
Hoy más que nunca se hace necesario que la comunidad de Funza exija que el alcalde de esta población tome un paso adelante en las acciones que la administración puede hacer para atenuar y alivianar los efectos que pueden traer las drásticas medidas para afrontar el COVID-19.
En primera instancia la restricción a la movilidad en Funza que comienza con un toque de queda desde esta noche, más la suspensión de todas las actividades y el confinamiento general que se decretó entre Cundinamarca y Bogotá para el fin de semana, hacen necesario que el Estado asuma también su responsabilidad social, así como la ciudadanía en general lo hará.
Aunque el presidente Iván Duque señaló esta mañana que se congelará la “tarifa de agua durante la vigencia de la emergencia sanitaria”, no se hizo énfasis en cómo será el cobro del suministro del vital líquido a los hogares.
Por tal razón, exhortamos a que sea una realidad el no cobro de todos los servicios de acueducto y alcantarillado en Funza, ya que la empresa municipal que presta este servicio es pública, local y estatal, y es de resorte de la administración de Daniel Bernal. Puede impulsarlo con responsabilidad mediante la declaratoria de estado de calamidad, y llamando a sesiones extraordinarias del Concejo Municipal para modificar la designación presupuestal de este 2020, y así inyectar un presupuesto que permita a la EMAAF (Empresa Municipal de Acueducto y Alcantarillado) seguir operando a satisfacción.
Seamos ejemplo a nivel nacional, y no descarguemos en la comunidad de a pie el posible desastre económico que podría devenir.