Se buscan artistas y colectivos artísticos para que se adhieran a la Declaración de Castelo Branco


Se buscan artistas y colectivos artísticos para que se adhieran a la Declaración de Castelo Branco
El problema
Declaración de Castelo Branco
La cultura es patrimonio común de toda la humanidad y es una parte primordial de la definición de la identidad de la ciudadanía de un país. El derecho universal de acceso a la cultura debe reconocerse como uno de los pilares de la construcción en una sociedad más igualitaria, integradora y participativa. La cultura es un bien que genera riqueza simbólica y material, es un derecho para todos y todas y un factor decisivo para un desarrollo integral y sostenible, sabiendo que el respeto y la valorización de la diversidad cultural son indispensables para la dignidad social y el desarrollo integral del ser humano.
La cultura es un sector no sólo de gran proyección económica, también tiene una importante dimensión pública y ciudadana. Su desarrollo y puesta en valor deben ser una prioridad política, para fomentar así el desarrollo local y la proyección nacional e internacional de los agentes que la componen y las identidades que estos representan.
Contextualización de la Declaración de Castelo Branco
Portugal y España comparten una identidad ibérica y una historia común que pasa en las últimas décadas por el proceso hacia la normalización democrática que vivimos tras años de dictadura. Ambos países entramos a formar parte de la Unión Europea conviertiéndonos en grandes receptores de ayudas que propiciaron el desarrollo de nuestras economías. En el ámbito cultural, esta bonanza económica se vio reflejada en un exponencial aumento de la actividad cultural, pero también trajo consecuencias negativas como una inflación de centros culturales y museos, que se construyeron fácil y desorganizadamente, sin pensar en la viabilidad posterior.
En estos momentos los colectivos e industrias culturales vivimos bajo la sombra de una recesión mundial que se ha apoderado con fiereza del sector cultural de España y Portugal; la austeridad ha golpeado nuestro sector con fuerza y financiación de las artes ha desaparecido. A pesar de la falta de apoyo institucional, muchos artistas, gestores/as creadores/as y agentes culturales ibéricos han creado una cultura de la necesidad – una suerte de do-it-yourself- que se traduce en un sentido instintivo de independencia y la desconfianza ante un sistema del arte sectario, que les obliga en muchas ocasiones a crear sus propias estructuras, desde espacios de creación, plataformas o ferias autogestionadas, colectivos artísticos o proyectos independientes. Pero la crisis actual no puede ser ni un freno ni una excusa, sino una oportunidad para que colectivos y agentes culturales convoquen a toda la ciudadanía para reencontrarse y participar de todos esos valores, sentimientos e ideales.
Durante los días 9, 10 y 11 de julio de 2015 la ciudad de Castelo Branco se convirtió en el punto de encuentro de algunos de los principales colectivos artísticos de Portugal y España gracias a Iberencontros.
Iberencontros nació para ser un espacio de reflexión e intercambio de ideas y prácticas entre una importante selección de miembros de colectivos artísticos portugueses y españoles, los cuales durante los tres días del evento, participaron en una serie de debates, charlas y mesas redondas con el fin de identificar las claves para nuevos modelos de gestión cultural. Nuevos modelos que, reivindicando el importante papel de intermediación cultural de los colectivos artísticos y los mediadores profesionales, posibilitan una optimización de las infraestructuras y los recursos públicos dedicados a la cultura a partir de una mayor permeabilidad social e institucional.
Los tres días de charlas y debates cristalizaron en la firma de un documento, la Declaración de Castelo Branco, que quiere convertirse en la hoja de ruta de los nuevos modelos de gestión cultural y desde donde lanzamos las siguientes propuestas:
Desde los colectivos e industrias y creativos culturales exigimos:
- Cultura y espectáculos accesibles y de calidad para toda la ciudadanía.
- La reivindicación del espacio público convertido en espacio cultural de uso público como propuesta de mejora para nuestras ciudades.
- Que los espacios urbanos públicos sean utilizados y mantenidos para utilización y disfrute de la ciudadanía, eliminando la usurpación de estos para usos publicitarios o privados.
- La reutilización de espacios en desuso para actividades culturales de toda índole.
- El compromiso de nuestros políticos para generar programaciones culturales que vengan a llenar otros espacios en desuso; las mega estructuras culturales previas a la crisis, hoy desiertas de contenidos y público.
- Que se luche contra la precariedad del sector, poniendo en valor el importantísimo trabajo que desarrollan los/as profesionales de la cultura. Promover la retribución justa por el trabajo de los agentes culturales.
- Fomentar la especialización y luchar contra la diletancia en nuestro sector.
