, pero también hay que iniciar las gestiones que conlleven a la creación de una Asamblea Nacional Constituyente para comenzar a construir los -OTROS verdaderamente grandes- cambios que son exigidos por nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro.
TENEMOS QUE CONSTRUIR UN VERDADERO SISTEMA DEMOCRÁTICO ...
Señores Diputados, la Soberanía popular el pasado 6 de diciembre fue enfática: ¡QUEREMOS CAMBIOS YA!
CONTENIDO COMPLETO
Caracas, 19 de mayo de 2016
Honorables Diputados de la ASAMBLEA NACIONAL
Atención: Diputado Henry Ramos Allup / Presidente de la Asamblea Nacional
MANIFIESTO: LA SOCIEDAD CIVIL EXIGE AL ESTADO VENEZOLANO EFECTUAR CAMBIOS URGENTES
Si tomamos por ciertas las cifras oficiales, están muriendo más de 50 venezolanos cada día.
Sin embargo, hay datos muy serios como los suministrados por el Observatorio Venezolano de la Violencia, que acusan 72 muertes diarias, ello sin contar aquellas que fallecen por enfermedades que no pueden recibir tratamiento ante la profunda crisis sanitaria.
Siendo muy conservadores, estimamos que OCHENTA es el promedio de fallecimientos diarios en el país; lo cual se traduce en la trágica cifra de casi 600 fallecidos por semana y unas 2.400 víctimas cada mes – y sigue transcurriendo este año 2016… en la hora que apenas ha finalizado probablemente han fallecido TRES venezolanos MÁS –algunos con apenas horas de nacidos- y seguirán muriendo MÁS venezolanos … quienes hemos sido, somos y seremos siempre el fundamento existencial de nuestra patria venezolana.
En síntesis, la ola de mortandad que sufre Venezuela se agrava al paso de tres fallecidos por hora, sea por la vía de la violencia o de la falta de atención médica ante la insuficiencia de insumos y medicinas.
Este riesgo de muerte se multiplica, cuando la ciudadanía vive más en la calle, que en sus hogares, luchando por conseguir los productos esenciales, dedicando jornadas en larguísimas colas frente a los centros de abastecimiento y encontrando al final de tales colas, una mínima oferta, sea por falta de insumos y/o divisas de las fuentes productoras o comercializadoras.
No se puede pasar por alto, la destrucción del aparato productivo y comercial nacional. Por un lado, cuando se han violado derechos humanos universales confiscando empresas privadas que garantizaban la oferta nacional de bienes y servicios; pero además, se impusieron políticas de estado que monopolizaron bajo su absoluto y cuestionable poder todo tipo de operación comercial que para el privilegio minorías grupales afectas al Ejecutivo Nacional, están limitando la obtención de dólares, fabricación, distribución y/o suministro de insumos o bienes terminados, todo lo cual ha causado una gran escasez y en consecuencia ha desatado una ola hiperinflacionaria. Igualmente, según CONINDUSTRIA, estás políticas han forzado el cierre de miles de empresas privadas, lo que ha motivado una muy alta tasa de desempleo.
El Estado Nacional está siendo manejado con criterio tribal, hasta el punto en que sus funcionarios han sido forzados a cumplir mandatos que violan sus derechos constitucionales, lo que de no cumplirse conlleva al despido. Ha sido el caso reciente de quienes han firmado libremente la solicitud de un revocatorio presidencial.
El trágico resumen es que debido a la paralización de la economía y el crecimiento del desempleo, el incremento de la criminalidad, la escasez y la inflación, diariamente merman cada vez más nuestras capacidades adquisitivas y empeoran nuestra calidad de vida.
Recientemente la ONG Observatorio Venezolano de Conflictividad Social confirmó que entre enero y abril de este año 2016, se realizaron 2.138 protestas y 166 saqueos o intentos de saqueo.
La impunidad galopa abiertamente bajo la mirada indiferente de las instituciones estatales. Ello llega a tal grado que se ha consolidado la sospecha de una asociación abierta entre la delincuencia y funcionarios del Estado. Algunos venezolanos acusan la estatización del crimen. Ante tal indefensión, la ciudadanía ha comenzado a ejercer su propia justicia mediante linchamientos que en algunos casos han asesinado a delincuentes y criminales que fueron atrapados de manera infraganti. Cunde la frustración entre honestos funcionarios de la seguridad pública que sufren la indiferencia de los servicios judiciales.
