En defensa del Canal 22

La causa

Exigimos fiscalizar gestión de Raúl Cremoux en Canal 22

 

México, Distrito Federal, a 23 de junio de 2015.

 

A la opinión pública

A la comunidad artística y científica

Al Congreso de la Unión

Al Instituto Federal de Telecomunicaciones

A la Secretaría de Educación Pública

Al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

A la Secretaría de la Función Pública

 

Bajo la dirección general del señor Raúl Cremoux, a partir del gobierno de Enrique Peña Nieto, el Canal 22 ha entrado en una fase inédita de desgaste interno y externo que hizo crisis a principios de esta semana, con la carta pública firmada por un grupo de periodistas, así como la salida abrupta de Juan Jacinto Silva, su director de Noticias.

 

Según ha reconocido Cremoux, el Canal 22 naufraga debido al recorte presupuestal del gobierno federal, pero también ha dicho, no obstante ser su director, que los problemas del Canal son de origen: “nunca debió ser creado”.

 

En rigor, todos los medios radioeléctricos en México son públicos; son concesiones, pero se manejan como si fueran patrimonio de quien detenta las frecuencias. En el caso de un medio público como Canal 22  este manejo es, por lo menos, grotesco pues se trata de una frecuencia creada a petición de los artistas y los intelectuales hace más de dos décadas. Que hoy se maneje como si fuera una oficina de la vocería de la Presidencia de la República, en detrimento de los contenidos públicos, artísticos, atenta contra el derecho de las audiencias a la libertad de información.

 

Además, durante más de dos décadas, el Canal 22 ha pasado de ser una ventana a la cultura televisa global a un simple repetidor de los “logros” del gobierno del Enrique Peña Nieto.

 

Ahora su situación se agrava por una conducción, la de Cremoux, severamente cuestionada dentro y fuera, por considerársele patrimonialista, discrecional, oficiosa y, en general, sumisa a la política fáctica de control de medios del gobierno de Peña Nieto.

 

Insistimos en que el Canal 22 es un medio público, es decir, no de gobierno, que al ser sostenido con nuestros impuestos y tener un mandato al servicio del interés general, debe preservar sus objetivos, visión, misión y destacada trayectoria, de la cual se ha alejado lamentablemente su director actual.

 

Exigimos la intervención del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Secretaría de Educación Pública, el Congreso de la Unión, la Auditoría Superior de la Federación, la Secretaría de la Función Pública y el Instituto Federal de Telecomunicación para fiscalizar la gestión de Cremoux y asumir sus facultades legales asegurándose de que el Canal 22 retome su función de interés público.

 

Fabrizio Mejía

Marco Lara Klahr

Esta petición conseguió 1,500 firmas

La causa

Exigimos fiscalizar gestión de Raúl Cremoux en Canal 22

 

México, Distrito Federal, a 23 de junio de 2015.

 

A la opinión pública

A la comunidad artística y científica

Al Congreso de la Unión

Al Instituto Federal de Telecomunicaciones

A la Secretaría de Educación Pública

Al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

A la Secretaría de la Función Pública

 

Bajo la dirección general del señor Raúl Cremoux, a partir del gobierno de Enrique Peña Nieto, el Canal 22 ha entrado en una fase inédita de desgaste interno y externo que hizo crisis a principios de esta semana, con la carta pública firmada por un grupo de periodistas, así como la salida abrupta de Juan Jacinto Silva, su director de Noticias.

 

Según ha reconocido Cremoux, el Canal 22 naufraga debido al recorte presupuestal del gobierno federal, pero también ha dicho, no obstante ser su director, que los problemas del Canal son de origen: “nunca debió ser creado”.

 

En rigor, todos los medios radioeléctricos en México son públicos; son concesiones, pero se manejan como si fueran patrimonio de quien detenta las frecuencias. En el caso de un medio público como Canal 22  este manejo es, por lo menos, grotesco pues se trata de una frecuencia creada a petición de los artistas y los intelectuales hace más de dos décadas. Que hoy se maneje como si fuera una oficina de la vocería de la Presidencia de la República, en detrimento de los contenidos públicos, artísticos, atenta contra el derecho de las audiencias a la libertad de información.

 

Además, durante más de dos décadas, el Canal 22 ha pasado de ser una ventana a la cultura televisa global a un simple repetidor de los “logros” del gobierno del Enrique Peña Nieto.

 

Ahora su situación se agrava por una conducción, la de Cremoux, severamente cuestionada dentro y fuera, por considerársele patrimonialista, discrecional, oficiosa y, en general, sumisa a la política fáctica de control de medios del gobierno de Peña Nieto.

 

Insistimos en que el Canal 22 es un medio público, es decir, no de gobierno, que al ser sostenido con nuestros impuestos y tener un mandato al servicio del interés general, debe preservar sus objetivos, visión, misión y destacada trayectoria, de la cual se ha alejado lamentablemente su director actual.

 

Exigimos la intervención del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Secretaría de Educación Pública, el Congreso de la Unión, la Auditoría Superior de la Federación, la Secretaría de la Función Pública y el Instituto Federal de Telecomunicación para fiscalizar la gestión de Cremoux y asumir sus facultades legales asegurándose de que el Canal 22 retome su función de interés público.

 

Fabrizio Mejía

Marco Lara Klahr

Los tomadores de decisiones

Al Instituto Federal de Telecomunicaciones A la Secretaría de Educación Pública Al Consejo Nacional
Al Instituto Federal de Telecomunicaciones A la Secretaría de Educación Pública Al Consejo Nacional
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 23 de junio de 2015