Aggiornamento sulla petizionePor el desarrollo de Distrito Castellana Norte (DCN)Operación Puerta Norte: ni se prolonga la Castellana, ni se cura la herida ferroviaria
Jesus MateosMadrid, Spain
Jun 17, 2016
La propuesta alternativa que ha presentado el Ayuntamiento de Madrid para el APR 08.03 “Prolongación de la Castellana” contradice punto por punto lo que el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, como norma principal rectora del urbanismo de la capital, establece para el desarrollo del ámbito. El principal mandato del PGOU es inequívoco: “prolongar el Paseo de la Castellana entre la M-30 y la M-40 como gran eje urbano estructurante de la nueva centralidad de la Corona Norte”. Sin embargo, el proyecto auspiciado por Ahora Madrid renuncia desde el principio a ese objetivo. De hecho, parte el ámbito en dos tomando como referencia la M-30, y en cada parte se limita a un lavado de cara, más o menos intenso según los tramos. Pero no hay ni prolongación de la Castellana, ni gran eje estructurante, ni nueva centralidad. No se crea ciudad, no se integra en Madrid el espacio entre los dos grandes anillos periféricos, ni siquiera es capaz de superar la M-30; y las dos zonas vivideras (oficinas al sur, viviendas al norte) quedan desconectadas y aisladas por la potenciación y permanencia de un polígono industrial que se ha quedado en medio de la nada. El segundo mandato del PGOU ordena la “eliminación del efecto barrera del sistema ferroviario, que posibilite la integración urbana así como la relación este-oeste de la zona norte de la ciudad”. En efecto, el legislador siempre ha entendido que el nudo ferroviario de Chamartín es una gran herida que, por el crecimiento de la ciudad, ha quedado en medio de la trama urbana. La propuesta del gobierno de Carmena renuncia también a este propósito, pues ni siquiera proyecta el cubrimiento de las vías en el tramo sur, sino que mantiene el enorme agujero, entorno al cual prevé una quincena de torres de oficinas que estarán lógicamente desconectadas entre sí. En el norte, algunas pasarelas peatonales muy distantes entre ellas. Y esto es lo que el PGOU prescribe para el uso industrial: “El Plan Parcial determinará la necesidad de trasladar las industrias existentes total o parcialmente” De hecho, en los márgenes de edificabilidad por usos que la propia ficha establece, el Plan concede al industrial la posibilidad de dedicar entre un 0% y un 10% del total edificable. Pues bien, desoyendo totalmente la norma y el espíritu de los tiempos, el uso industrial se convierte en el gran protagonista del proyecto del concejal Calvo, acaparando prácticamente un tercio de la edificabilidad que prevé. No tenemos que irnos a Londres o París para comprobar cómo los usos industriales han desaparecido de los entornos ferroviarios en el centro de la ciudad, basta con recordar la fantástica actividad transformadora que el PGOU vigente ha desarrollado en el entorno de la otra gran estación, Atocha. Todo Arganzuela, y en especial Méndez Álvaro, se han convertido en lugares estupendos para vivir, donde el uso residencial, comercial y de oficinas conviven generando un gran valor para la ciudad y sus habitantes. ¿Por qué esta corporación quiere mantener y ampliar el uso industrial en Fuencarral? ¿Alguna explicación? Cambio en las reglas del juego Pero esta propuesta no sólo renuncia a la integración de los espacios y a la creación de ciudad. Va mucho más lejos al intentar cambiar las reglas del juego sin una justificación clara, pero sí con unas consecuencias que pueden ser devastadoras para el proyecto actual: el acuerdo entre Adif/Renfe y el consorcio DCN, formado por BBVA y la constructora San José, perdería todo su sentido. Según el PGOU, la superficie del ámbito es de 3.120.658 metros cuadrados. De éstos, casi el 62% pertenece a Adif (es la superficie que gestiona DCN), un 19% pertenece a otras administraciones y el restante 19% a particulares. Y, además, el Plan establece que la iniciativa de esta actuación es privada, lo que quiere decir que son los propietarios del ámbito los que tienen que impulsar la acción urbanística transformadora. Eso es lo que, por otra parte, ha hecho ya DCN, cuyo Plan Parcial ha pasado con éxito todos los hitos y está tan sólo a una firma que hace tiempo que la corporación municipal tenía que haber expedido. Pues bien, el concejal Calvo pretende reducir el ámbito a 1.511.467 metros cuadrados (ó 1.744.549, en la información facilitada aparecen las dos cifras), menos de la mitad. Y esos metros deducidos pertenecen casi todos a Adif. Queda claro que, en esas circunstancias, DCN dejaría de ser mayoritario en el ámbito, además de sufrir un gravísimo perjuicio económico por la usurpación de los derechos edificatorios; no en vano, la Disposición Transitoria Sexta de la Ley del Suelo de Madrid avala la inclusión de las vías ferroviarias de Chamartín como generadoras de aprovechamiento urbanístico. No hay excusas. Y por si fuera poco, pretenden partir la actuación en dos: al sur y al norte de la M-30. Al sur, que es donde DCN mantendría más porcentaje de propiedad, quieren sustituir la iniciativa privada por la iniciativa pública. Mientras tanto, en la parte norte serían minoritarios, pues tan sólo quedarían incluidos formando parte del sector una pequeña franja de terreno que, por cierto, es la que en su día fue objeto de disputa por los reversionistas. El resto de elementos de la propuesta de Carmena no hace sino reforzar el carácter de proyecto-parche poco trabajado y parido a toda pastilla. Tan sólo ofrece una nueva estación de metro para los 3,2 kilómetros del ámbito (frente a las tres del Plan Parcial de DCN), ninguna de cercanías (frente a las dos de DCN); ha olvidado las conexiones transversales para automóviles, las superficies destinadas a zonas verdes son menos de la mitad de las incluidas en el Plan Parcial y quiere que todas las cargas urbanísticas corran a cargo del conjunto de los madrileños. Por cierto que, a pesar de la supuesta aversión a las torres por parte del concejal, en las infografías facilitadas tanto las oficinas como el residencial aparecen materializados en forma de altísimas torres…
Copia il link
WhatsApp
Facebook
Nextdoor
E-mail
X