Ni linchamientos, ni saqueos corresponden a conductas civilizadas y democráticas, pero aún sin justificarles, estos datos nos demuestran el enorme estado de deterioro al que ha sido llevada nuestra ciudadanía.
No sólo hemos sufrido la anulación del sistema democrático y la república que fundamenta al poder autónomo de la soberanía popular; sino que además estamos viviendo tiempos donde la barbarie comienza a arrinconar a la civilización. Hemos sufrido un significativo atraso en todas las áreas de nuestra sociedad.
La calidad de vida del venezolano ha sido severamente perjudicada. Las equivocadas políticas oficiales nos han traído hasta este inocultable caos social, político, judicial y económico; hecho por el cual, nosotros los ciudadanos, dentro de nuestro derecho constitucional, le exigimos al Estado venezolano, CAMBIOS URGENTES que solventen de manera expedita todos estos graves problemas.
Ni cada vida, ni cada estómago, tienen semanas, ni meses para esperar por medicamentos o comida. Mucho menos podemos darle más demoras al combate contra la criminalidad desbordada.
Ante esta inmensa tragedia, jamás antes sufrida en nuestra historia democrática, nosotros, los abajo firmantes, todos venezolanos, integrantes o amigos del FRENTE AMPLIO SOCIAL (FAS), movimiento cívico independiente que reúne a representantes de organizaciones civiles y ciudadanos venezolanos en general, nos dirigimos a la Asamblea Nacional, como LA ÚNICA institución de plural participación democrática dentro del Estado nacional venezolano, con el propósito de que impongan el mandato popular que les fue conferido el pasado 6 de diciembre, para hacer cambios sobre el resto del Estado Nacional, que nos saquen de este ANORMAL estado de crisis nacional y nos lleven de nuevo hacia un país de NORMAL desarrollo civilizador, en donde se respeten los principios democráticos de bienestar social, paz, justicia, salud y prosperidad.
La grave crisis humanitaria, estructural y sistémica que Venezuela está sufriendo, afecta a los servicios de salud y seguridad ciudadana; y a los procesos económicos que han visto minimizar sus inventarios comerciales y la producción de insumos industriales, alimentos, medicamentos, artículos de higiene personal y repuestos automotrices, por mencionar algunos de los más importantes.
También, de manera muy especial, expresamos nuestro legítimo derecho a protestar contra la ruptura del orden constitucional y el estado de derecho, a la cuenta de que un gran número de venezolanos hemos sufrido abusos y cárcel por parte de autoridades estatales; sea por haber ejercido nuestro constitucional derecho a manifestar pacíficamente o bien por haber expresado nuestras ideas en los medios de comunicación que aún sobreviven al cierre o a la hostil compra por parte de simpatizantes del Poder Ejecutivo.
Todo esto, sin olvidar, las flagrantes violaciones al orden constitucional, cometidas por parte del Ejecutivo Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía General de la Nación y el Consejo Nacional Electoral.
Consideramos que la Asamblea Nacional debe ejercer todas las vías constitucionales a fin de que se cumpla su misión de crear los cambios indispensables en el más breve tiempo.
Un referendo revocatorio no es la única acción que permite la Constitución Nacional para este fin; ya que aún respetando sus beneficios es quizá la que más demore en ejecutarse.
Tenemos que considerar que este proceso revocatorio según maniobras dilatorias infringidas por el sector oficialista, pudiera concretarse en SEIS MESES como mínimo… un tiempo extremadamente largo que jamás permitirá recuperar las vidas de las más de 14.000 personas que potencialmente pudieran fallecer en este lapso; sin contar con el inmenso sufrimiento que padeceremos todos los venezolanos en estos próximos 180 días.
