

Querida comunidad,
Gracias por ser parte de esta campaña por la libertad editorial. Ya superamos las 2.000 firmas en change.org/ContraLaCensuraEditorial, y hoy te escribo para contarte algo crucial: el juicio por censura ideológica contra Editoriales de Chile entró en su etapa final.
El tribunal ya recibió todas las pruebas. Y lo que quedó en evidencia en las audiencias del 22 y 23 de julio es mucho más grave de lo que imaginábamos. Si el juez valida la acusación de que publicamos “discurso de odio”, se creará un precedente que amenaza a todo aquel que quiera disentir o publicar ideas incómodas en Chile.
⚖️ ¿Qué se está juzgando?
Fuimos excluidos de la feria Primavera del Libro 2023 —organizada con fondos públicos— tras haber sido aceptados formalmente, pagar por nuestra participación y cumplir con todos los requisitos. Una semana después, sin derecho a defensa, se nos comunicó que ya no podíamos asistir.
La razón: algunos de nuestros libros “no responden a los valores del gremio”.
Nos acusan de “discurso de odio” sin presentar una sola línea concreta como prueba.
¿Y qué dijo la parte demandada?:
🧷 Demandada, actual representante legal de Editoriales de Chile.
- Durante la audiencia de absolución de posiciones, reconoció que nuestra editorial fue excluida luego de haber sido previamente aceptada y de haber pagado por su participación.
- Sostuvo que la decisión se debió a que el “catálogo” promovía lo que calificaron como “discurso de odio”. Apuntó directamente al Libro Negro de la Nueva Izquierda de Agustín Laje y Nicolás Márquez, como uno de los motivos para la exclusión, pese a que dicho libro no contiene llamados a la violencia ni ha sido objetado legalmente en Chile.
- Cuando se le pidió que explicara qué criterios se usaron para esa acusación, señaló que las decisiones se basan en los “principios” del gremio, pero al ser consultada por cuáles eran exactamente esos principios, no pudo especificarlos con claridad.
- Aceptó que en la feria participaron editoriales de izquierda, anarquistas, feministas radicales y marxistas, pero dijo que “no se sintieron atacados” por ellas.
En resumen, confirmó que la exclusión fue subjetiva, ideológica y sin procedimiento regulado.
🔎 Una representante legal que admite que todo el proceso se basó en percepciones ideológicas y sin criterios objetivos es, en sí misma, una prueba del carácter discriminatorio de la exclusión.
🧷 1° Testigo:
Directora de la editorial Oxímoron. Fue presidenta de la Corporación de Editores de La Furia —una organización influyente en el circuito cultural alternativo—. Su editorial publicó el libro “La virgen de la revolución” en el Museo del Estallido Social.
- Su editorial participa regularmente en ferias organizadas por la Asociación demandada.
- Justificó la exclusión de nuestra editorial señalando que nuestros títulos “relativizan los derechos humanos”.
- Defendió la presencia de editoriales anarquistas como Eleuterio, señalando que “no incitan al odio”, pese a que promueven la desobediencia civil y la lucha de clases.
- Cuando se le consultó por los criterios usados para decidir qué se permite o no en la feria, admitió que no existen normas escritas, ni comité curatorial, ni mecanismos de apelación.
- Negó tener conflicto de interés, a pesar de que su editorial forma parte del mismo circuito protegido por la asociación que excluyó a la nuestra.
🔎 Una figura con trayectoria pública en espacios politizados, que justifica exclusiones ideológicas mientras participa como expositora protegida, representa un claro caso de parcialidad.
🧷 2° Testigo:
Fundadora de la distribuidora La Komuna. Comercializa libros de varias editoriales afiliadas a Editoriales de Chile.
- Reconoció que su catálogo depende en gran parte de sellos protegidos por la Asociación, aunque aseguró no estar directamente vinculada a ella.
- Aceptó que hay una orientación política dentro de la feria, pero no pudo explicar cuál era ni cómo se aplica.
- Confirmó que su empresa jamás ha tenido conflictos con la organización gremial.
🔎 Una testigo con vínculos económicos claros con el ecosistema editorial de la parte demandada, que respalda la exclusión de otros sin conocer los criterios, no es imparcial.
🚨 ¿Y por qué esto es tan grave?
Porque si el juez acoge la acusación de “discurso de odio” sin pruebas concretas ni procedimiento legal, estará legitimando:
- Que se excluya a cualquier editorial por razones ideológicas.
- Que se discrimine en espacios culturales financiados con impuestos de todos.
- Que se use el aparato público para premiar a unos y vetar a otros según su pensamiento.
Este juicio no es solo por nosotros. Es por el derecho a disentir. Por el derecho a publicar. Por el derecho a no pensar como el resto.
❌ Nosotros no publicamos odio.
Publicamos ideas. Libros de filosofía, política, historia. Libros incómodos, sí. Pero legales, legítimos y respaldados por cientos de lectores.
¿Es odio publicar un libro crítico del socialismo, mientras se exhiben panfletos a favor del comunismo y del anarquismo?
📣 ¿Qué puedes hacer tú ahora?
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Suma más firmas:
👉 change.org/ContraLaCensuraEditorial
Mantente atento/a: el fallo se dictará pronto. Y si nos censuran a nosotros hoy, podrían hacerlo contigo mañana.
Gracias por no quedarte callado. Gracias por acompañarnos.
Con fuerza,
Sofía Abarca C.
Directora de Entre Zorros y Erizos
Grupo Editorial ZYE