- El nuevo modelo de gestión de la cultura debe promover la colaboración entre pares, sean estos entidades o personas, (creador@s, administrador@s e instituciones públicas y privadas), con el objetivo de crear comunidad y redes formadas por miembros considerados como iguales, que permitan aprovechar y administrar más eficazmente los recursos, multiplicar las acciones y promover la reflexión constante en cuanto a los objetivos, las necesidades de las comunidades a las que se dirigen y de su relación con el entorno.
- Que la Cultura erradique la desigualdad entre los profesionales hombres y mujeres del ámbito cultural y que se luche por un sector más paritario y justo.
Por este motivo los colectivos y agentes culturales participantes de Iberencontros nos comprometemos a:
- Continuar el debate para proponer nuevos modelos de gestión cultural y colaboración transibérica.
- Seguir colaborando a través de proyectos bilaterales entre participantes portugueses y españoles.
- Emplear las redes sociales y crear un blog, no solo para cubrir nuestras necesidades internas de comunicación, si no que sirva de plataforma conjunta para transmitir nuestras actividades colaborativas y proyectos futuros.
- Elaborar un listado con los recursos (espacios, recursos humanos y técnicos) con los que ya contamos y ponerlos a disposición de nuestros/as compañeros/as para futuras colaboraciones.
- Crear redes horizontales en los diferentes ámbitos de la cultura.
- Combatir la verticalidad a través de la trasmisión de experiencias por parte de los integrantes del grupo.
- Integrar a otros colectivos y agentes culturales españoles y portugueses.
Tenemos la firme voluntad de que Iberencontros se convierta en la cita anual de la Cultura de la ciudad que nos vio nacer como unión de colectivos y agentes culturales.
Esperamos, por tanto, que la Declaración de Castelo Branco conforme una red de colaboración duradera entre colectivos y agentes culturales de España y Portugal, que propicie ocasiones de debate sobre la cultura en ambos países y la excusa perfecta para crear actividades culturales de referencia que redunden en el beneficio de los habitantes de la ciudad que nos acoge .
Castelo Branco, Portugal, 11 de julio de 2015
Firmantes de la Declaración: Acelerador de Artistas, Art in Progress, Burry Buermans, Charanga, Edita, El Arsenal Espacio de Creación, Entresijos, Espacio Islandia, Espacio Matrioska, Flanzine, Fonlad Festival, Gaiteiros do Asfalto, Intercambiador Acart, La Galería de Magdalena, Os Espacialistas, Pé de Pano, Plano Lisboa, Projeto Videolab, Proyecto Se Alquila, Proyector, Sin Ánimo de Nombre, Terceira Pessoa, Tempos de Vista, Utero, Váatão-Teatro.
El problema
Declaración de Castelo Branco
La cultura es patrimonio común de toda la humanidad y es una parte primordial de la definición de la identidad de la ciudadanía de un país. El derecho universal de acceso a la cultura debe reconocerse como uno de los pilares de la construcción en una sociedad más igualitaria, integradora y participativa. La cultura es un bien que genera riqueza simbólica y material, es un derecho para todos y todas y un factor decisivo para un desarrollo integral y sostenible, sabiendo que el respeto y la valorización de la diversidad cultural son indispensables para la dignidad social y el desarrollo integral del ser humano.
La cultura es un sector no sólo de gran proyección económica, también tiene una importante dimensión pública y ciudadana. Su desarrollo y puesta en valor deben ser una prioridad política, para fomentar así el desarrollo local y la proyección nacional e internacional de los agentes que la componen y las identidades que estos representan.
Contextualización de la Declaración de Castelo Branco
Portugal y España comparten una identidad ibérica y una historia común que pasa en las últimas décadas por el proceso hacia la normalización democrática que vivimos tras años de dictadura. Ambos países entramos a formar parte de la Unión Europea conviertiéndonos en grandes receptores de ayudas que propiciaron el desarrollo de nuestras economías. En el ámbito cultural, esta bonanza económica se vio reflejada en un exponencial aumento de la actividad cultural, pero también trajo consecuencias negativas como una inflación de centros culturales y museos, que se construyeron fácil y desorganizadamente, sin pensar en la viabilidad posterior.
En estos momentos los colectivos e industrias culturales vivimos bajo la sombra de una recesión mundial que se ha apoderado con fiereza del sector cultural de España y Portugal; la austeridad ha golpeado nuestro sector con fuerza y financiación de las artes ha desaparecido. A pesar de la falta de apoyo institucional, muchos artistas, gestores/as creadores/as y agentes culturales ibéricos han creado una cultura de la necesidad – una suerte de do-it-yourself- que se traduce en un sentido instintivo de independencia y la desconfianza ante un sistema del arte sectario, que les obliga en muchas ocasiones a crear sus propias estructuras, desde espacios de creación, plataformas o ferias autogestionadas, colectivos artísticos o proyectos independientes. Pero la crisis actual no puede ser ni un freno ni una excusa, sino una oportunidad para que colectivos y agentes culturales convoquen a toda la ciudadanía para reencontrarse y participar de todos esos valores, sentimientos e ideales.