A fin de que prontamente se minimicen los trágicos hechos que sufrimos sistémicamente, sugerimos muy respetuosamente a los distinguidos Diputados, el que en la Asamblea Nacional, sin más demoras se inicien los siguientes procesos:
- · Salvar a la República de Venezuela y su sistema democrático, desconociendo a todas las autoridades nacionales que violen a la Constitución Nacional,
- · comenzar la sustitución de las autoridades del Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, según corresponda por ley;
- · iniciar un proceso de enjuiciamiento Político, bien sea por la incompetencia de diferentes miembros del Ejecutivo Nacional, a los fines de que esa institución declare el abandono de sus cargos y la correspondiente destitución según reza en el Artículo #233 de la Constitución; o
- · iniciar un proceso de enjuiciamiento Político, que investigue la presunta doble nacionalidad del actual Presidente de la República, lo cual, de ser demostrado, impondría su destitución inmediata, por incumplirse el Artículo 227 de la Carta Magna;
La inconstitucionalidad anula al régimen madurista como un Estado reconocido por gobiernos de otros países y en consecuencia a ser penado por la Carta Democrática y por muchas otras instancias internacionales. Esto se hace en breve plazo.
Los ya descritos son muy importantes cambios, pero también hay que iniciar las gestiones que conlleven a la creación de una Asamblea Nacional Constituyente para comenzar a construir los -OTROS verdaderamente grandes- cambios que son exigidos por nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro.
Tenemos que construir un nuevo modelo estatal, un Estado verdaderamente Plural, con el fin de que se regionalice el desarrollo y -sobre todo- el que blindemos a la nación venezolana contra otra futura tragedia dictatorial personalista.
El presidencialismo es personalista ya que beneficia a pocos y siembra pobreza ... esto ha sido demostrado durante los 200 años que llevamos como país independiente. El presidencialismo es un MODELO ANTIDEMOCRÁTICO... ¡YA BASTA!
Exigimos democracia y ello implica: pluralidad, representatividad, responsabilidad y garantías de nuestro estado de derecho... NO PODEMOS PERMITIR QUE ACABEN OTRA VEZ CON NUESTRA CALIDAD DE VIDA POR ROBARNOS AL ESTADO
TENEMOS QUE CONSTRUIR UN VERDADERO SISTEMA DEMOCRÁTICO ...
El Parlamento Nacional debería tener el control sobre el Estado nacional; con ello la PLURALIDAD tendría el control sobre el Estado nacional. Este sería el fin de las futuras dictaduras.
El Parlamento Nacional debería ser un consorcio compuesto por los 24 Parlamentos Regionales. De esta manera se acabaría con un solo centro de poder concentrado en Caracas. Todas las regiones deberían mandar sobre el Estado nacional... no sólo Caracas.
El Poder Ciudadano debería ser autónomo ... bajo el control total de la sociedad civil organizada; pudiendo unir las competencias del sector privado a las del Estado nacional. Ciudadanía y Estado podrían trabajar juntos en sus soluciones.
Estos son unos pocos ejemplos de verdaderas propuestas de CAMBIOS ... La sociedad política y la sociedad civil, la ciudad capital y las regiones, trabajaremos en UNIDAD para construir un nuevo país con la mejor calidad de vida de Latinoamérica.
Señores Diputados, la Soberanía popular el pasado 6 de diciembre fue enfática: ¡QUEREMOS CAMBIOS YA!

El problema
RESUMEN
Cada hora, tres personas mueren en Venezuela.
Debido a la paralización de la economía y el crecimiento del desempleo, el incremento de la criminalidad, la escasez y la inflación, diariamente merman cada vez más nuestras capacidades adquisitivas y empeoran nuestra calidad de vida.
No sólo hemos sufrido la anulación del sistema democrático y la república que fundamenta al poder autónomo de la soberanía popular; sino que además estamos viviendo tiempos donde la barbarie comienza a arrinconar a la civilización.
Hemos sufrido un significativo atraso en todas las áreas de nuestra sociedad. Ni cada vida, ni cada estómago, tienen semanas, ni meses para esperar por medicamentos o comida. Mucho menos podemos darle más demoras al combate contra la criminalidad desbordada.
Consideramos que la Asamblea Nacional debe ejercer todas las vías constitucionales a fin de que se cumpla su misión de crear los cambios indispensables en el más breve tiempo.
Un referendo revocatorio no es la única acción que permite la Constitución Nacional para este fin; ya que aún respetando sus beneficios es quizá la que más demore en ejecutarse.
Tenemos que considerar que este proceso revocatorio según maniobras dilatorias infringidas por el sector oficialista, pudiera concretarse en SEIS MESES como mínimo… un tiempo extremadamente largo que jamás permitirá recuperar las vidas de las más de 14.000 personas que potencialmente pudieran fallecer en este lapso; sin contar con el inmenso sufrimiento que padeceremos todos los venezolanos en estos próximos 180 días.
