Queridos firmantes,
Me dirijo a vosotros con la seriedad que merece la situación. Mi reciente experiencia en Aquópolis ha revelado prácticas profundamente preocupantes que nos obligan a reforzar nuestra petición.
Al intentar acceder al servicio de Speedy Pass, se me comunicó que este es "solo para quienes realmente lo necesitan", seguido de la insinuación de que me estaba "aprovechando" del mismo. Esta afirmación constituye un juicio prejuicioso e inaceptable sobre mi discapacidad intelectual. Mi autonomía personal, como mi capacidad para conducir, no anula mi derecho a disponer de adaptaciones razonables que faciliten mi acceso y disfrute de las instalaciones. El personal de Aquópolis carece de la autoridad o el conocimiento necesario para determinar mis necesidades individuales o si soy "merecedor" de una adaptación.
Adicionalmente, la justificación de que las pulseras "son muy caras para darlas a cualquier persona con discapacidad" es una declaración clasista y profundamente discriminatoria. Esta excusa revela un ahorro desmedido que prioriza el beneficio económico por encima de la inclusión. El coste de un servicio o de una adaptación bajo ningún concepto puede erigirse como una barrera para el acceso de personas con discapacidad.
Esta experiencia directa no hace más que confirmar la necesidad de nuestra petición. Es una evidencia clara de la brecha entre la retórica de la inclusión y la realidad de las prácticas de ciertas empresas.
No podemos tolerar que Aquópolis persista en estas actitudes discriminatorias. Vuestro apoyo, a través de las firmas es esencial.
Agradezco sinceramente vuestro apoyo y compromiso.
Atentamente.