Durante los días 9, 10 y 11 de julio de 2015 la ciudad de Castelo Branco se convirtió en el punto de encuentro de algunos de los principales colectivos artísticos de Portugal y España gracias a Iberencontros.
Iberencontros nació para ser un espacio de reflexión e intercambio de ideas y prácticas entre una importante selección de miembros de colectivos artísticos portugueses y españoles, los cuales durante los tres días del evento, participaron en una serie de debates, charlas y mesas redondas con el fin de identificar las claves para nuevos modelos de gestión cultural. Nuevos modelos que, reivindicando el importante papel de intermediación cultural de los colectivos artísticos y los mediadores profesionales, posibilitan una optimización de las infraestructuras y los recursos públicos dedicados a la cultura a partir de una mayor permeabilidad social e institucional.
Los tres días de charlas y debates cristalizaron en la firma de un documento, la Declaración de Castelo Branco, que quiere convertirse en la hoja de ruta de los nuevos modelos de gestión cultural y desde donde lanzamos las siguientes propuestas:
Desde los colectivos e industrias y creativos culturales exigimos:
- Cultura y espectáculos accesibles y de calidad para toda la ciudadanía.
- La reivindicación del espacio público convertido en espacio cultural de uso público como propuesta de mejora para nuestras ciudades.
- Que los espacios urbanos públicos sean utilizados y mantenidos para utilización y disfrute de la ciudadanía, eliminando la usurpación de estos para usos publicitarios o privados.
- La reutilización de espacios en desuso para actividades culturales de toda índole.
- El compromiso de nuestros políticos para generar programaciones culturales que vengan a llenar otros espacios en desuso; las mega estructuras culturales previas a la crisis, hoy desiertas de contenidos y público.
- Que se luche contra la precariedad del sector, poniendo en valor el importantísimo trabajo que desarrollan los/as profesionales de la cultura. Promover la retribución justa por el trabajo de los agentes culturales.
- Fomentar la especialización y luchar contra la diletancia en nuestro sector.
- El nuevo modelo de gestión de la cultura debe promover la colaboración entre pares, sean estos entidades o personas, (creador@s, administrador@s e instituciones públicas y privadas), con el objetivo de crear comunidad y redes formadas por miembros considerados como iguales, que permitan aprovechar y administrar más eficazmente los recursos, multiplicar las acciones y promover la reflexión constante en cuanto a los objetivos, las necesidades de las comunidades a las que se dirigen y de su relación con el entorno.
- Que la Cultura erradique la desigualdad entre los profesionales hombres y mujeres del ámbito cultural y que se luche por un sector más paritario y justo.
Por este motivo los colectivos y agentes culturales participantes de Iberencontros nos comprometemos a:
- Continuar el debate para proponer nuevos modelos de gestión cultural y colaboración transibérica.
- Seguir colaborando a través de proyectos bilaterales entre participantes portugueses y españoles.
- Emplear las redes sociales y crear un blog, no solo para cubrir nuestras necesidades internas de comunicación, si no que sirva de plataforma conjunta para transmitir nuestras actividades colaborativas y proyectos futuros.
- Elaborar un listado con los recursos (espacios, recursos humanos y técnicos) con los que ya contamos y ponerlos a disposición de nuestros/as compañeros/as para futuras colaboraciones.
- Crear redes horizontales en los diferentes ámbitos de la cultura.
- Combatir la verticalidad a través de la trasmisión de experiencias por parte de los integrantes del grupo.
- Integrar a otros colectivos y agentes culturales españoles y portugueses.
Tenemos la firme voluntad de que Iberencontros se convierta en la cita anual de la Cultura de la ciudad que nos vio nacer como unión de colectivos y agentes culturales.
Esperamos, por tanto, que la Declaración de Castelo Branco conforme una red de colaboración duradera entre colectivos y agentes culturales de España y Portugal, que propicie ocasiones de debate sobre la cultura en ambos países y la excusa perfecta para crear actividades culturales de referencia que redunden en el beneficio de los habitantes de la ciudad que nos acoge .
Castelo Branco, Portugal, 11 de julio de 2015
Firmantes de la Declaración: Acelerador de Artistas, Art in Progress, Burry Buermans, Charanga, Edita, El Arsenal Espacio de Creación, Entresijos, Espacio Islandia, Espacio Matrioska, Flanzine, Fonlad Festival, Gaiteiros do Asfalto, Intercambiador Acart, La Galería de Magdalena, Os Espacialistas, Pé de Pano, Plano Lisboa, Projeto Videolab, Proyecto Se Alquila, Proyector, Sin Ánimo de Nombre, Terceira Pessoa, Tempos de Vista, Utero, Váatão-Teatro.
Petición cerrada
Comparte esta petición
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 20 de julio de 2015