A fin de que prontamente se minimicen los trágicos hechos que sufrimos sistémicamente, sugerimos muy respetuosamente a los distinguidos Diputados, el que en la Asamblea Nacional, sin más demoras se inicien los siguientes procesos:
- Salvar a la República de Venezuela y su sistema democrático, desconociendo a todas las autoridades nacionales que violen a la Constitución Nacional,
- comenzar la sustitución de las autoridades del Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, según corresponda por ley;
- iniciar un proceso de enjuiciamiento Político, bien sea por la incompetencia de diferentes miembros del Ejecutivo Nacional, a los fines de que esa institución declare el abandono de sus cargos y la correspondiente destitución según reza en el Artículo #233 de la Constitución; o
- iniciar un proceso de enjuiciamiento Político, que investigue la presunta doble nacionalidad del actual Presidente de la República, lo cual, de ser demostrado, impondría su destitución inmediata, por incumplirse el Artículo 227 de la Carta Magna;
La inconstitucionalidad anula al régimen madurista como un Estado reconocido por gobiernos de otros países y en consecuencia a ser penado por la Carta Democrática y por muchas otras instancias internacionales. Esto se hace en breve plazo.
Los ya descritos son muy importantes cambios, pero también hay que iniciar las gestiones que conlleven a la creación de una Asamblea Nacional Constituyente para comenzar a construir los -OTROS verdaderamente grandes- cambios que son exigidos por nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro.
TENEMOS QUE CONSTRUIR UN VERDADERO SISTEMA DEMOCRÁTICO ...
Señores Diputados, la Soberanía popular el pasado 6 de diciembre fue enfática: ¡QUEREMOS CAMBIOS YA!
CONTENIDO COMPLETO
Caracas, 19 de mayo de 2016
Honorables Diputados de la ASAMBLEA NACIONAL
Atención: Diputado Henry Ramos Allup / Presidente de la Asamblea Nacional
MANIFIESTO: LA SOCIEDAD CIVIL EXIGE AL ESTADO VENEZOLANO EFECTUAR CAMBIOS URGENTES
Si tomamos por ciertas las cifras oficiales, están muriendo más de 50 venezolanos cada día.
Sin embargo, hay datos muy serios como los suministrados por el Observatorio Venezolano de la Violencia, que acusan 72 muertes diarias, ello sin contar aquellas que fallecen por enfermedades que no pueden recibir tratamiento ante la profunda crisis sanitaria.
Siendo muy conservadores, estimamos que OCHENTA es el promedio de fallecimientos diarios en el país; lo cual se traduce en la trágica cifra de casi 600 fallecidos por semana y unas 2.400 víctimas cada mes – y sigue transcurriendo este año 2016… en la hora que apenas ha finalizado probablemente han fallecido TRES venezolanos MÁS –algunos con apenas horas de nacidos- y seguirán muriendo MÁS venezolanos … quienes hemos sido, somos y seremos siempre el fundamento existencial de nuestra patria venezolana.
En síntesis, la ola de mortandad que sufre Venezuela se agrava al paso de tres fallecidos por hora, sea por la vía de la violencia o de la falta de atención médica ante la insuficiencia de insumos y medicinas.
Este riesgo de muerte se multiplica, cuando la ciudadanía vive más en la calle, que en sus hogares, luchando por conseguir los productos esenciales, dedicando jornadas en larguísimas colas frente a los centros de abastecimiento y encontrando al final de tales colas, una mínima oferta, sea por falta de insumos y/o divisas de las fuentes productoras o comercializadoras.
No se puede pasar por alto, la destrucción del aparato productivo y comercial nacional. Por un lado, cuando se han violado derechos humanos universales confiscando empresas privadas que garantizaban la oferta nacional de bienes y servicios; pero además, se impusieron políticas de estado que monopolizaron bajo su absoluto y cuestionable poder todo tipo de operación comercial que para el privilegio minorías grupales afectas al Ejecutivo Nacional, están limitando la obtención de dólares, fabricación, distribución y/o suministro de insumos o bienes terminados, todo lo cual ha causado una gran escasez y en consecuencia ha desatado una ola hiperinflacionaria. Igualmente, según CONINDUSTRIA, estás políticas han forzado el cierre de miles de empresas privadas, lo que ha motivado una muy alta tasa de desempleo.
