

Ayer en la reunión del grupo de seguimiento de la ANLA se evidenció nuevamente que no se tuvieron en cuenta las ponencias en la audiencia pública del año 2019. Nos reunimos varios representantes de todas los grupos de la comunidad que quieren defender la reserva de la Cuenca Alta del Río Bogotá. Nadie sabe ni entiende, por qué cuando se mostró la evidencia se desestimó y no se manifestó que no se pueden poner torres de alta tensión en zonas donde habita el tigrillo lanudo porque automáticamente se declara zona de exclusión. El @grupoenergiadebogota nunca presentó esta población en sus inexistentes EIA (Estudios de Impacto Ambiental) la licencia está otorgada, pero hay mecanismos para hacer respetar la ley. Estamos cansados, pero no perdemos la esperanza.
Ánimo, están pasando cosas y vamos a salvar al tigrillo de Tabio.