
La expedición científica francesa acaba de confirmar que hay al menos 3.350 bidones con residuos radiactivos frente a nuestras costas.
Algunos están intactos, otros corroídos, deformados o colonizados por organismos, y hay fugas visibles de alquitrán, un material que podría estar facilitando la salida de los residuos al mar.
Los científicos han tomado muestras de agua, sedimentos y fauna marina. Pero los análisis definitivos aún no existen, y las autoridades españolas siguen sin dar explicaciones claras ni asumir compromisos públicos.
Por eso estamos preparando una carta que vamos a enviar a la Xunta de Galicia y al Ministerio para la Transición Ecológica, exigiendo lo que aún no se ha garantizado:
- Información accesible.
- Investigación propia.
- Vigilancia continua.
- Transparencia y coordinación.
Y no somos los únicos. Esta semana, Greenpeace también ha reclamado a la Unión Europea y al Gobierno español que investiguen y hagan públicos los datos ocultos sobre estos vertidos. Esto refuerza lo que tú y más de 30.000 personas ya estáis exigiendo: no podemos seguir ignorando lo que hay bajo nuestro mar.
Esta campaña no ha terminado. Estamos avanzando, y en los próximos días vamos a entregar las firmas públicamente para que no puedan ignorarnos.
Gracias por todo vuestro apoyo.
Compartid, difundid, sumad. Seguimos