El Estado Nacional está siendo manejado con criterio tribal, hasta el punto en que sus funcionarios han sido forzados a cumplir mandatos que violan sus derechos constitucionales, lo que de no cumplirse conlleva al despido. Ha sido el caso reciente de quienes han firmado libremente la solicitud de un revocatorio presidencial.
El trágico resumen es que debido a la paralización de la economía y el crecimiento del desempleo, el incremento de la criminalidad, la escasez y la inflación, diariamente merman cada vez más nuestras capacidades adquisitivas y empeoran nuestra calidad de vida.
Recientemente la ONG Observatorio Venezolano de Conflictividad Social confirmó que entre enero y abril de este año 2016, se realizaron 2.138 protestas y 166 saqueos o intentos de saqueo.
La impunidad galopa abiertamente bajo la mirada indiferente de las instituciones estatales. Ello llega a tal grado que se ha consolidado la sospecha de una asociación abierta entre la delincuencia y funcionarios del Estado. Algunos venezolanos acusan la estatización del crimen. Ante tal indefensión, la ciudadanía ha comenzado a ejercer su propia justicia mediante linchamientos que en algunos casos han asesinado a delincuentes y criminales que fueron atrapados de manera infraganti. Cunde la frustración entre honestos funcionarios de la seguridad pública que sufren la indiferencia de los servicios judiciales.
Ni linchamientos, ni saqueos corresponden a conductas civilizadas y democráticas, pero aún sin justificarles, estos datos nos demuestran el enorme estado de deterioro al que ha sido llevada nuestra ciudadanía.
No sólo hemos sufrido la anulación del sistema democrático y la república que fundamenta al poder autónomo de la soberanía popular; sino que además estamos viviendo tiempos donde la barbarie comienza a arrinconar a la civilización. Hemos sufrido un significativo atraso en todas las áreas de nuestra sociedad.
La calidad de vida del venezolano ha sido severamente perjudicada. Las equivocadas políticas oficiales nos han traído hasta este inocultable caos social, político, judicial y económico; hecho por el cual, nosotros los ciudadanos, dentro de nuestro derecho constitucional, le exigimos al Estado venezolano, CAMBIOS URGENTES que solventen de manera expedita todos estos graves problemas.
Ni cada vida, ni cada estómago, tienen semanas, ni meses para esperar por medicamentos o comida. Mucho menos podemos darle más demoras al combate contra la criminalidad desbordada.
Ante esta inmensa tragedia, jamás antes sufrida en nuestra historia democrática, nosotros, los abajo firmantes, todos venezolanos, integrantes o amigos del FRENTE AMPLIO SOCIAL (FAS), movimiento cívico independiente que reúne a representantes de organizaciones civiles y ciudadanos venezolanos en general, nos dirigimos a la Asamblea Nacional, como LA ÚNICA institución de plural participación democrática dentro del Estado nacional venezolano, con el propósito de que impongan el mandato popular que les fue conferido el pasado 6 de diciembre, para hacer cambios sobre el resto del Estado Nacional, que nos saquen de este ANORMAL estado de crisis nacional y nos lleven de nuevo hacia un país de NORMAL desarrollo civilizador, en donde se respeten los principios democráticos de bienestar social, paz, justicia, salud y prosperidad.
La grave crisis humanitaria, estructural y sistémica que Venezuela está sufriendo, afecta a los servicios de salud y seguridad ciudadana; y a los procesos económicos que han visto minimizar sus inventarios comerciales y la producción de insumos industriales, alimentos, medicamentos, artículos de higiene personal y repuestos automotrices, por mencionar algunos de los más importantes.
También, de manera muy especial, expresamos nuestro legítimo derecho a protestar contra la ruptura del orden constitucional y el estado de derecho, a la cuenta de que un gran número de venezolanos hemos sufrido abusos y cárcel por parte de autoridades estatales; sea por haber ejercido nuestro constitucional derecho a manifestar pacíficamente o bien por haber expresado nuestras ideas en los medios de comunicación que aún sobreviven al cierre o a la hostil compra por parte de simpatizantes del Poder Ejecutivo.
Todo esto, sin olvidar, las flagrantes violaciones al orden constitucional, cometidas por parte del Ejecutivo Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía General de la Nación y el Consejo Nacional Electoral.
Consideramos que la Asamblea Nacional debe ejercer todas las vías constitucionales a fin de que se cumpla su misión de crear los cambios indispensables en el más breve tiempo.
Un referendo revocatorio no es la única acción que permite la Constitución Nacional para este fin; ya que aún respetando sus beneficios es quizá la que más demore en ejecutarse.
Tenemos que considerar que este proceso revocatorio según maniobras dilatorias infringidas por el sector oficialista, pudiera concretarse en SEIS MESES como mínimo… un tiempo extremadamente largo que jamás permitirá recuperar las vidas de las más de 14.000 personas que potencialmente pudieran fallecer en este lapso; sin contar con el inmenso sufrimiento que padeceremos todos los venezolanos en estos próximos 180 días.
A fin de que prontamente se minimicen los trágicos hechos que sufrimos sistémicamente, sugerimos muy respetuosamente a los distinguidos Diputados, el que en la Asamblea Nacional, sin más demoras se inicien los siguientes procesos:
- · Salvar a la República de Venezuela y su sistema democrático, desconociendo a todas las autoridades nacionales que violen a la Constitución Nacional,
- · comenzar la sustitución de las autoridades del Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, según corresponda por ley;
- · iniciar un proceso de enjuiciamiento Político, bien sea por la incompetencia de diferentes miembros del Ejecutivo Nacional, a los fines de que esa institución declare el abandono de sus cargos y la correspondiente destitución según reza en el Artículo #233 de la Constitución; o
- · iniciar un proceso de enjuiciamiento Político, que investigue la presunta doble nacionalidad del actual Presidente de la República, lo cual, de ser demostrado, impondría su destitución inmediata, por incumplirse el Artículo 227 de la Carta Magna;
La inconstitucionalidad anula al régimen madurista como un Estado reconocido por gobiernos de otros países y en consecuencia a ser penado por la Carta Democrática y por muchas otras instancias internacionales. Esto se hace en breve plazo.
Los ya descritos son muy importantes cambios, pero también hay que iniciar las gestiones que conlleven a la creación de una Asamblea Nacional Constituyente para comenzar a construir los -OTROS verdaderamente grandes- cambios que son exigidos por nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro.
Tenemos que construir un nuevo modelo estatal, un Estado verdaderamente Plural, con el fin de que se regionalice el desarrollo y -sobre todo- el que blindemos a la nación venezolana contra otra futura tragedia dictatorial personalista.
El presidencialismo es personalista ya que beneficia a pocos y siembra pobreza ... esto ha sido demostrado durante los 200 años que llevamos como país independiente. El presidencialismo es un MODELO ANTIDEMOCRÁTICO... ¡YA BASTA!
Exigimos democracia y ello implica: pluralidad, representatividad, responsabilidad y garantías de nuestro estado de derecho... NO PODEMOS PERMITIR QUE ACABEN OTRA VEZ CON NUESTRA CALIDAD DE VIDA POR ROBARNOS AL ESTADO
TENEMOS QUE CONSTRUIR UN VERDADERO SISTEMA DEMOCRÁTICO ...
El Parlamento Nacional debería tener el control sobre el Estado nacional; con ello la PLURALIDAD tendría el control sobre el Estado nacional. Este sería el fin de las futuras dictaduras.
El Parlamento Nacional debería ser un consorcio compuesto por los 24 Parlamentos Regionales. De esta manera se acabaría con un solo centro de poder concentrado en Caracas. Todas las regiones deberían mandar sobre el Estado nacional... no sólo Caracas.
El Poder Ciudadano debería ser autónomo ... bajo el control total de la sociedad civil organizada; pudiendo unir las competencias del sector privado a las del Estado nacional. Ciudadanía y Estado podrían trabajar juntos en sus soluciones.
Estos son unos pocos ejemplos de verdaderas propuestas de CAMBIOS ... La sociedad política y la sociedad civil, la ciudad capital y las regiones, trabajaremos en UNIDAD para construir un nuevo país con la mejor calidad de vida de Latinoamérica.
Señores Diputados, la Soberanía popular el pasado 6 de diciembre fue enfática: ¡QUEREMOS CAMBIOS YA!

Petición cerrada
Comparte esta petición
Los destinatarios de la petición
Petición creada en 20 de mayo de 2016